Cepo: eliminan una restricción para comprar MEP a los que operaron dólar soja
El BCRA derogó una traba que limitaba el acceso a la divisa a firmas agrícolas que vendieron al tipo de cambio diferencial
Pilar Vázquez y Fernando Bertello
El Banco Central (BCRA) derogó una resolución que prohibía a las empresas que operaban el dólar soja acceder al dólar MEP/CCL. Se trata de una medida que la entidad había tomado en septiembre de 2022 para frenar la carrera alcista de los precios de los dólares financieros. Entonces, en medio del descontento que generó en el campo, la autoridad monetaria, conducida por Miguel Pesce, presidente del organismo, aclaró que no afectaba a las personas físicas.
Según pudo confirmar la nacion, como lo hace los jueves, la entidad bursátil llevó ayer a cabo una nueva reunión de directorio en la que se discutió, entre otros temas, la revocación de esta restricción.
Cabe recordar que esta medida afectaba exclusivamente a las empresas, dejando fuera a las personas físicas que se habían beneficiado del tipo de cambio diferencial.
En el momento de su implementación, el BCRA había comunicado que “los agentes económicos que hayan vendido soja en el marco del Programa de Incremento Exportador no podrán acceder al mercado de cambios para compras de moneda extranjera, ni tampoco realizar operacionescontítulosyvalorescon liquidación en moneda extranjera”.
Esto tenía como objetivo mitigar la presión sobre las cotizaciones libres (CCL y MEP) provocada por la emisión adicional de pesos necesaria para acelerar la comercialización del sector agrícola. Estas acciones del BCRA formaron parte, según se dijo, de un esquema de incentivos y penalizaciones diseñado para respaldar el Programa de Incremento Exportador.
En ese momento,con ese esquema del dólar soja, se llegó a vender 13 millones de toneladas. Después hubo más versiones del dólar soja que fue estableciendo nuevos valores en el cambio para atraer las ventas de los productores. Desde el 13 de diciembre último, está vigente un dólar exportador para todos los productos donde un 80% va por el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y otro 20% restante, por el CCL.
Más allá de la derogación, en el agro hay preocupación porque sigue, hasta el 30 de junio próximo, un encarecimiento crediticio para los productores que guardan un 5% de stock en soja. Las entidades rurales protestaron por esto con el gobierno pasado y lo hicieron en diciembre, cuando se mantuvo sin cambios con la restricción.
Tras conocerse la novedad del fin de la restricción, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CiaraCEC), evaluó: “Es positivo porque los operadores que comercializan granos como cooperativas, acopios y demás podrán tener una opción de colocar sus pesos de la venta de granos a la exportación”.
El consultor en agronegocios Ernesto Ambrosetti afirmó: “Con la eliminación de las restricciones a la compra de los dólares financieros las personas jurídicas del sector agropecuario podrán acceder a resguardarse de la inflación y de una posible devaluación”.
Martín Nava, experto en finanzas de AZ-Group, consideró: “Es un síntoma de que los integrantes del nuevo gobierno, en materia macroeconómica,cambiaria y monetaria, se sienten cómodos para tomar esta determinación, que significa comenzar a flexibilizar el cepo”.
Nicolás Udaquiola, director de la consultora, afirmó: “Sin duda, el cambio de gobierno viene con la expectativa de que todas las medidas de la anterior administración que eran nocivas para la producción sean derogadas y que se saque el pie de la cabeza a las empresas que quieren crecer y generar divisas para el país; esta medida es una de ellas”.
“Esperemos que la próxima sea eliminar las restricciones de acceso al crédito por parte de los productores que conservan más del 5% de la soja”, indicó
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La compra de reservas sigue firme y llegó ayer a los US$285 millones
El Banco Central (BCRA) concretó ayer la mayor compra de reservas de los últimos 40 días al adquirir mediante intervenciones sobre el mercado otros US$285 millones. Así, se quedó con el 57,5% de los US$495 millones transados en la rueda y concretó la adquisición más importante desde los US$300 millones que consiguiera por la misma vía el 12 de enero.
Con este ingreso, ya acumula compras por US$2062 millones en lo que va de febrero, mes de ingresos usualmente bajos. Además, desde el cambio de gobierno ya adquirió US$8234 millones, cifra también inédita para un comienzo de año.
