Mostrando las entradas con la etiqueta NUEVO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta NUEVO. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de septiembre de 2023

NUEVO


La rebelión del individuo tirano
Lo que emergió en las PASO se venía observando desde hace años en el mundo, pero el provincianismo argentino tardó en verlo; se rompieron conceptos predominantes hasta hace muy poco
Jorge Sigal Periodista, miembro del Club Político Argentino
En diciembre pasado, en plena euforia por la Copa del Mundo, una chica le envía un WhatsApp a su novio: “Estoy atrás del  edificio que tiene el cartel de Evita comiéndose una hamburguesa”. Se refería, claro está, a la enorme estructura de hierro que el kirchnerismo instaló en el sombrío edificio del Ministerio de Desarrollo Social en medio de la avenida 9 de Julio, icónico estandarte de la cultura retro implantada desde 2003. El mensaje se hizo viral y los memes inundaron las redes sociales, particularmente TikTok e Instagram, allí donde habitan los nuevos dueños del planeta. La transfiguración del micrófono en comida instantánea se convirtió en hit.
De esta forma, en apenas un clic, lo sagrado y lo solemne, aquello que desveló a los intelectuales de Carta Abierta, se desvanecía por obra –y gracia– de una millennial que, agitando la camiseta albiceleste, no veía la hora de hallar a su muchacho en aquel mar de festejantes anónimos. Así de rápido envejecen costumbres e ideas en el trepidante mundo de la era tecnológica. La política, que arrastra la fuerza inercial del siglo pasado, apenas logró adaptarse en algunas de sus formas: si antes pintaba paredes, ahora que descubrió las redes sociales, las inunda con mensajes que se presumen cancheros. Pero, las más de las veces, se parece a esas personas que confunden
lifting con rejuvenecimiento.
No se trata solo de cómo comunicar, sino de qué comunicar. Y aquí radica el gran problema de nuestro tiempo. Lo que emergió en las elecciones primarias del 13 de agosto se venía observando desde hace años en el mundo entero, solo que el provincianismo argentino tardó en descubrirlo. Se hicieron añicos conceptos predominantes hasta hace muy poco. Por eso el peronismo, que es un señor mayor, experimentado pero conservador, lo sufre de manera particular. Además de que, por peculiaridades muy nuestras, venía de darse una biaba de dos décadas en modo vintage: prolongó –forzando un relato maniqueo– los años 70 y se entusiasmó con vivir su segunda juventud. La irrupción de la modernidad lo sorprendió hablando de cosas que hace rato dejaron de existir: “Estado benefactor”, “columna vertebral del movimiento”, “abanderada de los humildes”. Mantuvo las mañas, el punterismo y el aparatismo, pero se olvidó del nuevo sujeto social que supo engendrar: lo dejó pedaleando un delivery, y sin casco. Como es astuto, se proveyó de un candidato que poco tiene que ver con principios doctrinales, pero no modificó sus antiguos hábitos y ahora le explota la bomba que supo esconder, pero no desactivar.
Vivimos, según el filósofo Éric Sadin, “el tiempo de la insatisfacción permanente” y su correlato es la “ingobernabilidad” también permanente. Su consecuencia es la pérdida de lazos sociales, reglas y conceptos comunes. Por ende, lo que antes fue revolucionario ha devenido rancio y obsoleto. Pero no solo el gran movimiento nacional del siglo pasado se ha atascado en los suburbios de la postración. Como fue dominante y exitoso, el peronismo impregnó la práctica militante de casi todos los partidos políticos argentinos. “Peronistas somos todos”, decía el General. Algo de razón tenía.
Por eso, la sorpresa Milei impactó en todos. También en quienes venían haciendo fajina diaria para sacarnos de encima el lastre del populismo K, que puso en peligro los pilares de la democracia. Mientras cuidaban la casa común, se adelantó por la banquina un nuevo populista de signo presuntamente contrario. Mientras practicaban taekwondo, había un tipo tomando clases de baile.
Hace apenas unos meses, en el desangelado mundo de los otros, en eso que podríamos definir como agenda pública, se siguió hablando de pujas institucionales, de insubordinación ante fallos judiciales, de operaciones sucias de inteligencia, de internas y candidaturas. Adentro, en cambio, en la intimidad de los hogares, allí donde se fantasean proyectos o se blindan los sueños para que la reaEs lidad no los atropelle, irrumpió un acontecimiento imprevisto, que fue el triunfo de la selección argentina de fútbol. Conviene no caer en la tentación de ensayar paralelismos trillados acerca de “la Scaloneta virtuosa” en contraposición a los mezquinos arrogantes cazadores de puestos y mendrugos de poder. No es prudente hacer esas comparaciones, entre otras cosas, porque nuestros peores males suelen estar ligados a la simplificación y a cierta compulsión por la sociología al paso. Pero parece sensato volver, una y otra vez, a indagar en el mar de broncas o abulias sociales que enturbian nuestra cotidianeidad en contraposición a la alegría que nos visitó en diciembre pasado y que podría sintetizarse en una advertencia del politólogo Andrés Malamud vertida en medio del bullicio mundialista: “El balcón de la Casa Rosada dejó de representar al pueblo argentino para representar solamente a los políticos”.
esa lejanía de agendas y de sentidos lo que más alarma. Porque una cosa es no encontrar soluciones comunes a los problemas comunes, pero mucho más preocupante es que no podamos coincidir acerca del diagnóstico. No es posible volver a la política que murió con el cambio de siglo. Se trata de generar instrumentos adecuados para dar un lugar a los insatisfechos de hoy; de reconstruir lazos de civilidad que expresen el nuevo mapa de esa sociedad que habita en el universo internet y se empodera detrás de un smartphone de gatillo fácil. La muchacha de la hamburguesa, con su frescura y nuevos imaginarios, habla de un cambio de época.
La fórmula no se limitará en adelante solo a encontrar liderazgos creíbles. Aunque esa será, seguramente, la primera condición: dirigentes que se parezcan más a sus representados, que posean valores y se comprometan con su tarea. Pero, en estos tiempos de instantaneidad, de pulgares que aprueban o rechazan, de emoticones que juzgan y condenan, en este siglo de cultores del yo, no se puede dormir con la luz apagada porque nadie parece dispuesto a esperar que amanezca.
“Por primera vez en la historia –advierte Sadin en su libro La era del individuo tirano– aparece una escisión entre los individuos y lo que depende de una comunidad de destinos constituida por relatos, representaciones, imaginarios, costumbres, maneras de vivir, reglas y leyes que tienen el valor de ser bases compartidas”. “Vivimos –agrega– el advenimiento de un resentimiento personal a la vez aislado y extremo, y que sin embargo se siente en amplia escala”. Al referirse a Francia, su país, Sadin no vacila en definirla como una “nación rota”. Si eso percibe en la V República, ¿qué podríamos esperar en estas tierras en las que la precariedad es ley y la modernidad la excepción?
Si no se consigue amalgamar esas multitudes de voces empoderadas por la tecnología de la instantaneidad, si no se recupera la idea de destino común, seguiremos sumergiéndonos en la indignación y la impotencia. Seremos cuerpos desarticulados. No puede haber una ley que satisfaga a la totalidad de los internautas protestones y omnipotentes que se sienten dueños de su propia verdad. No es posible calmar la sed de todos. La sociedad del ciento por ciento de coincidencias es la utopía de los dictadores. Para aproximarse al bien común, hay que renunciar a la unanimidad. Y esa renuncia, en tiempos de egolatrías desatadas, cuando hemos pasado, “de la era del acceso a la era del exceso” (Sadin dixit), es más difícil que nunca, porque el territorio se hace fértil para los cazadores de infortunios, aquellos que prometen transportarnos, también con un clic, a un nuevo paraíso en la tierra.
¿Cuál sería el antídoto según Sadin? “Evitar un moralismo inútil” para implementar “solidaridades virtuosas”. Si no logramos que la agenda pública y las múltiples demandas privadas se acerquen, si continuamos transitando por realidades paralelas, la política continuará oxidándose. Porque, en “la era del individuo tirano” el recurso más escaso es la paciencia.
Sepa la república tomar nota.
En la intimidad de los hogares, donde se fantasean proyectos, irrumpió un acontecimiento imprevisto, que fue el triunfo de la selección argentina de fútbol

