Mostrando las entradas con la etiqueta VERDADERA INCLUSIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta VERDADERA INCLUSIÓN. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de agosto de 2019

VERDADERA INCLUSIÓN


La villa 31 ya forma parte de la red de ciclovías que alcanzó las 400 estaciones
La red de ciclovías porteñas llegó a la villa 31 con una traza de 1500 metros que se ampliará en las próximas semanas
Hace nueve años la urbanización de las villas porteñas no aparecía en ninguna agenda política y en la ciudad hasta se hablaba de usurpación ilegal de terrenos, como en caso de la villa Rodrigo Bueno. Por ese entonces había otros proyectos incipientes como el sistema de alquiler de bicibletas públicas, Ecobici, que se lanzaba con 35 kilómetros de ciclovías. El tiempo pasó y algo cambió porque hoy las villas y asentamientos están integrándose lentamente al resto de la ciudad con nuevas viviendas, servicios públicos y, entre otras cosas, bicisendas que amplían toda la red urbana.
Es el caso de la villa 31 donde ya se instalaron 1500 metros de carriles exclusivos para bicicletas sobre las calles Carlos Perette y Rodolfo Walsh. La primera es el límite al Este de la 31, hacia el Río de la Plata; la otra, por donde ingresan los colectivos a la Terminal de Omnibus de Retiro. Pero no serán las únicas. El próximo tramo que se habilitará será entre la Feria de Güemes (principal centro comercial del barrio) y la nueva calle San Martín, de unos 800 metros, y otra bicisenda de 300 metros sobre Perette entre Walsh y Antártida Argentina. En una próxima etapa se sumarán otros 500 metros que conectarán el Centro de Trasbordo con la Feria de Güemes y con la ciclovía de Perette, que se extiende hasta el nuevo Polo Educativo. Además de las ciclovías se instaló una estación del sistema Ecobici que ya alcanzó los 400 puestos.
La red de ciclovías porteñas llegó a la villa 31 con una traza de 1500 metros que se ampliará en las próximas semanas
La llegada de las bicisendas puede no ser primordial para los vecinos de la villa 31 con otras demandas más urgentes como viviendas más dignas y servicios básicos necesarios, pero es una muestra más de la integración que se está produciendo en el barrio. Otros ejemplos fueron el anuncio, hace algunas semanas, de un local de comidas rápidas y de la inauguración de una sucursal de un banco. En el horizonte aparecen la construcción de los nuevos edificios del BID y del Ministerio de Educación.
La red actual de ciclovías comenzó a construirse en 2009 cuando sólo el 0,4% de los viajes totales diarios en la ciudad se realizaban en bicicleta, según información de la Secretaría de Transporte y Tránsito porteño. La longitud de la traza fue creciendo año tras año a un ritmo consolidado hasta alcanzar los actuales 235 kilómetros y con el compromiso de llegar a los 250 al finalizar el año.
Se estima que en toda la ciudad se realizan unos ocho millones de viajes diarios. Debido a la ampliación de la red y a las políticas de difusión hoy los traslados en bicicletas suman el 4% del total. El resto se distribuye así: 60% en colectivo, 17% en subte, 13% en auto, 4% en taxi, 1% en tren y 1% a pie.
El sistema actual que ofrece bicicletas gratuitas debutó en febrero pasado y ya está presente en 41 de los 48 barrios y ya cuenta con 4000 rodados distribuidos en 400 estaciones. Hasta el momento hay 419.600 usuarios registrados en la aplicación que permite desbloquear las bicicletas de los anclajes naranjas y se realizaron 2.443.987 viajes. En promedio se realizan 30.000 viajes por día y el récord de movimientos de este año fue el 28 de mayo cuando se alcanzaron los 35.433 viajes.
El impacto de la bicicleta es cada vez mayor en la movilidad urbana y los números del crecimiento lo demuestran, más allá de estar lejos de los porcentajes que corresponden al transporte público. Aunque la red comenzó a instalarse en 2009 fue en 2017 cuando se lanzó la Red de Ciclovías y Bicisendas Protegidas que inició con 169 kilómetros. Se trata de un diseño pensado para agilizar y privilegiar la conectividad hacia el área central, los Centros de Trasbordo y aquellos puntos que concentran mayor cantidad de puestos laborales y estudiantes.
El rango etario que más usa las bicicletas es el que va de los 25 a los 33 años (35,7%), seguido por los usuarios de 34 a 42 años (21,3%). Los que menos las usan son las personas mayores de 69 (1,7%). En cuanto al género, la división es pareja: 52% son mujeres y 48%, varones.