Los saldos que obtiene por sus intervenciones desconciertan a los operadores y analistas, en especial porque llegan cuando se esperaba un repunte en el flujo de la demanda importadora (aplazada por normativa) y se temía que la tendencia a la apreciación cambiaria desaliente las liquidaciones.
“No hay duda de que el BCRA está comprando dólares a un ritmo superior al esperado. Desde la tercera etapa de acceso al MULC para los importadores, que comenzó hace unos días, el BCRA compró a un ritmo promedio de US$168 millones por rueda, cifra muy superior a los US$99 millones/día que estimamos que se está ahorrando por diferir pagos de importaciones”, dijeron en Facimex Valores. “Esto se explica por una mayor liquidación de exportaciones no relacionada con las ventas agrícolas”, apuntaron.
Agradable sorpresa
Además, sigue sumando aunque ya dejó que unas 2600 MiPymes con deuda por importaciones (exceptuadas de recurrir al Bopreal) ya hayan realizado pagos “por un total de US$80 millones”, según reportó.
Para el economista Leonardo Chialva, de Delphos Investment, las elevadas compras oficiales son el resultado de que “el BCRA aún está cazando en el zoo: por la dureza del cepo y los plazos de acceso aplicados a los importadores”.
A eso le suma el efecto que la dura recesión local tiene sobre las importaciones y las exportaciones: “A las primeras las tira para abajo, por falta de demanda, y a las segundas les da un empujón extra porque muchas empresas colocan en el exterior producción o stock que pensaban ubicar acá”, explica.
Nicolás Merino, de ABC Mercado de Cambios, agrega otro factor: la incidencia del apretón monetario. “Aún con estas tasas de interés, y ante la necesidad de pesos que enfrentan, muchos optan por descargar dólares”. A eso agrega que el recorte que sufrió el CCL, por la incidencia que tiene en el dólar exportador efectivo, hace que “algunos se apresuren a liquidar para no correr el riesgo de vender más abajo”.
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La actividad económica cayó 1,6% en 2023 y anticipa un mal desempeño para este año
La baja en diciembre fue de 4,5% y deja un arrastre negativo para 2024, cuando solo agro, minería e hidrocarburos tendrían impulso
El Banco Central (BCRA) derogó una resolución que prohibía a las empresas que operaban el dólar soja acceder al dólar MEP/CCL. Se trata de una medida que la entidad había tomado en septiembre de 2022 para frenar la carrera alcista de los precios de los dólares financieros. Entonces, en medio del descontento que generó en el campo, la autoridad monetaria, conducida por Miguel Pesce, presidente del organismo, aclaró que no afectaba a las personas físicas.
Según pudo confirmar la nacion, como lo hace los jueves, la entidad bursátil llevó ayer a cabo una nueva reunión de directorio en la que se discutió, entre otros temas, la revocación de esta restricción.
Cabe recordar que esta medida afectaba exclusivamente a las empresas, dejando fuera a las personas físicas que se habían beneficiado del tipo de cambio diferencial.
En el momento de su implementación, el BCRA había comunicado que “los agentes económicos que hayan vendido soja en el marco del Programa de Incremento Exportador no podrán acceder al mercado de cambios para compras de moneda extranjera, ni tampoco realizar operacionescontítulosyvalorescon liquidación en moneda extranjera”.
Esto tenía como objetivo mitigar la presión sobre las cotizaciones libres (CCL y MEP) provocada por la emisión adicional de pesos necesaria para acelerar la comercialización del sector agrícola. Estas acciones del BCRA formaron parte, según se dijo, de un esquema de incentivos y penalizaciones diseñado para respaldar el Programa de Incremento Exportador.
En ese momento,con ese esquema del dólar soja, se llegó a vender 13 millones de toneladas. Después hubo más versiones del dólar soja que fue estableciendo nuevos valores en el cambio para atraer las ventas de los productores. Desde el 13 de diciembre último, está vigente un dólar exportador para todos los productos donde un 80% va por el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y otro 20% restante, por el CCL.
