Volodymyr Zelensky
La asombrosa transformación del excómico y presidente jaqueado en héroe de guerra

Texto: María del Pilar Castillo
El presidente Volodymyr Zelensky sabe exactamente qué decir y cuándo. Habló de libertad, fraternidad e igualdad en el parlamento francés; citó a Winston Churchill en la Cámara de los Comunes; invocó el bombardeo de Guernica frente a diputados y senadores españoles; mencionó los atentados del 11 de septiembre en una transmisión en el Capitolio; demonizó a las madres rusas por haber criado “saqueadores y verdugos” e incluso se animó a despotricar contra la intachable Angela Merkel, que tuvo que interrumpir su anhelada jubilación para justificar decisiones del pasado. En cada oportunidad, citó los valores democráticos de la Unión Europea y mostró espeluznantes videos de cadáveres mutilados y ciudades enteras devenidas en escombros antes de exigir a Occidente: ¡Más armas!


CAMBIOS. Zelensky era un presidente amenazado por escándalos, pero con la guerra logró consolidar su liderazgo
¿Y quién podría negarse al héroe del momento? “Su liderazgo desde el comienzo de la guerra ha sido excepcional. El coraje y la fortaleza de Zelensky han inspirado al pueblo ucraniano –y al mundo– a unirse a los defensores de la soberanía. Su decisión de permanecer en Kiev, desafiando los esfuerzos de Rusia por destituirlo, y de defender incansablemente a Ucrania lo han convertido en un ícono”, explica Erik Herron, experto en política ucraniana y profesor de la Universidad de West Virginia. Con su potente discurso y su valeroso proceder, Zelensky se ha ganado el respeto y el apoyo de los principales líderes mundiales. Joe Biden firmó un paquete de gasto que incluye 13.600 millones de dólares en ayuda humanitaria y militar para Ucrania y el este de Europa. Boris Johnson equipó al Ejército ucraniano con más de 10.000 misiles de nueva generación, incluidos los poderosos Javelin, Starstreak y NLAW. Incluso Olaf Scholz, que se rehúsa a cerrar el grifo del gas ruso, ha abandonado la añeja negativa de Alemania de exportar equipo bélico a zonas de conflicto y decidió enviar armas antitanque y misiles tierra-aire. Y así un sinfín de países. “Zelensky trata de agradar a su público y conmoverlo para que de alguna manera satisfaga sus necesidades. Hábilmente conecta su situación con la situación que ha podido vivir el país a cuyos representantes se dirige. Apela a la dignidad, al honor y a la ejemplaridad del agredido, que siendo más débil se ve obligado a defenderse. No deja de moverse entre sus conciudadanos para dar ánimos e interactúa con ellos de manera física. Viste como ellos, como un simple soldado. Eso incrementa la moral de quienes están con él y la valoración positiva de quienes le ven por un medio u otro”, analiza en diálogo con este medio Jesús Alcolea Banegas, experto en argumentación y catedrático del Departamento de Filosofía de la Universidad de Valencia. Zelensky también ha mostrado una destreza inusual en el manejo de las redes sociales con publicaciones periódicas sobre las hazañas de su temerario ejército que levantan los ánimos de sus interlocutores o videos que simulan bombardeos de ciudades como París o Varsovia para despabilar a los seguidores de otros países. En pocos días, el ex actor se convirtió en el “mejor influencer” de la resistencia ucraniana. “Si uno hace un seguimiento en Instagram hasta el 24 de febrero, puede ver las típicas fotos de un presidente: imágenes en saco y corbata junto a otros líderes, una visita a una fábrica, y alguna que otra foto con su mujer. Pero a partir de ese día, cambia el traje por el uniforme y aunque no es un militar de carrera, se pone en ese rol y lo encarna de una manera muy creíble”, dice Eugenia Michtelstein, experta en comunicación política y directora del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de San Andrés.