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

jueves, 21 de junio de 2018

TECNOLOGÍA; LO NUEVO


Asus ROG Strix Scar Edition: una notebook potente y para los amantes de los e-sports
Probamos la ROG Strix Scar Edition de Asus, un equipo con Core i7 y placa GeForce GTX 1070; carga Windows 10 en solo 11 segundos
Probamos la ROG Strix Scar Edition de Asus, un equipo con Core i7 y placa GeForce GTX 1070; carga Windows 10 en solo 11 segundos
Las notebooks fabricadas especialmente para el público gamer y amante de los e-sports tienen un buen presente. Muchas son las firmas que ya han lanzado equipos con interesantes diseños y características técnicas sobresalientes, acompañados por una placa de video de altas prestaciones. Una de estas firmas es Asus, cuyo tope de gama es la ROG Strix Scar Edition que probamos 
Al recibir el producto, el primer punto a destacar es que la ROG Strix usa una pantalla de 15,6" (Full HD), dejando de lado las 17" que ofrecen la mayoría de los equipos pensados para juegos. De esta forma el equipo gana en portabilidad.
El equipo está construido con materiales de excelente calidad y ofrece un teclado de bajo perfil retroiluminado y bisagras sólidas.
Pura potencia
Debajo del capó incluye un procesador Intel Core i7 (7700HQ a 2,8 GHz) de séptima generación, que puede alcanzar los 3,8 GHz con el turbo encendido; 16 GB de RAM DDR4, y una placa de video Nvidia GeForce GTX 1070 con 8 GB de RAM GDDR5. Además, un disco de estado sólido de 256 GB y otro híbrido de 1 TB.
El equipo es, claramente, potente y muy rápido. Tarda solo 11 segundos en iniciar Windows 10. Pero es en los juegos donde se aprecian sus características técnicas.
El equipo es silencioso, pero no así su fuente de carga externa que generó un ruido molesto durante las pruebas.
La portátil puede configurarse al extremo mediante el software Gaming Center. Desde allí se observa el funcionamiento del microprocesador y la memoria RAM, se puede aumentar la velocidad de los coolers, modificar el teclado y acceder a la configuración de video y sonido.
Para testear a fondo esta portátil gamer de Asus, realizamos algunas pruebas con el programa 3DMARK Profesional.
Utilizando el test Fire Strike en Full HD con el filtro trillinear de texturas activo, el demo arrojó muy buenos resultados. En los test gráficos los fotogramas por segundo (FPS) variaron entre 66 y 73, garantizando una fluidez sensacional en el juego. Estos resultados combinados con el testeo de física dan un promedio de 26 FPS.
Elevando la apuesta y corriendo el Fire Strike en 4K, la ROG Strix no llega (tampoco se lo propone) a un rendimiento adecuado. Oscila entre los 15 y 20 FPS en el test gráfico. De todos modos, es un número respetable y sale mejor parada que otras notebooks gamers que hemos probado.
En conclusión
La ROG Strix GL503V es un excelente equipo para quienes estén pensando adquirir una portátil para jugar. Su principal ventaja es su excelente equilibrio entre potencia y portabilidad. Si bien se trata de un equipo robusto, puede ser transportado en una mochila sin problemas (pesa 2,5 kg), resultando ideal para llevarla a torneos de e-sports o simplemente para jugar en la casa de un amigo.
Este equipo de Asus es, claramente, una notebook para jugar en Full HD, dado que no se lleva bien con la ultra alta definición.
Por otra parte, tiene 4 puertos USB 3.0 y otro USB-C 3.1. Salida HDMI y mini display port.
Se extraña mucho (muchísimo) una lectora de Blu-ray.
Esta portátil de Asus se vende exclusivamente en los locales de Musimundo. Su precio es de $59.999.

F. R.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

TECNOLOGÍA; LO NUEVO


Para estas Fiestas, lo más top de la tecnología
El año voló, ya llegan Navidad y Año Nuevo, y acá te mostramos algunas de las opciones interesantes que se consiguen en el mercado local
Tablet slim

La Aero de Banghó, con pantalla de 7" ($ 1699)

Para despistados

El Motorola Connect Coin es un llavero para ubicar el celular ($ 649)
Un clásico aggiornado

El BlackBerry KEYone tiene teclado físico y pantalla táctil de 4,5" ($ 14.999)

Instantáneas

Esta es la Sprocket, la impresora portátil para fotos de HP ($ 3599)
Combo móvil

De Genius, el MH-8100 ofrece un mouse y auriculares en varios tonos ($ 499,99)


Un libro, todos los libros
Este es el ER6A01, un e-reader de Noblex con autonomía de 4 semanas ($ 2599)


Altavoz y manos libres

De Sony, el SRS-XB10 tiene Bluetooth y NFC y 16 horas de autonomía ($ 1299)
A prueba de todo

Este teclado HyperX tiene estructura de acero y retro iluminación ($ 2199)
Compañera de tareas
Esta es la Aspire 3 de Acer, con resolución HD y cuerpo delgado (desde $ 7999)
Huawei canchero
El P9lite viene para fans de River y Boca ($ 5799)

sábado, 30 de septiembre de 2017

EL NUEVO LIDERAZGO


Los cambios históricos no son realizados por prohombres iluminados, sino por aquellos líderes capaces de leer las circunstancias y oportunidades del momento. Las revoluciones no son otra cosa que el punto cúlmine de una serie de pequeñas transformaciones que terminan eclosionando.

Luego de un largo período de apoyo a liderazgos de tipo carismático caracterizados por el desapego a la institucionalidad, que no es otra cosa que el contrato social plasmado en leyes e instituciones, los ciudadanos argentinos elegimos hace apenas algunos meses comenzar a transitar un nuevo camino en cuanto al tipo de relación con la autoridad política y la manera en que el país debe avanzar en la senda del desarrollo con equidad social.
Se dejó atrás la aceptación del líder mesiánico intérprete de una verdad revelada, verdad que no esconde otra cosa más que la perpetuación de tal poder antes que el empoderamiento de la ciudadanía. Se cambió la vieja concepción del poder entendida como un decisionismo que detenta y concentra autoridad en un solo puño o dentro del grupo de fieles, sellos distintivos de la anterior administración, por una visión más horizontal que deriva del consenso social fruto del diálogo propuesto por el gobierno actual. La búsqueda de equilibrio, acertar y errar -como en toda tarea humana-, pero inmediatamente tener la grandeza de asumir errores y humildad para corregir y retomar el camino común, es entendida ahora como un valor antes que como una debilidad, algo novedoso por lo infrecuente en nuestra historia cívica.


Es real que en las últimas décadas ha mermado de modo creciente la confianza en la política como fuente de liderazgo. Esta misma situación se presenta en otros ámbitos como el empresario, gremial, intelectual, religioso, etcétera, aunque se espera en democracia que sea la esfera política la que conduzca el proceso social. Esto lleva también a que el líder sea el primer candidato a ser chivo expiatorio. Se delegan todos los males de la sociedad en los políticos, ya que en ellos se siguen cifrando las expectativas y en consecuencia también las frustraciones. La dirigencia con sus valores y disvalores no es otra cosa que el emergente de la media de valores de la sociedad a la que representa. Ello no significa como más de una vez se ha dicho que "el problema es de todos" para que los verdaderos responsables no se hagan cargo del mismo.



Sin embargo el liderazgo que apoyó y demanda la mayor parte de la ciudadanía tiene características más horizontales y es promotor de ideas superadoras nacidas del punto de encuentro de miradas diferentes. Un liderazgo dialoguista, plural, que tenga la habilidad para conducir la vida comunitaria hacia el desarrollo de sus capacidades.
El desafío en países como la Argentina pasa por liderar la consolidación y por el cumplimiento cabal del rol de las instituciones antes que por buscar liderazgos mesiánicos. Esta institucionalidad será fundamental para resolver problemas arraigados y cada vez más graves de nuestro país como la inseguridad, la pobreza o la exclusión para poder exhibir con orgullo nuestra categoría de ciudadanos antes que de meros habitantes, de Nación antes que de pueblo.


Existe hoy un horizonte claro y consensuado de país que puede dar pie a un acuerdo multisectorial y político que sea respetado por diversas administraciones de gobierno. Una visión de una Argentina en su amplia geografía, con recursos naturales potenciados en la agroindustria, con mejora de la calidad educativa y sesgos claros hacia la integración social. Un país inserto en el mundo, que muestre orgullosamente liderazgos positivos y respetuosos por las normas, antes que liderazgos duros y reaccionarios.