M. G.

lunes, 5 de febrero de 2018

VERDADERA INCLUSIÓN; BECAS PROGRESAR


Lanzan la Beca Progresar para estimular a jóvenes vulnerables a que terminen sus estudios
El programa contará con un presupuesto de 10 mil millones de pesos para 2018 
La política está hecha de señales. Un día después de que el presidente Mauricio Macri anunció recortes y ajustes en el antipático gasto político del Estado, el Gobierno acaba de comunicar el aumento de otro gasto, de orden bien distinto: una suba de entre el 16 y más del 66 por ciento en el Programa Progresar, que ahora pasa a llamarse Beca Progresar, que beneficia a jóvenes vulnerables de entre 18 y 24 años y los incentiva a terminar sus estudios primarios, secundarios, terciarios y universitarios y formarse para el trabajo. La Beca Progresar contará con un presupuesto de 10 mil millones de pesos para 2018.
Como contrapartida, demandará mayores exigencias de rendimiento académico tanto en la educación obligatoria como en el nivel universitario y terciario. Al mismo tiempo, continúa con el carácter social del incentivo, que sigue privilegiando a jóvenes de ingresos familiares bajos.
Macri Lanza Las Becas
El anuncio acaba de llegar desde Casa Rosada, de boca del presidente Macri hoy a la tarde, donde estuvo acompañado por el ministro de Educación nacional Alejandro Finocchiaro.
"Nuestro compromiso con la educación desde el primer día es total. Queremos que cada vez más jóvenes estudien pero también que se reciban para poder encontrar su camino porque al no recibirse van a encontrar frustración", sostuvo Macri, quien destacó que entre los sectores más vulnerables, solo uno de cada 100 chicos se recibe en la universidad. Macri prometió una Beca Progresar para cada joven que lo necesite.
Por su parte, Finocchiaro, a quien el presidente llamó "Fino" en repetidas ocasiones, se refirió al compromiso del Gobierno con la educación como motor de desarrollo.
En qué consisten las Becas Progresar
"Nuestro gobierno desde el mismo momento que asumió tomó la decisión que la educación fuese la fuente del crecimiento argentino. Pensamos en el año 2030 como anhelo que es el año en que quienes hoy empiezan su escolaridad van a terminar la escuela secundaria", sostuvo Finocchiario en el acto de lanzamiento.
"Este programa tiende a que el Estado esté presente apoyando a que quienes más lo necesitan puedan cursar en sus estudios, avanzar y recibirse. En este gobierno creemos que la verdadera inclusión, para que sea verdadera, tiene que recibirse, tiene que obtener su título", agregó.
La medida es parte de un paquete de cambios significativos que impactarán en Progresar, un programa de subsidio iniciado por la ex presidenta Cristina Kirchner en enero de 2014, que a partir de ahora introduce una escala de montos diferenciados según el nivel educativo y según el carácter estratégico de las carreras universitarias; incluye un componente de "mérito", que premia económicamente a los estudiantes universitarios de Progresar con mejor rendimiento académico; establece mayores exigencias educativas a sus beneficiarios en todos los niveles educativos y sale de la órbita del Anses para pasar al ministerio de Educación.
"El Programa Progresar fue concebido casi como un subsidio, no había una lógica educativa". Así lo explicó el ministro de Educación nacional Alejandro Finocchiaro, quien anticipó la medida
"Para nosotros, la lógica no es que el chico simplemente esté en la escuela o en la universidad. Para nosotros progresar significa que se gradúe. Por eso ahora es una beca, porque le estamos pidiendo a los beneficiarios un compromiso, que asuma una responsabilidad", detalló.
Según los últimos datos oficiales de diciembre de 2017, los beneficiarios del Plan Progresar llegan a 635.456 en todo el país, de los cuales 226.484 cursan estudios terciarios, 235.338 estudios universitarios, 133.708, están en el nivel secundario; 4.674 asisten al Plan Fines de terminalidad del secundario; 4431 buscan completar la escuela primaria y 821 asisten a cursos y talleres técnicos.
Todos son jóvenes de sectores vulnerables de entre 18 y 24 años, cuyos grupos familiares no ganan más del equivalente a tres salarios mínimos vitales y móviles, que hoy es de $9500. Todos cayeron del sistema educativo y ahora buscan reintegrarse.
Inclusión y mérito, de la mano
Finocchiaro sabe bien que el concepto de "mérito" despierta suspicacias en cierto sector de la sociedad, que lo ve como coartada para excluir a los que tienen menos oportunidades educativas y difícilmente puedan rendir igual que los sectores más favorecidos. Por eso se apura en dar su definición de "mérito".
"Estamos promoviendo valores, el del mérito. No tomamos solamente el mérito de aquel que tiene un alto coeficiente intelectual entonces da todas las materias con 10 o puede rendir mejor. Promovemos el mérito del esfuerzo, de la superación personal, del chico que vive en un contexto difícil, con una situación familiar complicada pero que todos los días, habiendo decidido que la educación es el camino para el progreso, se levanta y se esfuerza, pelea por eso", explicó.
En el marco anterior de Progresar, en todos los niveles, no importa el rendimiento, se cobraba los mismo: $900 en 12 cuotas. El nuevo esquema Progresar da, en ese sentido, una señal en torno a ciertos valores. Mérito y compromiso van de la mano en la impronta educativa que el gobierno busca imprimirle a la Beca Progresar, que ahora le exigen más a sus beneficiarios.
En el caso del secundario, tiene que ver un compromiso del beneficiario de la beca por pasar de grado o año. Hasta el momento, alcanzaba con asistir a la escuela, seguir como alumno regular, aunque fuera repitiendo. Ya no será así.
Tanto en primaria o secundaria, la beca consistirá en 10 cuotas de $1250, es decir un total de $12.500 contra los $10.800 que se otorgaban hasta ahora, en 12 cuotas. Representa un aumento del 16 por ciento.
El nivel terciario y universitario es donde la Beca Progresar introduce cambios más contundentes que reflejan toda una concepción educativa. El aumento de exigencia en el rendimiento académico está premiado con los aumentos de los montos, más abultados en estos dos niveles. Esas dos lógicas son los datos evidentes de la nueva perspectiva.
En el caso del nivel terciario o universitario, el viejo requisito académico coincidía con la exigencia para mantener la condición de ser alumno regular, es decir aprobar dos materias por año. Ahora, quien acceda por primera vez a la beca, deberá tener aprobadas el 50 por ciento de las materias exigibles hasta el momento. Y para sostener la beca, se deberá aprobar el 50 por ciento del total teórico de las materias de cada año más una.