IMAGEN. El joven presidente deambula vestido con ropa de fajina por las devastadas calles del país como un faro de esperanza
Cuando no está escondido en algún búnker secreto conduciendo los hilos de la diplomacia ucraniana o grabando videos para redes, el joven presidente deambula vestido con ropa de fajina por las devastadas calles del país como un faro de esperanza. “No debemos olvidar que Zelensky era un actor cómico. La comedia no deja de tener un componente de tragedia. Y a la inversa. En lo personal y en lo público, a él le ha tocado vivir los dos papeles. La tragedia ha dado al hombre una dimensión que le ha trascendido. Ya forma parte de la historia”, reflexiona Alcolea Banegas. Algunas piedras en el camino Pero antes de que saliera a la luz esta versión optimizada de Zelensky, un fiel reflejo de su personaje ficticio en la serie Servidor del Pueblo (el nombre que también utilizó para su partido político), su imagen flaqueaba. La pobre gestión de la pandemia y tres grandes escándalos hacia el final de sus dos primeros años de su mandato habían mancillado su reputación de justiciero. Zelensky, un reconocido actor y ganador de la versión ucraniana del Bailando por un sueño, fue electo en 2019 con el 73% de los votos, luego de una contundente campaña cuya bandera era la lucha contra la corrupción, un mal endémico que atormenta al país desde la disolución de la URSS hace más de tres décadas. En 2012, Ernst & Young situó a Ucrania entre las tres naciones más corruptas del mundo, junto con Colombia y Brasil. En 2015, The Guardian la calificó como "la nación más corrupta de Europa".Y en el año en que Zelensky asumió la presidencia, según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, el país ocupaba el puesto 126 de 180 países. Si bien Zelensky había logrado algunos avances, como la aprobación de la ley de “desoligarquización”—que permite al Consejo Nacional de Seguridad y Defensa (SNBO) decidir quién es reconocido como oligarca y crear un registro especial de estas personas, a las que se les impide financiar partidos y comprar empresas estatales en grandes procesos de privatización— o el arresto domiciliario de Víktor Medvedchuk —uno de los líderes de la Plataforma Opositora por la Vida y amigo personal de Putin—, acusado de “alta traición” y de “saqueo de recursos nacionales” en Crimea, para diciembre de 2021, su índice de aprobación había caído a 26%, según el Centro de Estudios Políticos y Económicos de Ucrania. Aunque este valor aún lo situaba 10 puntos porcentuales por encima de su principal oponente, Petro Poroshenko, daba claras señales de que el encanto inicial con este actor transformado en presidente se había diluido.









HISTORIA. Zelensky, un reconocido actor y ganador de la versión ucraniana del Bailando por un sueño, fue electo en 2019 con el 73% de los votos, luego de una contundente campaña cuya bandera era la lucha contra la corrupción
¿Qué había ocurrido con el otrora amado presidente? La primera piedra en caer fueron los Pandora Papers. La filtración de millones de documentos al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación reveló que Zelensky y su círculo cercano eran los beneficiarios de una red de empresas en paraísos fiscales —en las Islas Vírgenes Británicas, Chipre y Belice—, incluidas algunas que poseían costosas propiedades en Londres. Y aunque Zelensky había entregado el control de sus acciones antes de la campaña electoral de 2019 a su mano derecha y jefe del Servicio de Seguridad del país, Serhiy Shefir, se comprobó que su esposa seguía “recibiendo dinero de las [operaciones comerciales] en el extranjero", según una investigación del Proyecto de Denuncia de la Corrupción y el Crimen Organizado (OCCRP). El segundo golpe fue la destitución de Dmytro Razumkov, una figura clave en la llegada de Zelensky al poder. Sus senderos comenzaron a divergir cuando Razumkov se opuso a la rápida aprobación de la legislación destinada a limitar la influencia de los oligarcas. A su parecer, ésta otorgaba demasiado poder al presidente y creaba más vías de corrupción, por lo que propuso que el proyecto de ley se remitiera a la Comisión de Venecia, un organismo europeo. Zelensky lo criticó públicamente al decir que ya no era miembro de su equipo, y el partido gobernante inició el proceso para removerlo de su cargo. Según una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS), esta decisión no fue vista con buenos ojos, solo tuvo una aprobación del 8%. Como en una película de espionaje Por último, y tal vez lo más polémico fue que se le vinculara con el fracaso de una controvertida operación de inteligencia más tarde conocida como Wagnergate. En noviembre de 2021, una extensa investigación de Bellingcat reveló los detalles de una elaborada maniobra conjunta del Servicio de Inteligencia Militar (GUR MOU) y el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) que tenía como objetivo detectar y atraer decenas de mercenarios rusos que habían cometido graves delitos mientras luchaban para entidades militares apoyadas por Moscú en el este del país, incluido el infame grupo Wagner –de ahí el nombre–. Como en una película de espionaje, la inteligencia ucraniana se hizo pasar por un contratista privado que reclutaba militares con experiencia, varados en Rusia por la pandemia, para una supuesta misión en Venezuela, donde Rosneft, una empresa de petróleo propiedad del gobierno ruso, tenía pozos de perforación. Por supuesto que el cometido en realidad no existía sino que era un señuelo para transportar a este grupo de mercenarios a Ucrania y procesarlos allí por los crímenes cometidos en el Donbass.