Más allá de la derogación, en el agro hay preocupación porque sigue, hasta el 30 de junio próximo, un encarecimiento crediticio para los productores que guardan un 5% de stock en soja. Las entidades rurales protestaron por esto con el gobierno pasado y lo hicieron en diciembre, cuando se mantuvo sin cambios con la restricción.
Tras conocerse la novedad del fin de la restricción, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CiaraCEC), evaluó: “Es positivo porque los operadores que comercializan granos como cooperativas, acopios y demás podrán tener una opción de colocar sus pesos de la venta de granos a la exportación”.
El consultor en agronegocios Ernesto Ambrosetti afirmó: “Con la eliminación de las restricciones a la compra de los dólares financieros las personas jurídicas del sector agropecuario podrán acceder a resguardarse de la inflación y de una posible devaluación”.
Martín Nava, experto en finanzas de AZ-Group, consideró: “Es un síntoma de que los integrantes del nuevo gobierno, en materia macroeconómica,cambiaria y monetaria, se sienten cómodos para tomar esta determinación, que significa comenzar a flexibilizar el cepo”.
Nicolás Udaquiola, director de la consultora, afirmó: “Sin duda, el cambio de gobierno viene con la expectativa de que todas las medidas de la anterior administración que eran nocivas para la producción sean derogadas y que se saque el pie de la cabeza a las empresas que quieren crecer y generar divisas para el país; esta medida es una de ellas”.
“Esperemos que la próxima sea eliminar las restricciones de acceso al crédito por parte de los productores que conservan más del 5% de la soja”, indicó
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La compra de reservas sigue firme y llegó ayer a los US$285 millones
El Banco Central (BCRA) concretó ayer la mayor compra de reservas de los últimos 40 días al adquirir mediante intervenciones sobre el mercado otros US$285 millones. Así, se quedó con el 57,5% de los US$495 millones transados en la rueda y concretó la adquisición más importante desde los US$300 millones que consiguiera por la misma vía el 12 de enero.
Con este ingreso, ya acumula compras por US$2062 millones en lo que va de febrero, mes de ingresos usualmente bajos. Además, desde el cambio de gobierno ya adquirió US$8234 millones, cifra también inédita para un comienzo de año.
Los saldos que obtiene por sus intervenciones desconciertan a los operadores y analistas, en especial porque llegan cuando se esperaba un repunte en el flujo de la demanda importadora (aplazada por normativa) y se temía que la tendencia a la apreciación cambiaria desaliente las liquidaciones.
“No hay duda de que el BCRA está comprando dólares a un ritmo superior al esperado. Desde la tercera etapa de acceso al MULC para los importadores, que comenzó hace unos días, el BCRA compró a un ritmo promedio de US$168 millones por rueda, cifra muy superior a los US$99 millones/día que estimamos que se está ahorrando por diferir pagos de importaciones”, dijeron en Facimex Valores. “Esto se explica por una mayor liquidación de exportaciones no relacionada con las ventas agrícolas”, apuntaron.
Agradable sorpresa
Además, sigue sumando aunque ya dejó que unas 2600 MiPymes con deuda por importaciones (exceptuadas de recurrir al Bopreal) ya hayan realizado pagos “por un total de US$80 millones”, según reportó.
Para el economista Leonardo Chialva, de Delphos Investment, las elevadas compras oficiales son el resultado de que “el BCRA aún está cazando en el zoo: por la dureza del cepo y los plazos de acceso aplicados a los importadores”.
A eso le suma el efecto que la dura recesión local tiene sobre las importaciones y las exportaciones: “A las primeras las tira para abajo, por falta de demanda, y a las segundas les da un empujón extra porque muchas empresas colocan en el exterior producción o stock que pensaban ubicar acá”, explica.
Nicolás Merino, de ABC Mercado de Cambios, agrega otro factor: la incidencia del apretón monetario. “Aún con estas tasas de interés, y ante la necesidad de pesos que enfrentan, muchos optan por descargar dólares”. A eso agrega que el recorte que sufrió el CCL, por la incidencia que tiene en el dólar exportador efectivo, hace que “algunos se apresuren a liquidar para no correr el riesgo de vender más abajo”.