Además, habrá montos diferenciales de beca según el año que se curse. El objetivo es incentivar al estudiante para que avance al año siguiente. En ese sentido, el ministerio de Educación cuenta con un dato inquietante: de los 235 mil beneficiarios en la universidad registrados en diciembre de 2017, 106 mil no habían cumplido con el requisito de las dos materias aprobadas y de esos, 70 mil no registraban actividad académica.
La sospecha de los funcionarios educativos es que en muchos casos los beneficiarios del Plan Progresar eran alentados por punteros políticos para obtenerlo, al menos por un año, hasta que su condición irregular los dejaba afuera.
"Como a la universidad pública es fácil inscribirse, podían estar un año recibiendo el subsidio sin cursar ni una sola materia", explican.
En el caso de carreras estratégicas, definidas por la demanda laboral de cada región, en primer año, la beca para universitarios, por ejemplo, llega a $18 mil en 10 cuotas y una retención del 20 por ciento , que se reintegra en el segundo año para alentar al estudiante a continuar sus estudios. En quinto año esa cifra crece hasta $49mil en total.
En resumen, el aumento de la beca para primer año de la universidad en carreras estratégica alcanza al 66% de aumento. Y en quinto año, al 444% de aumento.
La beca como política educativa
Con la nueva reestructuración, la Beca Progresar se convierte también en una herramienta educativa que direcciona la demanda de estudios terciarios y universitarios hacia carreras consideradas estratégicas en términos de desarrollo productivo y mercado de trabajo.
De acuerdo con Pablo Domenichini, el director nacional de Desarrollo Universitario y Voluntariado, carreras estratégicas en principio son las ciencias básicas, las ciencias aplicas más enfermería. "Luego están los matices según cada provincia", explicó.
El programa contará con un presupuesto de 10 mil millones de pesos para 2018
"La decisión de las carreras estratégicas se ha tomado en forma federal y temporal porque en la Argentina hoy no se necesitan médicos pero sí en la provincia de Santiago del Estero. Hay provincias del norte argentino que atraen turismo que necesitan expertos en gerencias turismo", agregó Finocchiaro.
La beca será mayor para las carreras universitarias y terciarias estratégicas. Mientras que una carrera no estratégica implicará una beca total de $23 mil en quinto año, la carrera estratégica en el mismo año aportará $49 mil. En el nivel terciario, la carrera prioritaria implica una beca total de $19 mil mientras que la carrera estrategia, en tercer año de un Instituto de Formación Superior, será de $26 mil.
Otra dimensión de la Beca Progresar como instrumento de política educativa se pone en evidencia en el peso del promedio académico para duplicar el valor de la beca en el nivel terciario o universitario.
En este encuadre, si un alumno da el 100 por ciento de las materias del año que cursa con un promedio de 8 o más, al año siguiente en marzo recibe una distinción y un pago equivalente al total de la beca que le dimos el año anterior "como una forma de estimulo a la excelencia", explicó el ministro de Educación.
Inclusión efectiva
La decisión de trasladar la responsabilidad en la adjudicación y administración de la beca del Anses, como era desde 2014, al ministerio de Educación es otro dato significativo del cambio filosófico que el gobierno quiere imprimirle a la Beca Progresar.
Hasta el momento, ni las escuelas ni las universidades e institutos de formación profesional estaban informados que algunos de sus alumnos recibía la beca.
