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Con descartes de vainilla, uva o café. Cada vez más compañías cosméticas usan materias primas que son desechadas por la industria alimenticia
Una conocida empresa utilizó descartes de vainilla para hacer una fragancia
No pueden ser consumidas pero sí tienen un alto grado de propiedades beneficiosas para el cuerpo y la piel
Laura Reina
Casi nadie desconoce, a esta altura, qué es el reciclado. Sin embargo, hay un primo hermano muy cercano que no tiene tanta prensa pero que está pisando cada vez más fuerte y que es igual de positivo para el medio ambiente: el upcycling o suprareciclaje (también conocido como reciclaje creativo). Se trata de una técnica que consiste en agregar más valor a un objeto una vez que se obtiene el resultado final. Es decir, que ese objeto obtenido a partir del aprovechamiento de los materiales es “superior” que el que había en un inicio. Y si bien en ambos casos se trata de procesos que empiezan tomando materiales u objetos desechados y terminan creando un producto nuevo, lo interesante del upcycling es que le permite llegar a un objeto final mucho más valioso.
La moda es un claro ejemplo de esta práctica: allí se utilizan retazos y otros materiales y se logran prendas de gran valor, como vestidos, carteras y pantalones, utilizando telas y materiales de descarte. Ya son muchas las empresas que lo hacen de manera exitosa. Margiela, para citar un caso conocido, promovió esta tendencia en la década de los 90, siendo uno de los primeros diseñadores de alta costura en introducir el reciclaje a sus exclusivas colecciones.
Sostenibilidad de lujo
En la actualidad, grandes diseñadores como Vetements o Marine Serre y grandes marcas como las de Inditex se sumaron a esta movida de utilizar la ropa que quedó en stock porque no se vendió, y transformarla en un producto distinto para volver a darle una oportunidad, es decir, una suerte de segunda vida.
Pero otra industria que está incorporando esta técnica es la cosmética. Ahora sí con una marcada búsqueda hacia lo sustentable y el cruelty free, era de esperar que en algún momento tomara el camino del upcycling. Un caso reciente es el de la empresa Avon, que acaba de sacar a la venta el primer perfume hecho con extracto de vainilla reciclada. Sí, parece algo raro pero no lo es en absoluto: la cosmética está utilizando, cada vez más, materias primas que no serán aprovechadas en la industria alimenticia, ya sea por una sobreproducción o por no cumplir ciertos estándares de calidad requeridos para ser ingeridos por las personas. En cambio, sí pueden capitalizarse para elaborar productos de belleza con ingredientes ciento por ciento naturales.
Un perfume fue elaborado con desechos de vainillas de Madagascar“Nuestro perfume Far Away Beyond está hecho con extracto de vainilla 100% reciclado, extraído de las vainas de manera sustentable y ética y con colaboración de comunidades locales en Madagascar (uno de los principales productores a nivel mundial). De no haberlas utilizado para hacer el perfume, se hubieran descartado”, explican en la empresa de cosmética. Según detallan, las vainas de vainilla de Magdagascar han pasado por un doble proceso de destilación que les ha dejado un leve toque ahumado, un aroma que desafía la dulzura típica de la vainilla y la vuelve más sofisticada. “Vendemos más fragancias que ninguna otra marca, por eso creemos importante haber iniciado nuestro viaje hacia la sostenibilidad en perfumería”, plantea Francisco Díaz, director de Marketing de Avon, que se asoció con Natura & Co para todo lo que es perfumería.
Cremas, aceites y jabones
Otras empresas prefieren utilizar los subproductos de la industria vitivinícola para elaborar sus cosméticos: las semillas y los restos de cáscara que son descartados en la vendimia y en los procesos implicados en la producción del vino (como el prensado de la uva), Estos materiales son recuperados y utilizados para elaborar cremas, aceites y jabones, ya que aprovechan las propiedades antioxidantes de las uvas en beneficio del cuidado de la piel. En Europa, por ejemplo, la marca Natana es una de las tantas que ha marcado tendencia en este tipo de cosmética basada en el reciclaje de productos vitivinícolas.
Los residuos de la industria vitivinícola son excelentes para elaborar cremas para la caraPero el orujo que surge como producto de descarte en la elaboración de vino no es la única materia prima empleada en el upcycling cosmético. Los granos de café también aportan sus propiedades en la industria del cuidado del cuerpo. Kaffe Bueno es una firma que aprovecha este ingrediente natural para varias cosas, entre ellas la cosmética. Su marca natural, vegana y cruelty free llamada Relove, utiliza granos de café supra reciclados para crear sus productos.
¿Otro ingrediente que se aprovecha? La salmuera de garbanzo, que normalmente se tira a la basura, está siendo utilizada con frecuencia en la industria de la belleza. Sus propiedades no sólo son buenas para la piel, sino también para el pelo. Entre sus muchos beneficios se cuentan el ser rica en proteínas y una gran aliada para eliminar los poros obstruidos y suavizar la piel.
Los ejemplos sobran. La industria cosmética ha adoptado definitivamente el upcycling. Una tendencia que no sólo es buena para el cuerpo, sino para el planeta.
El residuo de café se usa en cosmética por sus propiedades antioxidanteshttp://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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