Este nuevo tipo de liderazgo tiene la capacidad de transformar la visión en realidad. Es la fortaleza de las propias convicciones, la capacidad de soportar los embates y la energía para promover nuevas ideas. El liderazgo no puede ser otorgado, sino que es ganado por la confianza de los representados. El desafío pasa por modificar una matriz cultural con rasgos autoritarios, al sentar las bases de una sociedad abierta que desarrolla vínculos horizontales basados en el mérito, con capacidad de escucha y grandeza para rectificar rumbos.
El presente siglo nos confronta con un necesario cuestionamiento, y nos motiva a preguntarnos acerca de nuestros objetivos como sociedad, planteándonos caminos superadores al tradicional derrotero argentino.

G. P. 

domingo, 2 de julio de 2017

NUEVO PARQUE AUTOMOTOR II


Todo indica que 2017 será el punto de partida para los autos eléctricos en la Argentina. El Gobierno bajó aranceles a las importaciones de esos modelos; las estaciones de servicio comienzan a instalar centros de recarga rápida; y las automotrices sacan cuentas para ver qué vehículos estarán disponibles.
Esos tres puntos se aceleraron en cuestión de días:
Estaciones
A fines de abril, YPF anunció que invertirá US$ 13 millones para instalar 220 postes de recarga rápida de baterías en 110 estaciones de servicio en toda la Argentina. A través de una asociación con las empresas QEV Argentina y ASEA Brown Broveri, las estaciones permitirán cargar hasta el 90% de la batería en 30 minutos.
Esa era la principal demanda de las fabricantes de vehículos para comenzar a trabajar seriamente en el campo de los autos eléctricos, que si bien son más caros, permiten ahorrar costos gracias a que no consumen nafta y a que requieren menor mantenimiento: no necesitan cambio de filtros ni de aceite. Eso, sin contar que son amigables con el medio ambiente.
Un Volkswagen e-Golf.
En cuanto a costos, mientras que recorrer un kilómetro con nafta súper demanda $ 2, la carga de batería para la misma distancia insumiría $ 0,60, es decir, un 70% menos, calculó iProfesional. En un viaje de 1000 kilómetros, el ahorro logrado sería de $ 1400. Una reducción incluso más importante que la que ofrece el GNC.
De acuerdo con los cálculos de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos (AAVEA), un vehículo en la Ciudad recorre unos 55 kilómetros por día, poco más de un tercio de los 155 kilómetros que ofrecen de autonomía, en promedio, los vehículos eléctricos.
Aranceles y modelos
El 11 de mayo, el Gobierno firmó el decreto 331/2017 para reducir el arancel a entre el 0% y 5% para la importación de hasta 6000 unidades propulsadas con energía eléctrica. El documento solo beneficia a aquellas compañías que fabrican vehículos de cualquier tipo en la Argentina, por lo que las netamente importadoras pagarán el 100% de los aranceles.
En junio del año pasado, el Gobierno había planteado que beneficiaría la producción local de vehículos eléctricos, un plan que quedará para una segunda etapa del proyecto por reconvertir el parque nacional de autos.
La argentina Sero Electric se convirtió hace algunos años en la primera en ofrecer vehículos 100% eléctricos nacionales, por lo que el plan oficial solo ayudará a que acelere aún más su proceso.
Renault amagó hace algunos años con importar la Kangoo ZE, una alternativa eléctrica de su utilitario. A mediados de abril, el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, dijo que Dongfeng instalará una planta de fabricación de colectivos eléctricos en ese partido bonaerense.
La Kangoo ZE ofrece 270 kilómetros de autonomía y su precio ascendería a unos US$ 42.000. Con la quita de aranceles el valor pasaría a US$ 32.000, un 56% más que la versión naftera full.
Kangoo ZE: el utilitario eléctrico de Renault ya fue homologado en el país.
Kia Argentina acaba de anunciar que logró homologar la Soul EV, el primer vehículo 100% eléctrico de la marca capaz de ofrecer una autonomía de 212 kilómetros. Si bien no se beneficiará con la baja de aranceles porque es netamente importadora, la idea de la empresa es tener esa alternativa en el mercado argentino.
Además de la llegada de la VW Touareg Hybrid, el Toyota Prius, primer híbrido en circular por las calles argentinas, tendría un nuevo precio de US$ 46.000 en lugar de los US$ 62.000 gracias a los nuevos aranceles.
Nissan también podría comenzar a ofrecer el Leaf, uno de los pioneros en el segmento.
Negociaciones
La reducción en los aranceles se produjo gracias a las negociaciones en la llamada "Mesa del vehículo eléctrico", que nuclea a automotrices, petroleras, distribuidoras, fabricantes y seis Ministerios: Energía y Minería, Medio Ambiente, Transporte, Producción, Ciencia y Tecnología, y Educación.
El único de los ministros en plantear dudas fue el de Energía, Juan José Aranguren, debido a la preocupación vinculada con el aumento de la demanda que provocaría la llegada excesiva de ese tipo de vehículos.
Sero, el primer auto eléctrico nacional.
Además de la cámara que agrupa a las fabricantes, Adefa, hay más de 50 empresas de manera individual: Audi, Nissan, Renault, Corven, Siemens, Naval Motor, Mercedes Benz, Toyota y Ford, entre otras.
¿Y las distribuidoras? Edenor y Edesur festejarían la eventual reconversión del parque automotor, pero están expectantes ante rumores sobre una posible ley que favorezca la instalación de paneles solares en hogares y que éstos puedan vender los excedentes de energía producida.
De esa manera, un hogar promedio podría abastecerse en su mayoría con energía solar, cargar la batería de un vehículo y así reducir la dependencia de la red energética tradicional.