"A lo que era un programa que funcionaba como un subsidio, queremos sumarle una buena base de datos para poder acompañar a los beneficiarios en su trayectoria, con seguimiento, con recomendaciones de sus docentes y directivos. Hasta ahora la escuela o la universidad ni se enteraba que tenía el chico. Hay un montón de recursos para trabajar y sostener esa escolaridad. Queremos tener una gran base de datos que nos sirvan para trabajar con lógica educativa", sostuvo Finocchiaro.
CÓMO OBTENER LA BECA
Está destinada a jóvenes entre 18 y 30 años cuyos ingresos familiares no superen el monto de tres salarios vita y móviles, que quieran terminar la primaria, secundaria, o sus carreras terciarias o universitarias o seguir técnicos profesionales cursos profesionales reconocidos por el estado.
En el caso de primaria y secundaria, está destinada a jóvenes de hasta 24 años que busquen completar esos estudios. Para recibirla cada año deben pasar al año escolar siguiente. En caso de repetir, pierden el derecho.
En el caso de educación superior no universitaria y universitaria, puede extenderse hasta los 30 años para cubrir aquellos casos de jóvenes que ingresaron de más grandes a la universidad.
En el nivel universitario o terciario, además de reunir los requisitos socioeconómicos en cuanto a nivel salarial, para acceder a la beca por primera vez hay que contar con el 50 por ciento de las materias aprobadas que correspondan hasta el momento. Para seguir recibiendo el beneficio, cada año los estudiantes deben aprobar el 50% más una materia del total teórico de materias del año cursado.
Los estudiantes universitarios becados que aprueben el total de las materias de cada año con un promedio mayor a 8 recibirán en marzo una distinción y un bono equivalente al monto total de la beca del año transcurrido. Por ejemplo, un estudiante de primer año de ingeniería, considerada estratégica, habrá recibido un total de $18000 en 10 cuotas de $1800 cada una a lo largo del año y luego en marzo, otros $18000.
El monto de la beca varía en general según el nivel educativo y en el caso universitario o terciario, si la carrera es estratégica, el año que se curse y el promedio y cantidad de materias obtenidas. Un alumno de quinto año de enfermería, por ejemplo, otra carrera estratégica, recibirá $49000 a lo largo del año en 10 cuotas de $4900 cada una; uno de primer año, $18 mil en 10 cuotas.
En primaria y secundaria el monto general es de $1250 en 10 cuotas, lo que hace un total de $12.500
En el caso de primaria y secundaria y el primer año de carrera universitaria o terciaria se retiene el 20 por ciento del monto que se entrega bajo la condición de presentar certificado de alumno regular y promoción al año siguiente o la aprobación de la mitad de las materias más una del año universitario cursado. En el resto de los años universitarios se entrega el monto total a lo largo del año.
Todos los beneficiarios actuales del viejo Plan Progresar que cumplan con los requisitos mínimos de aquel subsidio -estar en la escuela o tener dos materias aprobadas en la universidad- podrán seguir con la Beca Progresar y tendrán un año para adaptarse a los requisitos actuales más exigentes (pasar de grado o año y 50% más una de las máterias universitarias del año en curso).
*Para acceder a la Beca Progresar todos los beneficiarios, tanto los que buscan acceder a la beca como las que ya reciben el beneficio por el Plan Progresar, deberán inscribirse nuevamente este año entre el 1 de febrero y el 31 de marzo.

