jueves, 11 de abril de 2024

DESAFÍOS DE UN MUNDO CAMBIANTE Y ECONOMÍA


Universidad, presente y futuro
José Luis Roces
La universidad moderna –nacida en el siglo XIX en Alemania– está en crisis, frente a un mundo de complejidad creciente. La velocidad de los cambios tecnológicos, las tensiones sociopolíticas y los escenarios macroeconómicos globales que afectan los presupuestos educativos son factores que inciden en el funcionamiento efectivo de las universidades en todo el mundo.
Existe una demanda creciente de sistemas educativos de mejor calidad. La competencia es global y con instituciones diversas, no solo de universidades. La demanda en contenido y en tiempo son aspectos cuestionados por los estudiantes y el mercado laboral.
Hay que recordar que el sistema educativo existente es un diseño organizacional exitoso para “secularizar” el mundo. Su éxito sirvió para transformar la sociedad con pautas mecanicistas, secuenciales y de previsible rigidez en el diseño curricular. Esta estructura es disfuncional frente al entorno antes descripto.
Hay un dominio del pensamiento analítico, fragmentado, superespecializado. La investigación científica es en mayor medida de naturaleza “monodisciplinaria”. Pocas experiencias multidisciplinarias y escasez de pensamiento sistémico.
Las quejas vienen de fuera del sistema, los alumnos se desmotivan, los graduados tienen dificultades para adaptarse a las nuevas demandas tecnológicas. La sociedad empieza a dudar sobre la contribución de la universidad con sus largos tiempos de enseñanza frente a la dinámica de la tecnología digital y la irrupción de la inteligencia artificial.
Los problemas de adaptabilidad son dilemáticos frente a la rigidez del paradigma existente en los niveles políticos y de gestión en las universidades tanto públicas como privadas. Estos dilemas son compartidos globalmente. No es algo propio de países emergentes, lo padecen también los desarrollados.
La presión de la instantaneidad: internet, interconectividad, inmediatez, conspira con el tiempo psicológico propio de los procesos cognitivos del aprendizaje. Hay una tendencia creciente a la superficialidad, al evitar lo conceptual profundo o la investigación bibliográfica, a favor de enfoques prácticos. Se necesitan cambios metodológicos que no deterioren los niveles de conocimiento y aseguren el desarrollo del pensamiento crítico.
En la Argentina, todo ello, se verifica con un sistema universitario con crecimiento, con alta deserción inicial y desgranamiento, que genera pocos graduados, demanda insatisfecha en carreras tecnológicas y baja presencia de universitarios en la población activa. Con la gravedad que por emigración perdemos a profesionales de la salud y la ingeniería que son muy difíciles de reemplazar tanto en el mercado laboral como en la docencia.
Las inversiones en la universidad moderna aumentan por necesidad de renovación de infraestructura y equipamiento tecnológico, para lo cual cada unidad académica debe crear sus propias y genuinas fuentes de financiamiento. En nuestro país, los presupuestos solo alcanzan para pagar sueldos docentes.
La transformación universitaria no es una reforma “autoritaria”, requiere mucho discernimiento para distinguir lo que debe ser conservado y lo que debe ser cambiado. Ello exige liderazgo de las autoridades, un ambiente de respetuoso diálogo y actitud colaborativa para lograr consensos. Se reclama capacidad de gestión y un cambio de paradigma epistemológico para rediseñar el sistema, comprendiendo el mundo futuro.
Hoy la sociedad reclama otra manera de enseñar y de aprender, otra manera de gobernar, un rescate de los vínculos de asociación y colaboración para generar redes de cambio. Se necesita una “redarquía” de gobierno universitario, frente a la decadencia de la jerarquía tradicional que perpetúa las burocracias organizacionales, que impiden los cambios.
Estamos frente a un desafío impostergable para adaptar la universidad a un mundo que ya cambió. Pero esa necesidad exige financiar las estructuras presentes, con el compromiso de producir las transformaciones imperiosas para mejorar la efectividad hacia una universidad que sea un motor para reubicar a la Argentina entre los países que lideren el mundo.