domingo, 7 de mayo de 2017

EL TANGO SIEMPRE FUE POLÍTICA


El espíritu rebelde de Discépolo renace en otra generación
Una nueva camada de autores retomó en sus tangos el espíritu crítico y social del autor de "Cambalache" para retratar la Buenos Aires del siglo XXI
Tangos irreverentes: Alejandro Guyot (poeta), Pablo Bernaba (músico) y Agustín Guerrero (director).
"Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también", profetizaba la icónica letra del tango "Cambalache", escrita por Discépolo en 1934. Esta crónica descarnada sobre la década infame que suena con una actualidad contundente no fue la única que reflejó el posicionamiento político del tango frente a la realidad. A lo largo de su historia, el género fijó posición en distintas etapas de la vida política en obras como "Pan", de Celedonio Flores, escrita en 1932, y "Bronca", de Mario Batistella, grabada por Rivero tras el golpe a Arturo Frondizi, en 1962. "El tango nació político, nada más que después le lavaron la cara", dispara Agustín Guerrero, pianista, compositor y arreglador, que hace un mes quedó envuelto en una polémica cuando estrenó su obra conceptual Estupidez en el CCK.
Este manifiesto político y estético con sonetos de Pablo Marchetti, que se planta políticamente frente al estado de las cosas con piezas como "Monocultivo", "Libre mercado", "Casas de tango", "Disneylandia" y "Bomba atómica", provocó un cimbronazo en el medio. "Quise abrir una discusión interna de para qué hacemos tango hoy. Quería pinchar y hacer ruido sobre la función que cumple el tango en este contexto social y político. ¿Qué rol jugamos? Para mí, el tango es la voz que se opone desde el Sur, porque somos el arrabal del mundo."
La obra Estupidez no hizo más que visibilizar una temática latente en la nueva generación, que retoma aquel espíritu del tango social y político que abordaron poetas como Julián Centeya, Celedonio Flores, Cátulo Castillo, Homero Manzi, Enrique Cadícamo y Enrique Santos Discépolo. "«Cambalache» es aplicable a la década infame, al menemismo y a la era macrista en la ciudad. Es futurista por momentos. Agrupaciones, músicos y compositores de esta generación nos reconocemos estética y políticamente en ese tipo de letras. Queremos que nuestros tangos sean como una herramienta de combate", apunta el letrista y cantor Alejandro Guyot, de 34 Puñaladas.
La producción actual revela y testimonia el clima de época que se vivió durante los últimos veinte años: "Puente Pueyrredón", de la Orquesta Fernández Fierro; "Calle", de Tape Rubín; "Vírgenes rotas", de 34 Puñaladas; "Conspiración", de Altertango; "Mañanero", de La Vidú; "Inundación", de Juan Serén, y "Mataderos", de Pacha González. Son tangos, entre una nómina más amplia aún, que tienen su antecedente cercano en letristas y compositores como el Tata Cedrón, en el disco Madrugada (junto con Juan Gelman); Juan Vattuone, que habló del menemismo en "Un chabón jailife"; Alejandro Swzarcman, que escribió sobre la desaparición de personas en "Pompeya no olvida"; Acho Estol, que retrató la problemática creciente de los barrabravas en "La patota"; Peche Estévez, de Buenos Aires Negro, que habló de la marginalidad posterior a la crisis de 2001 en "Buenos días, Buenos Aires"; Alorsa, de La Guardia Hereje, que narró en "Ezeiza" el exilio de los argentinos a España, y Daniel Melingo, que agitó el fantasma del paco en "En un bondi color humo".
En la actualidad, otros tópicos, como el gatillo fácil, la trata de personas, la pobreza, la inseguridad, la violencia de género y el revisionismo histórico alrededor de la grieta social empezaron a formar parte de la temática de discos conceptuales. El Quinteto Negro La Boca revisó en Tangos libertarios los acontecimientos de la Patagonia trágica sobre la base de los textos del historiador Osvaldo Bayer
Por su lado, el grupo 34 Puñaladas sacó una Polaroid de locura ordinaria de la ciudad en su disco Bombay Buenos Aires (2009). Mientras la periferia conurbana se deja ver en las letras de Quiero 24 del disco Sean eternos los placeres (2016), los volúmenes 1 y 2 del proyecto Un disparo en la noche, de la Orquesta Típica Julián Peralta (2012 y 2016), ofrecen un buen panorama de dos décadas de tango.
El sonido áspero y oscuro de las nuevas orquestas, marcado por tragedias como Cromagnon, se vislumbra en el tango "Hacia las cenizas", de Ciudad Baigón; la banda Rascasuelos explora el bajofondo de la sociedad contemporánea en su disco Tangos vivos, y el derrotero de los pibes chorros aparece en "Guadaña", de la joven agrupación Alto Bondi. También en la milonga "Otro lugar", de 34 Puñaladas, y el "Candombe del niño oscurito", de Altertango.
Sin duda, el tango de la nueva escena suena político y social. "Lo que tenemos en común es que estamos en la misma sintonía. Tenemos una postura política y estética, aunque cada uno lo hace a su manera. Hay una gran parte de esta generación que se vuelca decididamente a tomar cuestiones más sociales en sus composiciones, desde lo más coyuntural hasta episodios más históricos. Es una generación que le pone el cuerpo y más allá de su estética marca su lugar en la escena desde la autogestión, que es una forma de organización política", define el bandoneonista Pablo Bernaba, líder del Quinteto Negro La Boca.
El pianista, arreglador y compositor Agustín Guerrero, que apareció en el panorama del tango a los 17 años y al frente de la orquesta Cerda Negra, completa la idea: "Desde el momento en que un grupo sube a tocar su música y se termina llevando 200 pesos, claramente está asumiendo una postura política. Si ese tipo no tuviera esa postura estaría yendo a Japón con unos bailarines a ganar dólares. A veces no hay que ser explícito. Diego Schissi para mí tiene una postura política desde sus composiciones musicales y cuando se la juega tocando en un festival de trabajadores desocupados".
La generación actual está atravesada por los desencantos, las esperanzas y las crisis de los sucesivos cambios políticos en la historia argentina. Dentro de ese eslabón más contemporáneo los tangos de hoy reflejan esos vaivenes de la sociedad y traducen un mensaje que sigue circulando subterráneamente. "En la primera etapa de 34 Puñaladas -cuenta el poeta y cantor Alejandro Guyot- tocábamos en una zona under que iba de Babilonia a las fábricas recuperadas del Impa y Grissinopolis. Nosotros atravesamos toda la crisis previa a 2001 y nuestros tangos remitían a la crisis del 30. Siempre tuvimos un costado político y vimos en esos tangos malditos una especie de rebelión sotto voce. Para mí esta nueva generación compone desde un hecho político. Mediante nuestra obra queremos adueñarnos de un cacho de ciudad y reclamarla como nuestra."
Las letras de la nueva guardia
"Calle"

El tape rubin

Calle que sabe decir

Calle que miente al callar

Quiere partir sin hablar

Quiere aguantar y salir

Calle si quiere escapar

Que preparate a morir

Calle si quiere vivir

Que ya te vino a buscar

Calle que sabe callar

Calle que vuelve a mentir

Calle furia Calle falsa Calle fuego
"Candombe del niño oscurito"

Victoria Di Raimondo

Un niño oscurito, llorando en el suelo,

Lo lleva la yuta, robó unas cositas.

Un niño solito, tentando su suerte,

Lo arrastran un poco, en medio de la gente.

El niño no clama, el niño no ruega, sabe que mañana no hay que ir a la escuela. El niño ni ríe, el niño no sueña. Al que robó su vida nadie lo encarcela
"Vírgenes rotas"

Alejandro Guyot

Vírgenes rotas, molidas a palos,

muchachas cansadas de tanto llorar.

Mil y una noche le rezan a un santo

que nunca las quiere escuchar.

Vírgenes rotas, muñecas esclavas,

garpando la cuota de su soledad.

Un dios cafisho les tiende una mano

Y con ella esta trampa de un brillo mortal...
"Libre mercado"

Pablo Marchetti

Es el mundo, sensual y trastornado,

el que se alza a tu vera, capital.

Es el lujo, la gloria, lo deseado:

tan bonito que no parece el mal.

Libertad de soñar lo codiciado,

libertad de creer que lo normal

es tan libre en tu fe, libre mercado,

que casi no parece desigual



DISCÉPOLO

El libro de quejas del arrabal
Las letras sociales estuvieron presentes desde la década del 30
Homero Manzi.
"Hay que rastrear la historia del tango político en autores como González Castillo, un letrista anarquista que se jugó mucho en un momento bastante tremendo como la década del veinte", advierte el director y joven músico Agustín Guerrero sobre el padre de Cátulo Castillo y autor de temas populares del género, como "Silbando" (1923) y "Griseta" (1924). Mucho más atrás, en 1901, un tango anarquista de autor anónimo llamado "Guerra a la burguesía" decía: "Querrá la gente burguesa/sin distinción de color/que chupa la sangre humana/del pobre trabajador".
Ese espíritu rebelde ya respiraba en los primeros tangos. Además de "Cambalache", de Discépolo, otros autores se posicionaron frente a la década infame. El joven compositor Celedonio Flores (uno de los preferidos de Gardel, a quien le grabó "Mano a mano") escribió el tema "Pan", que cuenta la historia de un hombre que cae preso por salir a robar comida para su familia. Otro que hablará de la época de "mishiadura" será Enrique Cadícamo en "Al mundo le falta un tornillo". Y Homero Manzi retratará como nadie el barrio pobre suburbano. Los poetas del tango siempre usaron la realidad como escenario. Lo dijo Pugliese: "El tango es el gran libro de quejas del arrabal".


