Cristina: señales de pérdida de control
Gustavo Ybarra
Apenas tres meses después de haber perdido la mayoría en el Senado, Cristina Kirchner se topó con la realidad de que ya no podrá manejar la Cámara alta a su antojo y debió dar marcha atrás y suspender una sesión porque no tenía los votos para imponer el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura.
En la misma semana, un puñado de senadores oficialistas pidió explicaciones en una reunión de bloque sobre por qué se había anunciado como una iniciativa de la bancada, amén de enterarse por los medios, del proyecto de blanqueo de capitales para pagar la deuda con el FMI cuando, en realidad, el texto había sido presentado solo por cinco legisladores,
Si bien la unidad formal del Frente de Todos en el Senado parece garantizada y una rebelión del “albertismo” mueve a risa cuando se la menciona, la vicepresidenta se encontró en cuestión de horas con señales intranquilizadoras que demuestran que su enfrentamiento con Alberto Fernández repercute en el interior de la coalición peronista de gobierno.
Lo concreto es que el rechazo del kirchnerismo al acuerdo con el FMI dejó heridas y resquemores en la bancada que conduce José Mayans (Formosa). Al menos a un grupo de legisladores no les gustó que varios de sus compañeros optaran por la salida principista y le quitaran el cuerpo al trago amargo de tener que respaldar un nuevo préstamo.
Tampoco conformaron las explicaciones sobre la presentación del proyecto de blanqueo. “Dijeron que no informaron antes para poder dar la sorpresa”, contó un senador. “Nos toman por pelotudos”, agregó.
Apurados por mostrar unidad desde la presidencia del Senado se difundió, después de la reunión de bloque, una lista con 22 senadores que adhirieron al proyecto para pagar la deuda con los fondos “fugados” por argentinos al exterior.
Sin embargo, más que mostrar alineamiento la información difundida desde las usinas de la vicepresidenta no hizo más que desnudar que, a diferencia de otras épocas, no hay alineamiento autogue mático a las órdenes de las autoridades del bloque que responden a Cristina Kirchner.
Es que al menos ocho senadores no sumaron su rúbrica. La lista incluye a legisladores que no se encontraban en el Senado el último miércoles. Pero también faltan nombres de peronistas que desde el año pasado vienen mascullando bronca con los modos en que la vicepresidenta se relaciona con el bloque y, sobre todo, con las ínfulas con las que se manejan algunos kirchneristas.
Uno de los ausentes en la lista es Edgardo Kueider. El entrerriano fue de los pocos senadores oficialistas que juntaron votos para aprobar el acuerdo con el FMI mientras las autoridades de la bancada, Mayans y la camporista Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), criticaban en privado las negociaciones.
Bloque dividido
Al final del camino, el formoseño aceptó con resignación su condición de jefe de bloque y votó el acuerdo. Pero la mendocina lo rechazó, como lo hicieron los otros cuatro miembros de La Cámpora de la Cámara alta. A diferencia de Máximo Kirchner, y a casi dos semanas de su rechazo a una propuesta impulsada por el gobierno de su partido, Fernández Sagasti siinstalada en la vicepresidencia del bloque y lejos está de abandonar el sitial en el que la ubicó Cristina Kirchner para que sea sus ojos y sus oídos en la bancada.
Tampoco estampó su rúbrica de adhesión al proyecto de blanqueo Carlos Espínola, otro de los nombres que circularon en diciembre último como integrante de un grupo que venía quejándose del maltrato kirchnerista. Los otros dos eran Sergio Leavy (Salta) y Guillermo Snopek (Jujuy), quienes en las últimas semanas asumieron las presidencias de las comisiones de Defensa y Asuntos Constitucionales.
A pesar del malestar, nada indica que el frente interno oficialista se vaya a fracturar en el futuro cercano. Además, Cristina Kirchner también se habría garantizado la aprobación de la reforma del Consejo de la Magistratura. No obstante, para lograrlo debió ceder a los pedidos de modificación de un senador aliado. Sin él, no llegaría a la mayoría absoluta (37 votos afirmativos) que exige la Constitución.
Las señales de alerta se suman en el tablero de la vicepresidenta cuando todavía le quedan casi dos años completos y tendrá que apelar a toda su astucia e ingenio para manejar un Senado en el que ya no tiene una mayoría propia, un terreno poco conocido por Cristina Kirchner
LIBRO
Diario de una temporada en el quinto piso
Episodios de política económica en los años de Alfonsín
Sociólogo por la UBA y doctor en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (París). Actualmente es profesor emérito de la Universidad torcuato Di Tella
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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