viernes, 26 de mayo de 2023

PERSONAJES DE DOS DÉCADAS.....KKKK


KIRCHNERISMO/20 AÑOS
ENTRE LA CASA ROSADA Y LA CÁRCEL
El vertiginoso subibaja de poder de los 12 hombres más influyentes del kirchnerismo
 Paz Rodríguez Niell

JULIO
DE VIDO
El ministro más poderoso

AMADO
BOUDOU
El vicepresidente menos pensado

ALBERTO
FERNÁNDEZ
Kirchnerista de la primera hora

CARLOS
ZANNINI
El arquitecto legal de los Kirchner

ANÍBAL
FERNÁNDEZ
Funcionario todoterreno y longevo

AXEL
KICILLOF
El técnico que deslumbró a Cristina

SERGIO
MASSA
El hombre que fue verdugo y salvador

GUILLERMO
MORENO
Un secretario que invitaba a boxear

EDUARDO
DE PEDRO
El camporista que promete diálogo

MÁXIMO
KIRCHNER
Heredero sigiloso de un matrimonio de poder

RICARDO
JAIME
Ícono de la corrupción kirchnerista

OSCAR
PARRILLI
El hombre de confianza
JULIO
DE VIDO
EL MINISTRO MÁS PODEROSO
Fue el ministro más poderoso de la era kirchnerista, el que manejó la caja de la obra pública y los millones destinados a subsidios. Se convirtió además en un nexo clave con intendentes y gobernadores. Después de la muerte de Néstor Kirchner, con Cristina en el poder, su influencia decayó. En 2015, cuando Mauricio Macri ganó las elecciones, entró como diputado. En 2016, justo antes de que empezara su debacle final, la Cámara lo nombró presidente de la comisión de Energía. Fue muy poco antes de que le soltaran la mano. El 4 de julio de 2017 el fiscal Carlos Stornelli –el mismo que después impulsaría la causa de los cuadernos de las coimas- pidió su detención por el desvío de millones en Río Turbio. El bloque del Frente para la Victoria faltó en bloque y la Cámara le sacó los fueros sin un solo voto en su defensa. A fines de 2019 consiguió convertir su prisión en domiciliaria, pero igual le apuntó a Alberto Fernández. Dijo que era increíble que hubiera compañeros detenidos en un gobierno peronista. "Están cómodos con nuestra prisión, se les nota demasiado”, dijo. Hoy sigue militando desde un lugar marginal y reivindicando a Néstor Kirchner.
2003 | 2010 | 2023


AMADO
BOUDOU
EL VICEPRESIDENTE MENOS PENSADO
Sergio Massa lo llevó al Gobierno en 2008, como director de la Anses. Era un técnico sin suerte en la política. El día que conoció a Cristina llevaba un traje que le quedaba grande porque venía de hacer una dieta con la que bajó 10 kilos. Ambicioso, al tiempo se distanció de su jefe político. Cristina y Néstor Kirchner lo abrazaron como a alguien propio. Ideó la estatización de las AFJP y en julio de 2009, cuando Massa se fue del Gobierno, asumió como ministro de Economía. Cristina lo sorprendió cuando en 2011 anunció que iba a ser su candidato a vicepresidente. Los días de guitarras y sonrisas se terminaron cuando estalló el caso Ciccone. Quedó involucrado en el escándalo de la imprenta de los billetes y su estrella política se apagó. Poco después de terminar su mandato fue preso y condenado. Pasó casi tres años en la cárcel. Volvió a la militancia política, con una agrupación propia (Soberanxs), un kirchnerismo visceral pero de escasa influencia.
2003 | 2010 | 2023

ALBERTO
FERNÁNDEZ
KIRCHNERISTA DE LA PRIMERA HORA

Alberto Fernández no va a estar hoy en la Plaza de Mayo, pero si algo no pueden negarle es que él fue kirchnerista desde antes de que el kirchnerismo existiera. Conoció a Néstor Kirchner en 1996, promovió el grupo Calafate en 1998 y luego fue el armador principal de la campaña que llevó a Néstor Kirchner a la Casa Rosada en 2003. En 2007 impulsó que la candidata a presidenta fuera Cristina e ideó la consigna “Cristina, Cobos y vos”, pero renunció al gobierno de ella poco después, en medio del conflicto con el campo de 2008. Pasaron nueve años enfrentados, en los que él la acusó de haberse radicalizado, de negar la pobreza, de haber encabezado una "deplorable intromisión en la Justicia” y ella a él, de haber sido "vocero" en las sombras del Clarín. Contra todos los pronósticos, en 2018 se reconciliaron y en 2019 ganaron las elecciones como fórmula presidencial. Pero la relación volvió a quebrarse en pleno gobierno. En 2021, el oficialismo perdió las elecciones legislativas y este año, Alberto Fernández desistió de su plan de reelección.
2003 | 2010 | 2023