domingo, 23 de abril de 2017

RENACIÓ UN TEATRO....ESTAMOS FELICES^^^^^^^^^^AHORA LUDÉ, ANTES SANTA MARÍA


Una sala con historia que vuelve a subir el telón
En mayo abrirá Ludé, en el sitio en el que funcionó el teatro Santa María
En un momento en que varios espacios teatrales deben enfrentar muchas dificultades para poder mantener abiertas sus puertas, cuando además la merma de espectadores es notoria, el empresario Diego Djeredjian, histórico productor de Martín Bossi, optó por arriesgar. Así, decidió recuperar una de las salas más emblemáticas de la escena porteña, sobre todo en las décadas del 50 y 60, el Teatro San María, que, a partir de mayo, pasará a llamarse Ludé.
Ubicado en Montevido 850, el espacio posee una historia muy fuerte aunque no resulta sencillo rastrear datos que permitan realizar una reconstrucción exacta de lo que allí se ha visto. Construido entre 1930 y 1950, una leyenda cuenta que la manzana en la que está ubicado el edificio fue donada a la Acción Católica Argentina por un hombre esperanzado en lavar así algunos de sus pecados.
La remozada platea del Ludé (antes Santa María).
La anécdota la cuenta el mismo Dejerdjian, quien está actualmente intentando tomar contacto con un registro de las actividades que se desarrollaron en el lugar. Muchos memoriosos seguramente recordarán que su escenario recibió a importantes figuras del jazz. Allí debutó el grupo Les Luthiers y protagonizaron espectáculos Dora Baret y Ernesto Bianco. A fines de la década del 80, alguna parte del movimiento underground y del rock más nuevo pasó por esa sala. El Clu del Claun presentó allí una radical versión de El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, dirigida por Roberto Villanueva, con música de Axel Krieger. En 2000, Juan Carlos Gené estrenó El malentendido de Albert Camus protagonizada por Elsa Berenguer, en el que fue uno de los últimos trabajos de la intérprete.
"Envuelto en una arquitectura neo clásica con una majestuosa decoración compuesta por pilastras, capiteles y molduras junto a unos gigantescos óleos,el teatro Ludé transportará a los espectadores a los grandes salones venecianos del Palazzo Ducale, viajando al viejo mundo en un instante. Apostamos a que el «arte en vivo» nunca desaparezca, a pesar de los grandes avances tecnológicos. Por eso decidimos devolver esta sala histórica a la cartelera teatral porteña", explica entusiasmado Diego Djeredjian.
"Cuando me lo mostraron me enamoré del lugar -comenta de manera apasionada-. No tenía parrilla ni butacas, los camarines y los baños estaban en mal estado, pero a mí me pareció un diamante en bruto. Lo hemos recuperado y ya tiene programación. Empezaremos el 14 del mayo con Gardel, el musical, con Guillermo Fernández, Oscar Lajad, Luis Longhi, el Chino Laborde, Alicia Vignola y Anita Martínez (dirigidos por Ignacio González Cano); y con un proyecto que estará protagonizado por el conocido youtuber Sebastián Presta a quien acompañará Soledad García".
La intención de Djeredjian es mantener en el horario central piezas de texto y programar en las trasnoches de los viernes y sábados propuestas de artistas emergentes que convoquen a espectadores jóvenes.
Saber escuchar
"Nuestra intención es ir buscando la programación más adecuada -explica el productor-. La sala tenía un público determinado, sobre todo de gente de Barrio Norte interesada en un teatro apoyado en la palabra y con intérpretes destacados. Pero el gran desafío es saber qué le interesa a la gente hoy y convocarla a través de los medios adecuados. Es cierto que hay una crisis dentro de la actividad teatral pero me parece que hay que empezar a leer por donde pasa el gusto de los espectadores."
Diego Djeredjian es médico cirujano, pero desde hace veinte años es reconocido por su capacidad como productor teatral y el éxito de los shows de Martín Bossi. "Nunca me imaginé que iba a ocupar este lugar pero siento que me muevo bien. El Ludé expresa algo muy cercano a mí. Lo vi, me gustó y el mapa se ha ido armando tal como lo ideé en mi cabeza", concluye.
C. P. 

sábado, 15 de abril de 2017

CÉSAR AIRA...SUS MUCHOS LIBRO Y UNO NUEVO "UNA AVENTURA"


César Aira. Peripecias de una historia secreta
Anticipo de
Una aventura, el nuevo libro del escritor argentino
A mí nunca me había pasado nada, y lo sentía agudamente. Quiero decir, nada memorable, nada que saliera de lo previsible, algo dramático que marcara un antes y un después en mi vida que era como la de todos, o un poco menos. Por supuesto que me pasaban cosas, porque no pueden dejar de pasar, pero si sentía que a los demás les pasaban más era porque yo devaluaba las que me pasaban a mí, en mi anhelo de aventura. Otros podían sentir que pasaba algo cuando compraban un televisor o se iban a la playa un fin de semana largo. Para mí eso seguía siendo nada

Una vida ordenada, profesionalmente satisfactoria, familia, amigos, rutina sin sobresaltos. Pedir más habría sido poco agradecido; además, pedir más habría significado pedir problemas. En el fondo, yo tampoco pedía más. Tengo horror de los problemas. Quiero vivir tranquilo. Si no había tenido aventuras era porque había evitado toda ocasión de que me sucedieran. Pero sabía lo que era una aventura; aunque no cultivé la imaginación, ni soy de cuentos o fantasías, no me absorbía tanto la vida cotidiana como para no poder concebir otra cosa. De ahí, una cierta nostalgia, sin forma definida.


Llegué a preguntarme si acaso no me estarían pasando hechos portentosos, y no los veía por estar demasiado cerca, por falta de perspectiva. Quizás dentro de muchos años, cuando mirara atrás, vería que me habían pasado cosas asombrosas? En cierto modo, fue lo que pasó, sin que tuvieran que pasar muchos años: en presente. De pronto me vi embarcado en una verdadera aventura, y sin darme tiempo para mucha reflexión, ni para preguntarme "¿Pero realmente me está pasando esto a mí?", tan vertiginosa fue la carrera de los hechos, fui el protagonista, por una vez. La reflexión vino más tarde, el asombro, casi la incredulidad. ¿Me había pasado de verdad? ¿No lo había soñado? No: fue tan real como se puede serlo. Y yo había estado en el centro. La llanura de mi experiencia se engalanaba con un Everest de pico nevado.
Cuando mi espíritu se hubo aquietado sentí esa clase de satisfacción que viene acompañada de la convicción de que "no se puede pedir más". Había vivido algo que nunca había soñado siquiera que pudiera vivir. No habría otra, siendo quien soy y llevando la vida que llevo. No me quejaba. No quería más. Una gran aventura puede llenar toda una existencia como la mía. Además, en la remotísima posibilidad de que hubiera otra, también era remota la posibilidad de que yo saliera tan bien parado como esta vez. Había sido una rara perfección de la suerte, como una obra de arte bien acabada, o un rompecabezas en el que todas las piezas hubieran caído en su lugar.



Así la recordaba, en una delectación que la envolvía como cristal líquido. El sentimiento de intensidad de tiempo en el que había sucedido se actualizaba en la memoria. Su brillo era una garantía contra el olvido. La tendría siempre en la memoria tal como había sucedido. Estaría ahí, intacta? pero estaría sólo allí, y en ninguna otra parte. No podía contársela a nadie, los testigos y participantes apenas si habían entrevisto partes del todo, sin entender, no tenían modo de reconstruir la trama general, y además eran desconocidos entre sí que se habían dispersado por el mundo. La magnífica aventura, entonces, era mi tesoro y mi secreto. Eso al principio no me preocupó; no tenía por qué hacerlo, ya que el secreto era parte de su mérito. Usarla para la jactancia habría sido devaluarla. Y por otra parte era imperativo que yo la mantuviera en secreto.

Pero con el tiempo empecé a sentir que era demasiado buena para dejarla de puro recuerdo inmaterial. Un insoslayable sentimiento de gratitud me pedía que hiciera algo por la aventura que había enriquecido mi vida. Pero sabía que fuera lo que fuera lo que hiciera iría en contra de la necesidad imperiosa de preservar el secreto. Es cierto que exponer un secreto no equivale a revelarlo, pero sí da una buena pista, y dada la naturaleza de este secreto yo no podía arriesgarme a dar la menor pista. Pero, con todo, sí podía exponer, como si saliera de mi imaginación, una historia que sólo yo supiera que había ocurrido de verdad.
A partir de estos razonamientos, por el momento puramente especulativos, empecé a evaluar la posibilidad de dejar un registro de lo que había pasado. No tenía más que elegir el formato, cosa que no resultó tan fácil; por el contrario, se me hizo tan difícil que el único desenlace visible parecía ser el abandono del proyecto.


Providencialmente, el abandono fue suspendido porque justo en ese momento hubo un imprevisto que me ocupó cuerpo y alma durante varios días. Archivé provisoriamente en un repliegue del cerebro mis ideas relativas a la aventura que había vivido, y puse todo mi empeño en lo que tenía entre manos. Nunca he podido hacer o pensar dos cosas a la vez. No es tanto un rasgo de carácter como una decisión que tomé en mi primera juventud, como el único modo seguro de preservar mi tranquilidad. Yo tenía veinte años. Hasta entonces había dejado que se agolparan en mi cerebro y en mis manos todos los asuntos que se fueran presentando. Si tenía diez a la vez, los procesaba todos juntos, forzándome a una considerable tensión mental para no confundirlos. La energía desbordante de los verdes años me lo permitía, aunque sin sentirlo estaba acumulando un desgaste que terminó haciendo crisis.