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La actividad económica cayó 1,6% en 2023 y anticipa un mal desempeño para este año
La baja en diciembre fue de 4,5% y deja un arrastre negativo para 2024, cuando solo agro, minería e hidrocarburos tendrían impulso
Carlos Manzoni
El dato de actividad económica de diciembre de 2023 confirmó lo que ya se estimaba de acuerdo con lo que habían mostrado los magros resultados en los 11 meses anteriores: el año cerró con una caída acumulada de 1,6% y dejó un arrastre estadístico negativo de cara a lo que será 2024.
La cifra fue publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su Estimador Mensual de la Actividad Económica, en el que además informó que en diciembre hubo una caída de 4,5% respecto de igual mes de 2022 y de 3,1% en comparación con noviembre.
El economista Gabriel Caamaño, de Estudio Ledesma, comentó que este resultado está dentro de lo que se esperaba. “Es una caída explicada por los sectores que ya sabíamos, como industria manufacturera, comercio y construcción, y acompañada por otros que no crecieron, como transporte y actividades inmobiliarias. Solo ayudó un poco el sector agropecuario con una cosecha fina apenas mejor que en 2022, minas y canteras, y algunos servicios”, analizó.
Federico González Rouco, economista de la consultora Empiria, dijo que la caída de diciembre respecto de noviembre fue muy fuerte. “Caer eso en un solo mes es muy grave, a tal punto que es la peor baja mensual desde el comienzo de la cuarentena. Con lo cual solamente en el último trimestre de 2023, que hilvanó tres meses consecutivos en rojo, la economía retrocedió 4,8% respecto del trimestre anterior”, detalló el especialista.
Esta mala performance se produjo, según González Rouco, por dos razones. “Una de ellas es la sequía, que explica 0,9% de caída, y la otra es por el último trimestre, al que hay que atribuirle el otro 0,7% restante de baja”, remarcó.
Por su parte, la economista Elisabeth Bacigalupo, responsable de macro de la consultora Abeceb, dijo que el EMAE marcó una profundización de la caída del nivel de actividad. “El último mes del año estuvo 4,5% por debajo de igual mes del año anterior. Sacando el segundo trimestre de 2022, hay que remontarse a la crisis de Macri, de 2018/2019, para ver caídas del PBI en términos interanuales de esta magnitud”, comentó.
Ya los indicadores de actividad parciales reflejaban que diciembre iba a mostrar una gran caída; de hecho, ya se había visto en la producción industrial, la construcción, las ventas minoristas, los niveles de patentamiento de autos y motos y las ventas de combustibles, que diciembre iba a ser un mes de profundización de la recesión. “El promedio del año ya venía bastante jugado. Del 1,6% de caída, el grueso estaba explicado por la sequía y recién en noviembre y diciembre empieza el efecto recesión”, agregó.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, señaló que es una caída muy dura de la actividad y que deja un arrastre estadístico negativo para 2024. “Hay que pensar que en enero ya viene muy en baja, con caídas desestacionalizadas. Es un panorama preocupante, y eso que el campo ya empieza a sumar, con un crecimiento en diciembre incluso de 8%, cuando había caído durante todo el año”, explicó.
Para Sigaut Gravina, lo único que puede empujar este año es el agro, por una cuestión climática; la minería, apuntalada por el litio, y la explotación de petróleo y gas, de la mano de Vaca Muerta. “En el resto de los sectores lo que veo es una caída fuerte y generalizada. Además, la demanda interna va a estar muy golpeada, con caída de salarios muy fuerte, y también el consumo público. Y otro tanto va a pasar con la inversión privada y la pública, que en la primera mitad va a caer mucho y quizá repunte un poco en el segundo semestre”, opinó el economista.
La cuestión de la inercia que queda de 2023 para este año no es menor. Según Caamaño, deja un arrastre estadístico negativo de casi -1%, si se usa el cuarto trimestre como base de cálculo, y de -2,6%, si se utiliza diciembre. “Es muy difícil que este año dé positivo, el arrastre es muy negativo y el primer trimestre va a ser malo. El consenso es que cerrará con -2,5/-3% de caída anual”, concluyó el especialista.
González Rouco destacó que, aun si la economía empieza a crecer en el segundo semestre, el promedio del año va a ser malo, con una caída aproximada de 3/4%. “Los primeros meses van a ser muy duros. El salario real está en niveles mínimos y no va a crecer, y eso tiene impacto en ingreso disponible, consumo e importaciones, pensando del lado de la demanda. Por parte de la oferta se da un correlato de eso y ya hay datos de caída”, indicó el economista.