CARLOS
ZANNINI
EL ARQUITECTO LEGAL DE LOS KIRCHNER

Zannini fue uno de los fundadores, en los 80, de Los Muchachos Peronistas, la unidad básica del barrio El Carmen, en Río Gallegos, donde nació el kirchnerismo. Desde entonces, en Santa Cruz y Buenos Aires, fue el arquitecto legal de sus principales proyectos. Néstor Kirchner lo nombró presidente del Superior Tribunal de Justicia de Santa Cruz y desde allí saltó a la Secretaría Legal y Técnica nacional. En 2015 Cristina intentó encumbrarlo al ubicarlo como candidato a vicepresidente de Daniel Scioli en la fórmula que terminaría perdiendo con Mauricio Macri-Gabriela Michetti. El 7 de diciembre de 2017 fue detenido y pasó 107 días preso, acusado del encubrimiento del atentado a la AMIA, una causa que se inició por la denuncia del fiscal Alberto Nisman y hoy está cerrada, con todos los acusados sobreseídos, a la espera de que la Cámara de Casación decida si la reabre. El gigantesco periplo de Zannini por todas las áreas de la Justicia sigue todavía hoy. En 2019, Alberto Fernández lo nombró Procurador del Tesoro, jefe de los abogados del Estado.
2003 | 2010 | 2023

ANÍBAL
FERNÁNDEZ
EL MINISTRO TODOTERRENO

El historial como funcionario de Aníbal Fernández es un electrocardiograma. Nadie fue tanto tiempo ministro pasando de un cargo a otro como lo hizo él, a quien Néstor Kirchner heredó de Eduardo Duhalde y nombró al frente de la cartera de Interior. En 2004, después de que Gustavo Beliz perdió la pulseada con Antonio Stiuso y dejó el Gobierno, Aníbal Fernández sumó a su estructura el control de la Seguridad. En 2017, Cristina Kirchner lo nombró ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, pero el salto lo dio cuando ocupó el lugar que había dejado Sergio Massa en la jefatura de gabinete. En 2015 fue candidato a gobernador y ahí terminó su racha ascendente: María Eugenia Vidal le propinó una derrota muy dolorosa para el peronismo y Aníbal entró en una debacle que tuvo su peor momento cuando compitió, sin éxito, en unas elecciones para concejales en Pinamar. Con la llegada al poder de Alberto Fernández, volvió al Gobierno con un cargo marginal: el control de los lejanos Yacimientos Carboníferos Río Turbio, en lo más recóndito de Santa Cruz. Un año y medio después logró volver al Ministerio de Seguridad.
2003 | 2010 | 2023


AXEL
KICILLOF
EL TÉCNICO QUE DESLUMBRÓ A CRISTINA

Entró al Gobierno como un técnico. Mariano Recalde lo llevó como gerente financiero de Aerolíneas, en 2009, cuando La Cámpora tomó el control de la compañía. No tardó en llamar la atención de Cristina Kirchner, que quedó impactada por la mirada económica e ideológica de ese joven de 38 años. La empresa le quedó chica pronto: apenas logró la reelección, Cristina Kirchner lo nombró como viceministro de Economía y pronto quedó claro que lo de "vice" era un decir. Le encomendó las misiones más delicadas, incluso por encima de figuras emblemáticas, como Julio De Vido. En 2012, el ministro de Industria español, José Manuel Soria, vino al país a evitar la estatización de YPF y al volver a Madrid, dijo: "Había un tío en camiseta, que no hablaba, pero parece ser el que manda". Ascendió a ministro en 2013, le tocó devaluar en 2014, y llegó hasta el final del mandato. En el llano, se recibió de político, recorrió de punta a punta la provincia de Buenos Aires y, con el impulso de Cristina, en 2019 logró un triunfo arrasador que lo hizo gobernador. Nunca quiso sumarse a La Cámpora, pese a la sintonía ideológica y generacional. Las tensiones con Máximo Kirchner marcan la etapa de definiciones electorales de este año.
2003 | 2010 | 2023