La crisis sobrevino, paradójicamente, en una ocasión en que estaba llevando a cabo al mismo tiempo dos actividades de tipo hedónico, de las que se hacen para relajar las tensiones del día: palabras cruzadas y televisión. Cómodamente sentado en el sillón del living, el diario doblado en la página de entretenimientos en una mano, el lapicero en la otra, lanzaba miradas intermitentes al televisor encendido frente a mí.
De más está decir que ni completar las palabras cruzadas ni seguir el argumento de una película adocenada me exigían un gran esfuerzo. De por sí fáciles, me lo facilitaba además una práctica asidua de ambos, propia del estudiante poco exigido que yo era entonces.
Pero la facilidad en la que confiaba me jugó en contra esa vez. No sé si hubo dificultades objetivas o fui yo el que las puso desde adentro, lo cierto es que de pronto me di cuenta de que no encontraba una sola palabra del crucigrama, ni entendía lo que estaba pasando en la pantalla. Y no porque no lo intentara. Mi cerebro estaba electrizado con las definiciones de palabras de las que sólo conocía el número de letras, y sólo podía ver sus casilleros en blanco. Lo mismo con la película que estaban dando en la televisión. Me había identificado con el protagonista, compartía su angustia de perseguido o amenazado o urgido a realizar alguna tarea imposible so pena de muerte. Y no me habría sorprendido si le ganaba en angustia, porque yo además no entendía lo que le estaba pasando.


Debió de estar ahí el núcleo de la mancha de aceite que lo cubrió todo y terminó exasperándome de tal forma que me juré que en adelante haría las cosas de a una, y sabía que no me costaría trabajo limitarme al uno-a-uno, porque era algo que estaba en los fundamentos de mi constitución. Hasta entonces había estado yendo en contra de lo que era natural y conveniente para mí. Lo descubría a los veinte años; otros tardan más, o no lo descubren nunca y viven contrariándose.
Recuerdo que para castigarme con una simulación de la locura rellené todos los casilleros de aquel crucigrama, que había quedado en blanco, con letras elegidas (es decir, no elegidas) al azar. De lejos podía parecer que alguien lo había hecho todo, atento a las definiciones; de cerca, era el caos prelingüístico de la escritura (en letras de imprenta, como se hacen las palabras cruzadas). Desde entonces me mantuve firme en mi resolución, pero eso no impidió que aquella vez, por ser la última, me quedara latiendo en la memoria. No tanto por el crucigrama, al que otros muchos en mis tardes desocupadas vinieron a obliterar, como por la película. Es humillante no entender el argumento de una de esas banales producciones de Hollywood, pero hay algo peor: conservar algunas imágenes en la memoria y saber que deben tener algún significado y no saber cuál es. No sería tan torturante si fueran imágenes realmente sueltas. Las que yo había registrado formaban el conato de un episodio, el barrunto de una historia, que se resistía empecinadamente a revelarse.

UNA AVENTURA. César Aira, Mansalva
Una pieza misteriosa en el rompecabezas de la obra de Aira
Por Pedro B. Rey
Aira. Otra vez Aira. Y una vez más Aira. Escribir sobre los libros de César Aira entraña una variante literaria de orden deportivo. Desde El bautismo (1990), el escritor no pasó por alto ningún año: dio a conocer al menos un volumen por temporada, aunque las más de las veces llegó a dos, tres, incluso cuatro. Cuando un nuevo opus con su firma llega a las librerías, los lectores pueden sentir que se reedita la paradoja de Aquiles y la tortuga. ¿Debe limitarse a anotar que otra pieza acaba de sumarse al rompecabezas que se acerca ya al centenar de títulos? ¿Conviene ponerse a dilucidar cómo esa nueva narración interactúa con las demás? ¿O -tarea de las más difíciles- leer el libro en su más pura autonomía?
La primera de las preguntas -su orden no altera el producto- permite constatar una singularidad en el crecimiento de esa mancha voraz. El año último Aira publicó dos libros. El cerebro musical, por un lado, reunía algunos textos que habían salido en editoriales hiperindependientes y les sumaba Duchamp en México (además de Taxol y La broma), que sólo habían conocido una inconseguible edición mexicana del lejano 1997. Por otro, Sobre el arte contemporáneo (seguido de En La Habana) acoplaba bajo la misma tapa una alocución en un encuentro en Madrid (2010) y el texto sobre una visita a la capital cubana, escrito en 2000. Así visto, Una aventura, que ahora lanza Mansalva, tiene una novedad estadística: desde La invención del tren fantasma (2015) que Aira no daba a conocer una narración datada en fecha reciente. Poco menos de dos años puede considerarse, en su caso, lo más parecido a la abstención editorial.
Satisfecho ese detalle periodístico, puede pasarse sin más al segundo interrogante. En el mapamundi aireano no faltan las aventuras. Quien quiera que haya leído La liebre (1991), Un episodio en la vida del pintor viajero (2000) o El santo (2015) sabe de su talento para acumular peripecia tras peripecia, en una perpetua fuga hacia adelante. Pero Una aventura, a pesar de la promesa de su título, no forma parte de esa vertiente. Tampoco puede ponérselo al lado de aquellas ficciones de guiño ensayístico (Cómo me reí) o a los que les queda corta toda casuística (de Varamo y Parménides, a, por nombrar unos pocos, Festival). Quizá convenga aproximarlo a libros del estilo de Cómo me hice monja (1993), donde no había ninguna religiosa pero sí la sorpresiva muerte del narrador (donde "monja" tal vez refiera al "fiambre", el cadáver, dicho al revés). Una aventura es también capcioso, porque no hay aventura o, de haberla, aparece encriptada. "Yo quería contornear el silencio del secreto -dice el narrador- y, sin violarlo, dejar un testimonio concreto y tangible, además de completo y detallado. Quería que toda mi aventura, en su emoción y suspenso, y sus giros sorprendentes, quedara plasmada donde todo el mundo pudiera verla, a la vez que nadie, ni el más sagaz de los hermeneutas, pudiera saber de qué se trataba".


Como en otras narraciones de Aira -y aquí caemos en el tercer punto-, el argumento se entrega a los desvíos y las eternas postergaciones. Los enigmáticos recuerdos de cuándo habría ocurrido el magno evento (donde, se lee, es más vívida la memoria de lo que no había pasado a lo que había pasado en realidad) se van viendo contaminados por las pequeñas intrigas de la vida cotidiana de ese hombre que supo trabajar como "recuperador de documentos". Un viaje en barco al Uruguay parece ser la clave, o la compra de unos impermeables, mientras se trae a colación, como breves estampas, el diálogo con el capitán del barco que lo traslada o los intercambios con un chofer que en cada viaje se mueve acarreando sus trescientos libros.
Pero también se producen inconsecuencias y deslizamientos. Los impermeables, por ejemplo, estaban dirigidos a los hijos, aunque después resulta que éstos ya son grandes y viven en Estados Unidos, y más tarde que habían sido comprados para la parentela. O, incluso, que los desvaríos de la mujer son los que han inventado toda una familia imaginaria. Proliferan además las aporías cronológicas, donde los sucesos que se dirían posteriores suceden antes, cerrando el círculo de una de las aventuras del relato: cómo contar magistralmente algo que, desde el punto de vista narrativo, es deliberadamente defectuoso. Aira, podría decirse, lo hizo de nuevo, aunque jugando esta vez con el misterio: ¿hay de verdad un secreto? Y, si lo hay, ¿cuál es el dibujo en el tapiz?

viernes, 14 de abril de 2017

TECNOLOGÍA; EL LENGUAJE DEL NUEVO AMOR


En el juego del amor, todo acto es un signo a ser interpretado, decía Roland Barthes allá por los años 70. Una palabra, un gesto corporal, un regalo, una caricia, un silencio... Deberíamos agregar, ahora, las nuevas tecnologías y aplicaciones para la comunicación. El abanico interpretativo se abre hoy a los emoticones, los tiempos de respuesta, si ve el mensaje pero no responde ( "clavar el visto"), si está en línea, su último horario de conexión, qué le gusta en Facebook, qué retuitea o a quién le da like, etcétera. ¿Qué rol juegan entonces las nuevas tecnologías en el vínculo amoroso?
Entre los jóvenes, la comunicación vía WhatsApp o Facebook es casi monopólica. Y en tiempos de inmediatez, la espera de la respuesta del otro se hace cada vez más insoportable y hasta dolorosa. Estas son algunas de las cuestiones que surgieron en las 25 entrevistas a jóvenes de 18 a 24 años realizadas por tres sociólogos del Conicet: Martín Boy, Mariana Palumbo y Maximiliano Marentes.
Los tres forman parte de un proyecto de investigación con sede en el Instituto Gino Germani de la Facultad de Sociales de la UBA, que trabaja la espera en la dimensión del amor. Así, luego de realizadas las entrevistas, ellos notaron que la presencia de las redes sociales era una constante en los discursos de las y los jóvenes de la ciudad de Buenos Aires, y que no se trataba sólo de un medio para comunicarse, sino que las nuevas tecnologías están modificando los vínculos afectivos.