ORADOR. Zelensky sabe exactamente qué decir y cuándo: en cada escenario al que accedió, citó los valores democráticos de la Unión Europea y mostró espeluznantes videos de cadáveres mutilados y ciudades enteras devenidas en escombros



La misión se desarrollaría de la siguiente manera: a grandes rasgos, en julio de 2020, los militares rusos abordarían un vuelo de línea desde Bielorrusia a Turquía, donde creían que harían la conexión a Venezuela. Pero justo cuando el avión sobrevolara el espacio aéreo ucraniano, la inteligencia advertiría desde Tierra al piloto de una supuesta amenaza de bomba a bordo, obligándolo a aterrizar de emergencia en Kiev y allí atraparlos. El operativo estuvo a punto de concretarse. Pero sospechosamente, el día en que los presuntos criminales debían tomar el vuelo desde Minsk a Estambul, fueron detenidos por la KGB bielorrusa y más tarde devueltos a Rusia, a pesar de los esfuerzos de persuasión por parte de los funcionarios ucranianos para extraditarlos a su país, incluida una llamada personal de Zelensky al presidente Alexandre Lukashenko el 5 de agosto. La prensa ucraniana acusó entonces a Zelensky de haber arruinado el operativo para evitar tensiones con Rusia en el momento en que se negociaba un alto el fuego con las fuerzas separatistas en la región del Donbass. Según algunas fuentes, el presidente cambió la fecha de la etapa final, lo que permitió a los servicios de seguridad bielorrusos detener a los mercenarios y entregarlos a Moscú. Furiosos, sus oponentes políticos lo acusaron de simpatizar con el Kremlin y utilizaron el caso para exigir que se lo investigara por alta traición. A pesar de que las acusaciones quedaron en la nada, en los días previos a la invasión, el presidente ucraniano mostraba una peculiar falta de firmeza hacia Rusia y restaba importancia a la probabilidad de una guerra a gran escala. "Respiren. Cálmense", dijo el 19 de enero, el mismo día que el presidente Biden anunció que un ataque ruso estaba en cierne. “Ese enfoque fue probablemente imprudente”, remarca Herron. El nacimiento de un héroe Pero desde el 24 de febrero, el día en que Rusia lanzó la ofensiva a gran escala, Zelensky renació de las cenizas como un ave fénix. Tomó una férrea postura contra sus enemigos y en unas pocas semanas alcanzó una popularidad estelar, traducida en un índice de aprobación de más del 90% entre los ucranianos en marzo. Incluso los estadounidenses lo evaluaron con un 72% en una encuesta de Pew Research, el porcentaje de valoración más alto de un líder internacional.

COMUNICACIÓN. Zelensky también ha mostrado una destreza inusual en el manejo de las redes sociales con publicaciones periódicas sobre las hazañas de su temerario ejército que levantan los ánimos de sus interlocutores
“Desde la narrativa bélica, Zelensky es una figura fascinante. Es un hombre joven, casado con una profesional, que abraza a sus soldados y que decidió quedarse para luchar por su país, objetivo del ataque de un ejército imperialista (el de Rusia). Del otro lado tenemos a Putin, una figura súper controversial que tiene problemas con los Derechos Humanos y que carga con acusaciones de persecución e incluso de intento de homicidio. Entonces es mucho más fácil encariñarse con Zelensky, ‘el underdog’”, dice Mitchelstein y agrega que posiblemente su experiencia como actor influya en su carisma y gran manejo frente a las cámaras. Según la experta, el ascenso sideral de Zelensky como líder de la resistencia también está vinculado con otro fenómeno denominado rally around the flag (“concentración alrededor de la bandera''). De acuerdo con la ciencia política y las relaciones internacionales, este concepto explica el aumento en el apoyo popular a corto plazo del gobierno o los líderes políticos de un país durante períodos de crisis internacional o de guerra. “Es lo que ocurrió con (George W.) Bush después del atentado a las Torres Gemelas”, comenta.

EXPLICACIÓN. Una de las razones del ascenso de Zelensky es el rally around the flag: el aumento en el apoyo popular a corto plazo del gobierno o los líderes políticos de un país durante períodos de crisis internacional o de guerra
Pero a pesar de su impresionante capacidad de construcción de poder blando, su hábil manejo de las redes sociales y su enorme valentía, los especialistas temen que el impulso de Zelensky se desvanezca con la prolongación de la guerra. “Eventualmente, Zelensky tendrá que presentar al pueblo ucraniano un acuerdo de conciliación que probablemente no sea una victoria completa. Incluso si Rusia sigue perdiendo en el campo de batalla, es difícil imaginar un escenario en el que devuelva Crimea. Es posible también que Ucrania se vea obligada a cambiar formalmente su posición sobre la pertenencia a la OTAN. Todos estos compromisos serán difíciles de presentar a un público que ha perdido tanto”, indica Herron. “De cualquier manera, en cierto punto, Zelensky ya ha ganado. El gran perdedor de esta historia es definitivamente el presidente Vladimir Putin”, agrega.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
CRÉDITOS
EDICIÓN PERIODÍSTICAJuan Landaburu @jlandaburuNicolás Cassese @ncassese
EDICIÓN FOTOGRÁFICAAníbal Greco @anibalgreco
DISEÑOAndrea Platón @aplattonMaría Rodríguez Alcobendas @merirodriguez
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