SERGIO
MASSA
EL HOMBRE QUE FUE VERDUGO Y SALVADOR

Verdugo y salvador, Massa siempre fue un cuerpo extraño en el sistema kirchnerista. Kirchner le sacó la ficha rápido. Una anécdota nunca desmentida le atribuye al expresidente haberle dicho en 2003: "Vos vas a llegar. Sos igual que yo, pero un poco más hijo de puta". Se formó en la Anses, donde lo puso Duhalde y lo mantuvo Kirchner. Construyó su feudo en Tigre y reapareció en el Gobierno después del conflicto con el campo. Asumió como jefe de Gabinete y se volvió al pago después de la derrota electoral del 2009. Tejió con sigilo la opción de reemplazo al kirchnerismo cuando a Cristina se le venía encima una sucesión sin candidato natural. En 2013 la enfrentó en las urnas bonaerenses y le ganó. El Frente Renovador fue la marca con la que dividió al peronismo y obligó a Cristina a ver el ascenso de Macri al poder. El sueño presidencial se le fue alejando y Máximo Kirchner apareció en su horizonte para tender el puente que lo acercó a la expresidenta, en 2019. Ella lo perdonó y le devolvió un lugar de pertenencia. El ascenso al ministerio de Economía en 2022 le dio el mayor desafío de su carrera. Él sintió que retomaba la vía que conduce a la presidencia. La crisis se le cruzó en el camino. Por ahora no se baja del tren.
2003 | 2010 | 2023


GUILLERMO
MORENO
UN SECRETARIO QUE INVITABA A BOXEAR

Guillermo Moreno entró al gobierno de Néstor Kirchner como secretario de Comunicaciones y en 2006 asumió como secretario de Comercio. Desde ese cargo, fue el responsable de una de las medidas más criticadas de la era kirchnerista: la intervención del Indec, de la que estuvo al frente. Fue en enero de 2007, cuando la inflación empezaba a preocupar al Gobierno. Era una constante que empresarios de distintos rubros lo acusaran de violento y se quejaran en voz baja de sus amenazas; juran que eran de lo más explícitas. El año pasado, la Justicia dio por probado un hecho: lo condenó a dos años de prisión en suspenso por el delito de amenazas coactivas, por su comportamiento en una asamblea de accionistas de Papel Prensa, recordada porque el secretario, que había llevado guantes de box, invitó a los presentes a pelear. El 9 de diciembre de 2007, a horas de que terminara el mandato de Néstor Kirchner, Moreno firmó la resolución que le autorizó al Grupo Clarín la fusión de Multicanal y Cablevisión. Con Cristina en el gobierno su influencia empezó a decaer. En 2013 recaló en la embajada argentina en Roma como agregado económico. Luego tomó distancia del kirchnerismo. Ahora se postula como precandidato a presidente.
2003 | 2010 | 2023


EDUARDO
DE PEDRO
EL CAMPORISTA QUE PROMETE DIÁLOGO

Se lo suele presentar como "el camporista dialoguista". Abogado, hijo de desaparecidos, productor agropecuario, De Pedro le llegó al corazón a Cristina Kirchner con su historia de vida. Su primer cargo político fue en la Ciudad de Buenos Aires, durante la gestión de Aníbal Ibarra. Fundó La Cámpora junto a Máximo Kirchner y poco tiempo después asumió como vicepresidente en el primer gran bastión de la agrupación: Aerolíneas Argentinas. Cristina lo designó secretario general de la Presidencia en el final de su mandato. Durante el macrismo fue operador en el mundo judicial, al integrar el Consejo de la Magistratura, y aceitó sus contactos con el mundo empresario. Buscó "romper la pecera" de La Cámpora, entendida como una organización cerrada y sectaria. Alberto Fernández lo nombró ministro del Interior, casi como un embajador del kirchnerismo en la Casa Rosada. Alternó moderación con reacciones enfáticas para defender a su jefa política. Encabezó el motín de renuncias en 2021, después de la derrota de las PASO y quebró su relación con Fernández. Ahora busca una candidatura presidencial, como emergente de lo que Cristina llama "los hijos de la generación diezmada".
2003 | 2010 | 2023