L. V.

viernes, 5 de enero de 2018

VERDADERA INCLUSIÓN; CINE PARA HIPOACÚSICOS


Cine e inclusión: inauguran funciones especiales para hipoacúsicos en el Gaumont
Con Los que aman, odian empieza una serie de proyecciones de cine nacional pensadas para personas con problemas auditivos
El cine Gaumont proyectará películas para hipoacúsicos.
La última película argentina que Miriam había visto en el cine fue Cenizas del paraíso. Se acuerda de que fue con su madre, hace 20 años. Salió desilusionada: por las dificultades auditivas con las que convive desde los dos años no logró entender los diálogos. Ni siquiera al tratar de leer los labios de los protagonistas. La traducción que su madre le susurró durante la proyección le ayudó en ese momento, pero no fue suficiente como para volver a intentarlo con alguna otra película nacional. "Ahí siempre dependés del esfuerzo del otro -dijo, justo antes de tomarse revancha en el cine Gaumont, a metros del Congreso-. Para las personas hipoacúsicas y sordas los subtítulos son una necesidad."
Faltaban minutos para que empezara Los que aman, odian, del director Alejandro Maci, y Miriam se metió adentro de la sala para no perderse el comienzo de la película. La de ayer a las 17.30 no fue una proyección más, se trató de una función especial diseñada para personas con problemas auditivos. Es decir, con un sistema de audio que facilita la escucha para los espectadores con audífonos o implante coclear y subtitulada a través del sistema conocido como closed caption, que no sólo reproduce los diálogos sino que también consigna otros sonidos como un portazo, viento o una pieza musical.
La proyección de ayer fue gratuita, pero las próximas costarán 35$.
Una función por día, durante una semana en el mes y a lo largo de todo 2018. Empezó con Los que aman, odian, la función de las 17.30, en el cine Gaumont (Rivadavia 1635), pero la idea es que la película cambie mes a mes. La iniciativa es de la Mutual Argentina de Hipoacúsicos (MAH) y del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).
"Lo novedoso en este caso es que a la tecnología que existe en la sala se le agrega el subtitulado, una vieja lucha de la comunidad de hipoacúsicos. El objetivo es lograr que al menos se ofrezcan funciones de cine argentino con subtítulos de manera tal que las personas con una pérdida profunda puedan leerlos. Y eso es realmente un acto de integración", dijo el ingeniero Horacio Cristiani, director general de la MAH.

La problemática de fondo, para Cristiani, está relacionada justamente con que la tecnología del aro magnético, que toma el sonido de la película o del escenario en el caso del teatro y lo convierte en un campo magnético que la persona equipada con audífonos o implante coclear lo recibe en forma directa e imperceptible para el resto del público, muchas veces no alcanza para una cabal comprensión de la película.
Hoy se calcula que entre el 5% y el 10% de la población argentina tiene algún grado de pérdida auditiva. "Esperamos que esta iniciativa se expanda y así más gente con problemas auditivos pueda ver cine argentino", dijo Cristiani.
Ese pensamiento lo comparte Alejandro Maci, director de Los que aman, odian. Él trabaja hace muchos años con una persona con hipoacusia y por eso conoce de cerca la limitación de tener que conformarse con el cine extranjero subtitulado. "Nosotros como público estamos totalmente familiarizados a la presencia de subtítulos invadiendo la pantalla, algo que en Italia, por ejemplo, es una rareza. Y que en la pantalla no sólo se lean los diálogos sino también un estruendo o el rumor de la lluvia no nos altera en lo más mínimo -dijo-. Ojalá todas las películas tuvieran funciones para hipoacúsicos, porque haría a un corte transversal en la renovación del público cinematográfico."