Miembro titular de la Academia Nacional de Ingeniería. Director del Instituto de Educación en la Ingeniería

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La pobreza del modelo populista
Eugenio Marí


En 1990 los economistas Rudi Dornbusch, alemán, y Sebastián Edwards, chileno, escribieron “La macroeconomía del populismo en América Latina”. En su ensayo, publicado en el Journal of Economic Perspectives, explican las diferentes etapas del ciclo populista, que, como todo ciclo, vuelve al punto de partida. Comienza con una expansión fogueada por un crecimiento no sostenible del Estado; le sigue el estancamiento, cuando el modelo empieza a evidenciar sus falencias ante la falta de incentivos a la inversión. Y, finalmente, la crisis, cuando el modelo colapsa bajo su propio peso ante la imposibilidad de generar crecimiento genuino.
Dicho ensayo refleja con bastante precisión la historia económica argentina de los últimos 20 años. Y así quedó de manifiesto con la publicación del último dato de pobreza. Al segundo semestre de 2023 el 41,7% de los argentinos estuvieron bajo la línea de la pobreza, un porcentaje similar al que tenía el país en 2004. Casi dos décadas para que, con idas y venidas, volvamos a la misma tasa de pobreza.
Para salir de este ciclo se necesita, primero, un diagnóstico correcto. Muchas veces se confunden las soluciones con los paliativos. Por ejemplo, hablamos de pobreza y pensamos la asistencia social. Hablamos de indigencia y discutimos el rol de los comedores. Está bien hablar de eso, son medidas importantes, más aún para aquellos que las necesitan. Pero no hay que perder de vista que son los paliativos diseñados para ayudar a las personas que están en una situación vulnerable. No son la solución.
La variable que mejor explica la mejora en la calidad de vida, la reducción de la pobreza, la mejora en la salud, acceso a educación y demás, es el crecimiento económico. O sea, sin crecimiento, difícilmente podamos apostar algo más.
¿Cuáles son las implicancias para la Argentina actual? Que necesitamos ordenar la macro y empezar a crecer para empezar a hablar.
Apostar a una reducción de la pobreza sin tener la macro sobre rieles es como querer contener una inundación con un balde. Ayuda, pero no cambiará la tendencia. El país necesita una verdadera revolución del crecimiento, sin la cual los debates sobre el desarrollo, la salud, la educación, la inclusión, terminan siendo prácticamente estériles.
Lo positivo es que tenemos un gobierno que, teniendo un diagnóstico acertado, se ha dispuesto a hacer gran parte de las reformas que se necesitan. Lo malo es que la transición de un modelo económico populista, con elevada intervención del Estado y una economía cerrada, a otro de economía abierta y competitiva no es gratuita. Buena noticia es que hoy hay desplegada una red de contención estatal que, aunque desordenada y con sus ineficiencias, es mucho más amplia que en otras épocas. Si se la orienta correctamente, permitirá que la transición sea menos dolorosa para muchas familias.
Los recursos productivos de la nación deben reorientarse hacia las actividades más competitivas, lo que implica abandonar otras que fueron impulsadas por las rentas del proteccionismo. Y el sector público debe cambiar su lógica de funcionamiento para dejar de ser un generador de rentas para grupos particulares y, en cambio, ser un garante de reglas de juego para todos los argentinos.
Aunque en este momento estemos viviendo los costos de la transición, no hay que perder el norte. La reforma no se hace pensando solo en las generaciones actuales, sino en las futuras. Pagar los costos del cambio de modelo implica que los hijos de la Argentina de hoy vivirán mejor. Y sus nietos, mucho más. La Argentina tiene el potencial para hacerlo. De crecer a tasas del 5% anual y reducir ampliamente la pobreza. Cuanto más apoyo haya a este cambio de rumbo, más pronto veremos la recuperación.
Economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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