MÁXIMO
KIRCHNER
HEREDERO SIGILOSO DE UN MATRIMONIO DE PODER

Máximo Kirchner fundó La Cámpora en 2006 con un grupo de militantes peronistas entusiasmados con el discurso de su padre. Era un chico que disfrutaba de quedarse a las tertulias nocturnas de su familia, pero que nunca había mostrado gran pasión por exponerse a las inclemencias de la política. Su primer discurso masivo lo pronunció recién en 2014 (tenía 37 años), cuando su agrupación ya avanzaba en su estrategia de dominio del peronismo. Al enviudar, Cristina le dio cargos y recursos para esa misión. En 2015 se vistió para la resistencia: fue diputado por Santa Cruz (le costó ganar la banca) y bregó para que el peronismo no claudicara ante el macrismo. Cultor del sigilo, construyó el hilo de confianza que atrajo a Massa al Frente de Todos, clave para el triunfo de 2019. De vuelta en el poder, La Cámpora asumió el control de áreas estratégicas del Estado y él fue nombrado presidente del PJ bonaerense. Rompió con Alberto Fernández por el acuerdo con el FMI y ahora intenta ser el kingmaker del próximo candidato presidencial oficialista.
2003 | 2010 | 2023


RICARDO
JAIME
ÍCONO DE LA CORRUPCIÓN KIRCHNERISTA

Ricardo Jaime fue el ícono de la corrupción kirchnerista. Fue el primer funcionario en caer y en ser apartado cuando todavía se creía que las acusaciones de corrupción podían encapsularse. Había sido ministro de Educación en Santa Cruz de Néstor Kirchner, que al llegar a la Casa Rosada lo nombró secretario de Transporte, pero su poder real era mucho mayor. Administraba los multimillonarios subsidios al transporte y tenía a su cargo el control de las empresas concesionarias de autopistas, puertos y aviación. Años después se supo que vivía en un departamento alquilado por empresarios a los que debía vigilar, que usaba como propio un jet privado de 4 millones de dólares y que era dueño en las sombras de un yate de un millón de dólares, además de otros bienes ocultos que le detectó la Justicia. Dejó el gobierno de Cristina Kirchner en 2009, una semana después de la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas. Ya era uno de los funcionarios más cuestionados: ese año, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas lo había denunciado por dádivas. En 2010 fue intimado por primera vez por la Justicia para que justificara sus bienes. Empezó así una sucesión de citaciones de los tribunales que terminaron con condenas en seis causas distintas, incluida la de la tragedia de Once. Jaime pasó siete años en la cárcel, más que ningún otro funcionario kirchnerista, hasta que en marzo de este año salió con una tobillera electrónica. Y todavía tiene pendiente la causa de los cuadernos de las coimas.
2003 | 2010 | 2023


OSCAR
PARRILLI
UN FUNCIONARIO DE LA MÁS EXTREMA CONFIANZA

Oscar Parrilli fue, a lo largo de los 20 años, un funcionario de la más extrema confianza de Néstor y Cristina Kirchner. Un rasgo de su paso por el kirchnerismo fue su cercanía con los dos y su estabilidad. No es santacruceño, es neuquino, y cuando ascendió Néstor al poder, él ya tenía una carrera política que incluía, a principios de los 90, haber sido diputado nacional. En 1998 fue uno de los integrantes del Grupo Calafate y una vez en la Casa Rosada, Néstor lo nombró secretario general de la Presidencia, cargo que ocupó de corrido durante más de una década, hasta que Cristina Kirchner lo designó como secretario de Inteligencia. Duró casi un año como jefe de los espías, hasta las elecciones en las que Mauricio Macri ganó la presidencia. En 2016, volvió a ocupar, ya fuera del gobierno, un lugar importante en el mundo de Cristina Kirchner como director del Instituto Patria. Funcionaba en Rodríguez Peña y Bartolomé Mitre, y fue un bunker donde el kirchnerismo trabajaba para volver al poder. Cristina Kirchner tenía su oficina en el primer piso; Máximo, en el segundo y en la planta baja atendía Parrilli, filtro habitual para llegar a la jefa. Cristina mudó después sus oficinas al Congreso, adonde llegó Parrilli, como senador, en 2019.
2003 | 2010 | 2023

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.