Para el vicepresidente del Incaa, Fernando Juan Lima, estas proyecciones dan la posibilidad de incluir a todo aquel que tenga alguna dificultad auditiva. Hasta ahora sólo habían concretado algunas experiencias aisladas con funciones que combinaran la tecnología del aro magnético y los subtítulos closed caption. "El objetivo es lograr que el cine argentino haya siempre un porcentaje con este tipo de funciones. Que no sean la excepción sino una tendencia", dijo.

F. M.

jueves, 21 de diciembre de 2017

VERDADERA INCLUSIÓN


Inauguran Casas del Futuro para capacitar a los "ni-ni" de barrios vulnerables
Son espacios de contención para chicos de 15 a 24 años; ofrecen talleres y un lugar donde acceder a información y a ayuda para participar de los distintos programas del Estado
"Yo abandoné la escuela hace cuatro años, pero el año que viene retomo", dice Ricardoque tiene 23 años y es uno de los jóvenes que aprovecha casi diariamente la nueva Casa del Futuro, en Villa Jardín, Lanús. Se acaba de juntar con su mentora, Valeria Traverso, y confirmó su interés en continuar sus estudios; ella lo va a acompañar en el proceso. Además del programa de mentoreo, Ricardo participa de los cursos de artesanías, maquillaje y danza.
La Casa del Futuro de Lanús inauguró en octubre de este año.
La Casa de Lanús se inauguró el 6 de octubre y Ricardo es uno de los 120 jóvenes inscriptos en los distintos talleres y programas que ofrecen. Las Casas del Futuro son creadas por la Subsecretaría de Juventud, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Buscan contener a los jóvenes, entre 15 y 24 años, en situación de vulnerabilidad. Son espacios donde se unifica la oferta estatal, a través del gobierno nacional, provincial y los municipios locales, y donde confluyen empresas, organizaciones civiles e individuos que quieren trabajar por un mejor futuro para la Juventud.
Es una política de multiabordaje que incluye desde preparación para el mundo laboral, hasta acompañamiento en los estudios, actividades recreativas y deportivas, y la posibilidad de acercar las distintas propuestas del Estado, a jóvenes que muchas veces ni se enteran de que existen. Cuentan con trabajadores sociales y psicólogos para dar contención.
Dado el alto costo de la construcción de las casas, existe un segundo programa que se desarrolló para lograr una mayor penetración: el programa "Acá estamos". Tiene los mismos objetivos finales, pero implica la identificación de centros comunitarios y líderes barriales positivos, quienes, con apoyo del estado, pueden potenciar y lograr mayor alcance de sus efectos beneficiosos en el barrio; sin la necesidad de la construcción de una casa. Son espacios a donde los jóvenes ya se acercan en forma natural y que pueden ser aprovechados para poder armar una oferta más amplia e integral.
Una sala con computadoras es un elemento básico de las Casas del Futuro.
Jóvenes, entre 15 y 24 años, en situación de vulnerabilidad
Según datos del año pasado, de la Encuesta Permanente de Hogares, son 800.400 los jóvenes, entre 15 y 24 años, que no estudian ni trabajan (ni nis), y no terminaron el secundario.
La terminalidad educativa y la inserción laboral de los jóvenes es muy deficiente. Las cifras oficiales dan cuenta de que sólo el 50% de quienes comienzan la secundaria, la terminan. En el plano laboral, la última publicación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre desempleo en la Argentina, estableció que: "en Argentina, al igual que en otros países de la región y del mundo, los jóvenes representan uno de los grupos con mayores déficits de trabajo decente".
"Las Casas del Futuro prueban que se puede tener política social sin apoyo económico [individual] de por medio", dice Pedro Robledo, Subsecretario de Juventud. Explica que las Casas están dirigidas a un público entre 15 y 24 años porque "a los 15 años los padres pierden autoridad sobre sus hijos y está comprobado que es la edad en que caen la cantidad de Asignaciones Universales por Hijo (AUH), por un tema de abandono escolar; además, coincide con que los clubes barriales también dejan fuera de la liga, a los mayores de 15".