Según dicen, las esperas hablan de situaciones de poder: "Dominar en este caso sería administrar el tiempo del otro. Muchas veces, en una conversación de pareja vía WhatsApp, quien espera comienza a vivenciar situaciones de angustia, ansiedad, inseguridades que se expresan, por ejemplo, al decir en voz alta debates imaginarios que tendrían con el otro, y muchas veces también generan la necesidad de querer controlar al otro a través de la información a la que las aplicaciones permiten acceder", dice el investigador Martín Boy.
El salto a la pantalla
A estas situaciones de angustia le teme precisamente Mickey, la protagonista de Love, la serie de Netflix producida por Judd Apatow que hace pocas semanas estrenó su segunda temporada. Mickey y Gus ya están bastante comprometidos, y él tiene que viajar un mes a Atlanta por trabajo. Ella está temerosa por cómo será esta separación y dice: "Ayudaría tener un plan para comunicarnos. Llamame todos los días cuando termines de trabajar. Así no tenemos que pensar en eso. Y si te escribo, respondé rápido que sí no me pongo loca. Si tardás mucho, tomo un vuelo a Atlanta". A priori, parece una instancia de compromiso, pero Mariana Palumbo, becaria doctoral del Conicet que trabaja cuestiones de amor romántico y violencia, analiza la escena: "Si bien podría ser, a simple vista, un pedido de formalización del vínculo, lo que aparece con esta demanda de mensajes o llamadas a cierto horario es un control sobre la situación, a la vez que ella evita descontrolarse, angustiarse por la ausencia de respuesta de él. Esto que dicen en palabras luego no se cumple. Ella lo deja a él con la expectativa y se posiciona como el centro de la atención del vínculo".



Esta cuestión del descontrol frente a la demora en la respuesta o la "clavada de visto" se reitera en las entrevistas realizadas por Boy, Palumbo y Marentes. El control del otro está al alcance de la mano y las redes ofician como informantes. En Love, por ejemplo, las aplicaciones tienen un rol protagónico. En el último capítulo de la primera temporada, Mickey se aparece en la tienda 24 horas cerca de la casa de Gus y le dice que al ver la foto de la heladera vacía en su Instagram supuso que estaría allí comprando algo para comer.
Las redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter, Tinder, Happn, son muchas veces la primera vía de conexión, las que posibilitan el encuentro entre jóvenes (y no tan jóvenes). Son una plataforma de conversación escrita, hablada y hasta un espacio para el erotismo. Los intercambios son privados y públicos. Los posteos en los que las parejas se declaran amor o los like son demostraciones afectivas habituales en estos tiempos. Y todo es color rosa virtual hasta que uno en la pareja clava el visto o no pone like a un posteo. Motivo de pelea.
Los sociólogos indagaron en la razón del conflicto y allí emergió algo que parecía extinguido: el amor romántico. La inmediatez que generan estos modos de comunicación profundiza la búsqueda de la intensidad y de la reciprocidad. No ser el centro de la vida del otro se transforma en la peor de las pesadillas. Y si encima las redes sociales permiten hacer ese trabajo de inteligencia para cotejar todo lo dicho por el ser amado, esto empeora. "Si yo le mando un mensaje, lo lee y no me responde, lo quiero matar. Y nada de decirme que estaba a full o que se colgó, porque veo que en Facebook le likeó algo a un amigo. Me da una bronca", dice Melina Singer, de 27 años, y en pareja hace dos con Alan.
Dominar estos "me da bronca" no es tarea fácil. "Las pausas, los silencios, las esperas, son difíciles de conquistar, y más aún de tolerar. Con la hiperconexión se agiganta la ilusión de control sobre el otro. Eso asfixia y empasta los vínculos. Tendremos que ir aprendiendo la sintaxis y los códigos de este tipo de comunicación para apropiarnos de su lenguaje con sensatez y, sobre todo, con respeto al otro", dice Susi Mauer, psicoanalista especialista en adolescentes.



En el artículo "«Me clavó el visto»: los jóvenes y las esperas en el amor a partir de las nuevas tecnologías" se aclara que la espera no necesariamente desencadena un conflicto, ya que se relaciona con el nivel de tolerancia del sujeto que está esperando. Ese nivel no es dado de una vez y para siempre, sino que es contextual y está estrechamente ligado con la escena. "Cuando recién empezamos a salir me ponía muy ansioso después de mandarle un mensaje. Una vez que formalizamos, que entendí que estaba comprometida conmigo, me calmé y hoy vuelvo a experimentar esa ansiedad cuando estamos peleados", dice Felipe Neira, de 30 años, y de novio con Daniela, hace 5. Los autores destacan que todos pueden identificar la ansiedad o angustia que genera cuando les "clavan el visto", pero que los varones minimizan la cuestión. "La retórica de la espera está altamente feminizada. Es decir, es más frecuente que las mujeres puedan brindar muchos más detalles sobre la situación cuando son quienes esperan. Esto se relaciona con los estereotipos de género culturalmente construidos", explica Maximiliano Marentes.


El amor romántico entre jóvenes está modelado por las nuevas tecnologías y las redes juegan un rol protagónico en las series que relatan vínculos entre jóvenes: son comunes los primeros planos a los celulares, el stalkeo o la aparición de texto en la pantalla cuando los personajes reciben un mensaje.
En palabras de los investigadores, las nuevas tecnologías serían un elemento constitutivo de las relaciones erótico-afectivas entre los jóvenes; un viaducto por donde circulan los celos y el (des) control sobre uno mismo y sobre el otro, a partir de la promesa de la fidelidad.
N. I 

viernes, 1 de abril de 2016

NUEVO PASO A NIVEL; AV SAN MARTÍN Y VÍAS DE FERROCARRIL URQUIZA



El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, inauguró este mañana el nuevo paso bajo nivel en la intersección de la Avenida San Martín y vías del Ferrocarril Urquiza, oportunidad en la que confirmó que la última semana de abril comenzará a funcionar el nuevo Metrobus que unirá Juan B. Justo y la autopista General Paz.
“Hoy damos otro paso muy importante en nuestro plan de movilidad en la Ciudad, para que la gente pueda viajar mejor y no pierda tiempo”, destacó Rodríguez Larreta.
Del acto participaron el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli; el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, y el secretario de Transporte, Juan José Méndez, entre otros funcionarios.
Asimismo, el jefe de Gobierno indicó que antes de esta obra, los automovilistas “podían estar parados hasta 15 minutos, perdiendo el tiempo y generando embotellamiento. Además, con un riesgo siempre en la seguridad vial”. Por eso, expresó que el objetivo a largo plazo es que la Ciudad “no tenga ninguna barrera a nivel”.

“La ganancia de tiempo, de mejora del espacio público y de iluminación, que da seguridad, es un golazo, y es un gran gusto cada vez que abrimos al público”, dijo y remarcó la importancia de la iniciativa al tratarse de “una de las principales entradas a la Ciudad”.
La obra se realizó con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad vial y evitar los congestionamientos ocasionados por la bajada de barrera durante el paso del tren. Con este trabajo se reducirán los tiempos de viaje, se beneficiará la conectividad vial y peatonal a través del ferrocarril y se contribuirá a mejorar el medio ambiente debido a la reducción de la polución.
El paso bajo nivel San Martín, que se extiende entre las calles Pareja y Asunción, en el límite de los barrios de Villa Devoto y Agronomía, tiene aproximadamente 370 metros de longitud y cuenta con cuatro carriles, dos en cada sentido. Su túnel tiene una altura libre de paso de 5,10 metros, lo que permite el tránsito de vehículos pesados y livianos, además de los colectivos que circularán por el Metrobus San Martín.


Por otra parte, Rodríguez Larreta anunció que, a fines de abril, comenzará a funcionar el nuevo Metrobus que une las avenidas Juan B. Justo y General Paz por Avenida San Martín, en un recorrido que atraviesa los barrios de Villa Crespo, Villa General Mitre, Paternal, Villa del Parque, Agronomía y Villa Devoto, y conecta puntos como el Ferrocarril Urquiza, las Facultades de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Hospital Roffo, el club Comunicaciones y el Metrobus Avenida Juan B. Justo.


En ese sentido, agregó que “la idea es dejar un par de semanas de ajuste para que la gente se vuelva a acostumbrar a que pueda pasar por este paso bajo nivel, y una vez que se haya reacomodado el tránsito, abrimos el Metrobus y completamos estas dos obras que para esta zona de la Ciudad son muy importantes”

domingo, 28 de febrero de 2016

LO ULTIMÍSIMO EN TECNOLOGÍA DESDE BARCELONA


Móviles: diez tendencias que cambiarán la forma en que vivimos
La aparición del 5G con una mayor conexión entre máquinas, el final de los mensajes de texto tal como los conocemos y el avance de la realidad virtual son algunas de las propuestas que se presentaron en la mayor feria del sector
Los visores de realidad virtual Gear VR de Samsung, una de las vedettes de la feria.
BARCELONA.- Como si fuera un Big Bang, pero al revés. Una enorme cantidad de elementos y actividades dispersas en el universo de las personas tienden velozmente a concentrarse en un punto: el móvil. O, en rigor, lo móvil (porque no se trata sólo de celulares). Así podría resumirse todo lo que se ve, se escucha y se intuye en el Congreso Mundial de Móviles, una cumbre global que desde 2006 se realiza en esta ciudad y que en esta edición superará los 90.000 asistentes profesionales de 200 países. Lo que nació como una feria de ingeniería (pensada por los fabricantes) se transformó en una cumbre mundial multisectorial que cada año abarca nuevos ámbitos: de la salud y la educación al transporte y la seguridad, pasando por el entretenimiento y las finanzas, entre muchos otros.
Este año, detrás de los nuevos productos, servicios y contenidos presentados en el contexto de la feria, que ocupa aquí ocho enormes pabellones de la Fira Gran Vía, pueden identificarse al menos diez tendencias clave: la consolidación de la llamada Internet de las Cosas (básicamente, la comunicación entre máquinas) y la acelerada difusión de la realidad virtual, las redes 5G que asoman en el horizonte, el final de la tarjeta SIM y del SMS (y la guerra de gigantes que hay detrás), el boom del Big Data, el crecimiento de los pagos móviles, el video y la fotografía 360°, y la imparable avanzada china.
1. Internet de las Cosas

Se ve en muchos stands y se repite en las conversaciones una sigla que no es nueva, pero que por primera vez parece generalizarse: IoT, Internet of Things o Internet de las Cosas. En la actualidad, hay unos 7000 millones de dispositivos conectados a Internet en todo el mundo y se espera que para 2020 ese número crezca hasta 50.000. A los televisores, cámaras y sensores que ya son parte de la realidad de hogares, empresas y gobiernos se suman los autos, heladeras, lavarropas, aires acondicionados, semáforos, medidores de luz y agua, entre otros. Esta explosión exigirá crecientes anchos de banda y plantea nuevos desafíos en seguridad informática (se podrán hackear autos y casas) y cuidado de la privacidad personal. La empresa argentina WeHaus trajo a esta edición una propuesta de casa inteligente que incluye 50 servicios conectados.
2. Realidad virtual

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, sorprendió a los miles de asistentes a la presentación de los nuevos productos y servicios de Samsung, que incluyó el anuncio de un acuerdo entre ambas empresas para potenciar la realidad virtual (la red social compró en 2014 la firma de visores Oculus). Mientras los miles de asistentes al evento tenían los ojos "vendados" por el visor Gear VR, Zuckerberg ingresó sigilosamente y, por supuesto, sin ser advertido. La foto del joven, la única persona con los ojos abiertos entre miles de usuarios conectados a la realidad virtual, se viralizó en las redes sociales con el recuerdo de la película futurista Matrix. En muchos stands de la feria, de fabricantes, desarrolladores y operadores, se ven productos y propuestas de realidad virtual, que poco a poco va convirtiéndose en una realidad real.
3. 5G
Hans Vestberg, CEO de Ericsson, sostiene un chip 5G durante su presentación de la compañía en el Congreso Mundial de Móviles
Aunque todavía faltan algunos años, y las operadoras están concentradas en todo el mundo en potenciar sus redes 4G, la siguiente generación de comunicaciones móviles ya se muestra en el horizonte. Para 2020 podría definirse el estándar y podría comenzar el despliegue de redes en los países más desarrollados. Pero varios actores del ecosistema móvil global parecen ansiosos. ¿Se podrá hablar sin cortes con esta tecnología? Sí, y también se podría bajar una película completa en segundos.
4. El fin de la SIM

A 25 años de su introducción en el mercado, la tarjeta SIM inició el camino hacia su desaparición para ser reemplazada por un chip de fábrica que irá soldado en el dispositivo y que fue bautizado eSIM (embedded SIM). GSMA, la asociación global de operadoras de telecomunicaciones que además organiza este congreso, y varias empresas internacionales, entre ellas Telefónica, China Unicom y la qatarí Ooredoo, comenzaron la fase uno de ese proceso, que prevé incorporar los nuevos chips en wearables y tabletas. Hacia finales de este año, la eSIM llegará a los teléfonos, pero la extinción de la SIM llevará no menos de siete años.
5. El adiós al SMS
Los mensajes de texto serán reemplazados con RCS, una nueva tecnología impulsada por GSMA y Google
Google y la GSMA anunciaron un acuerdo por el que el SMS será reemplazado por el estándar, Rich Communications Services (RCS), que vendrá embebido en el sistema operativo Android, de Google. Con este estándar ("abierto, coherente y globalmente interoperable", según se comunicó), los operadores telefónicos saldrán a competir tardíamente con los servicios de mensajería que les canibalizaron ese negocio, principalmente WhatsApp (también adquirida por Facebook).
6. Big Data
Una vista de un centro de datos de Google en Mayes County, Oklahoma, Estados Unidos.
La generación de grandes volúmenes de datos y la posibilidad de procesarlos en tiempo real (para conocer a los usuarios y poder brindarles mejores servicios) es otra realidad que avanza, aunque la avalancha de información puede abrumar. Sobre la base del concepto Big Data, Telefónica incorporará en los próximos meses una plataforma que permite saber el estado de sus servicios -incluida la situación de cada radiobase- en cuatro países, entre ellos la Argentina.
7. Pagos móviles

Mientras la banca móvil ya es una realidad cotidiana (en la Argentina, para 1,5 millones de clientes) y el m-commerce crece rápidamente, hasta ahora los pagos con el celular no habían evolucionado, probablemente por desconocimiento y temor de los usuarios y comercios a eventuales fraudes. Pero en este congreso se ve un renovado optimismo de que finalmente (después del lanzamiento de los servicios de pago de Apple, Google y Samsung) se consolide la práctica de pagar con el teléfono (que absorbe, entre otras, las funciones de la tarjeta de crédito). La desarrolladora argentina VriTran -el único stand individual de una empresa nacional en este congreso- presentó su producto en ese segmento.
8. Celulares modulares

El año pasado, Google anunció su proyecto Ara de celular modular (en pocas palabras, la posibilidad de armar móviles "customizados" con módulos intercambiables). Un año después, la coreana LG da un paso comercial en esa dirección al presentar su modelo G5, un móvil modular que permite añadir fácilmente elementos que lo convierten en un equipo de música o una supercámara de fotos. A largo plazo, la "modularidad", se supone, aportará personalización y promete contribuir a cuidar el ambiente.
9. Cámaras 360°
Gear 360, la cámara que Samsung que permite registar contenidos en 360 grados.
Zuckerberg anunció aquí que el mes próximo Facebook empezará a transmitir video 360°. En esa línea, las coreanas Samsung y LG presentaron sus respectivos modelos de cámaras, Gear 360 y Cam 360, que permiten grabar videos y hacer fotografías en 360°.
10. La gran avanzada china
Richard Yu, CEO de Huawei, presentó en Barcelona la MateBook, una PC híbrida de 12 pulgadas.

Uno de los encargados de abrir el congreso el lunes pasado fue el presidente de China Mobile, Shang Bing, y para desconcierto de la audiencia pronunció su discurso en chino mandarín (traducido simultáneamente al inglés). Fue una excepción en un congreso en el que la lengua común es ese inglés aprendido que se habla en todo el mundo menos en Inglaterra. Por otro lado, en las calles se destacan especialmente los vehículos negros (muchos de alta gama) que transportan a los ejecutivos de los fabricantes chinos, liderados por Lenovo, ZTE, Xiaomi y especialmente por Huawei, que algunos ya ven como el candidato a destronar a Samsung como marca de móviles más vendida. Sólo dos emergentes de un fenómeno mayor: el imparable ascenso del gigante tecnológico.