La casa del Futuro de Luján de Cuyo, en Mendoza.
La Casa del Futuro de Lanús
Fue construida por el municipio local, con subsidio de la Nación, y tuvo un costo de 8.100.000 pesos. Es colorida, todo es nuevo, y cuenta con seis salas, una con computadoras provistas por el ministerio de Modernización, una sala para actividades audiovisuales, otra para el taller de talabartería, y otras donde se ofrecen los distintos talleres que brindan las ONGs que trabajan allí con ellos. En frente hay una plaza con juegos y atrás tiene una cancha de futbol. La semana pasada, al costado de la casa, se montó un operativo de "El estado en tu Barrio".
"Antes de abrir hicimos muchos timbreos en el barrio para recoger las inquietudes de los jóvenes; cuando abrimos, ya nos estaban esperando", dice Juliana Chahin, Directora de la Casa. Explica que también se trabaja con las necesidades del barrio a nivel laboral para poder brindar herramientas que realmente les sirvan para conseguir empleo.
Carola  tiene 21 años y participa en el taller de teatro y las clases de inglés. "Lo que más me gusta es la oportunidad de formarme como persona y poder ir con mi bebe", cuenta.
La Casa de Lanús vista desde arriba.
Los sábados, por ejemplo, se ofrece taller de chapa y pintura. El contenido teórico se da en la Casa y la práctica en un taller mecánico del barrio, el Taller Amarotti. Uno de los auspiciantes es Sherwin Williams que los beca a los chicos para el curso de colorimetría y el otro es Nissan, que también está comprometido con este proyecto.
"Ofrecemos distintos cursos para aprender oficios que después unimos a programas de emprendimientos y microcréditos", explica Robledo, que además destaca la unión del sector público, privado y las ONGs como una de las claves del éxito de este programa.
Sin embargo, el alto costo de construcción de cada casa dificulta la escalabilidad. Cuando Mauricio Macri inauguró la primera sede de la casa del Futuro, en Villa Devoto el año pasado, dijo: "Esta es la primera Casa del Futuro del país y soñamos con que haya una en cada provincia lo antes posible: comenzamos una en La Rioja, otra en Tucumán, Córdoba, Jujuy, Tierra del Fuego y esperamos el año que viene avanzar en todo el país".
Casa del Futuro, un lugar para los jóvenes
Pero el proceso de crecimiento parece ser más lento y hoy hay tres Casas del Futuro en funcionamiento: una en Devoto, ciudad de Buenos Aires, otra en Lanús, provincia de Buenos Aires y una en Luján de Cuyo, Mendoza. A su vez, hay dos casas en construcción, una en Ushuaia, Tierra del Fuego y otra en Godoy Cruz, Mendoza. También hay licitaciones adjudicadas en Córdoba y Mar del Plata.
Desarrollo Social informó que también poseen convenios para Casas del futuro en Abrapampa, Jujuy; 3 De Febrero, Buenos Aires; y en las capitales de Córdoba, La Rioja y Entre Ríos.
Programa "Acá estamos"
Es una variante más económica de las Casas del Futuro, que brinda la posibilidad de lograr un mayor alcance. Está dividido en 2 fases. Una primera fase que incluye el estudio del barrio, detección de centros comunitarios y líderes barriales, con entrega de equipamiento e insumos. La fase 2 tiene como orientación la Casa del Futuro y busca poder ofrecer todos los programas estatales allí, incluso las nombran como Casas del Futuro tipo B.
Luis  creó una escuela de boxeo en San Martín.
Luis es uno de los líderes barriales identificados por el gobierno. Es boxeador profesional y vive en el barrio Lanzone, en San Martín. Quería tener una escuela de boxeo para los chicos del barrio, pero no contaba con los recursos para poder concretarla. La Subsecretaría de Juventud se contactó con él y se comprometió a otorgar el equipamiento necesario. Con esa ayuda, Verón consiguió que la Sociedad de Fomento le facilitará un espacio donde poder realizar las clases. Al Estado le requirió una inversión de 300.000 pesos en materiales deportivos y Verón pudo armar la escuela "Por una mejor calidad de vida", en la que participan 150 chicos, con una proyección de llegar a 500.
Ampliar el alcance de estos programas, sin perder cercanía y calidad, es el desafío que se plantea la Subsecretaría de Juventud.

L. L.