En este contexto, Bacigalupo proyectó una recesión corta, pero profunda, con la actividad tocando piso en abril/mayo y mostrando después una recuperación incipiente. “Mantenemos estimaciones de caída promedio de PBI de 4% para el año”, concluyó la economista.
Es muy difícil que 2024 sea bueno con el arrastre estadístico negativo de 2023
Se estima que habrá una recesión corta, pero profunda, con piso en abril/mayo
El dato de actividad económica de diciembre de 2023 confirmó lo que ya se estimaba de acuerdo con lo que habían mostrado los magros resultados en los 11 meses anteriores: el año cerró con una caída acumulada de 1,6% y dejó un arrastre estadístico negativo de cara a lo que será 2024.
La cifra fue publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su Estimador Mensual de la Actividad Económica, en el que además informó que en diciembre hubo una caída de 4,5% respecto de igual mes de 2022 y de 3,1% en comparación con noviembre.
El economista Gabriel Caamaño, de Estudio Ledesma, comentó que este resultado está dentro de lo que se esperaba. “Es una caída explicada por los sectores que ya sabíamos, como industria manufacturera, comercio y construcción, y acompañada por otros que no crecieron, como transporte y actividades inmobiliarias. Solo ayudó un poco el sector agropecuario con una cosecha fina apenas mejor que en 2022, minas y canteras, y algunos servicios”, analizó.
Federico González Rouco, economista de la consultora Empiria, dijo que la caída de diciembre respecto de noviembre fue muy fuerte. “Caer eso en un solo mes es muy grave, a tal punto que es la peor baja mensual desde el comienzo de la cuarentena. Con lo cual solamente en el último trimestre de 2023, que hilvanó tres meses consecutivos en rojo, la economía retrocedió 4,8% respecto del trimestre anterior”, detalló el especialista.
Esta mala performance se produjo, según González Rouco, por dos razones. “Una de ellas es la sequía, que explica 0,9% de caída, y la otra es por el último trimestre, al que hay que atribuirle el otro 0,7% restante de baja”, remarcó.
Por su parte, la economista Elisabeth Bacigalupo, responsable de macro de la consultora Abeceb, dijo que el EMAE marcó una profundización de la caída del nivel de actividad. “El último mes del año estuvo 4,5% por debajo de igual mes del año anterior. Sacando el segundo trimestre de 2022, hay que remontarse a la crisis de Macri, de 2018/2019, para ver caídas del PBI en términos interanuales de esta magnitud”, comentó.
Ya los indicadores de actividad parciales reflejaban que diciembre iba a mostrar una gran caída; de hecho, ya se había visto en la producción industrial, la construcción, las ventas minoristas, los niveles de patentamiento de autos y motos y las ventas de combustibles, que diciembre iba a ser un mes de profundización de la recesión. “El promedio del año ya venía bastante jugado. Del 1,6% de caída, el grueso estaba explicado por la sequía y recién en noviembre y diciembre empieza el efecto recesión”, agregó.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, señaló que es una caída muy dura de la actividad y que deja un arrastre estadístico negativo para 2024. “Hay que pensar que en enero ya viene muy en baja, con caídas desestacionalizadas. Es un panorama preocupante, y eso que el campo ya empieza a sumar, con un crecimiento en diciembre incluso de 8%, cuando había caído durante todo el año”, explicó.
Para Sigaut Gravina, lo único que puede empujar este año es el agro, por una cuestión climática; la minería, apuntalada por el litio, y la explotación de petróleo y gas, de la mano de Vaca Muerta. “En el resto de los sectores lo que veo es una caída fuerte y generalizada. Además, la demanda interna va a estar muy golpeada, con caída de salarios muy fuerte, y también el consumo público. Y otro tanto va a pasar con la inversión privada y la pública, que en la primera mitad va a caer mucho y quizá repunte un poco en el segundo semestre”, opinó el economista.
La cuestión de la inercia que queda de 2023 para este año no es menor. Según Caamaño, deja un arrastre estadístico negativo de casi -1%, si se usa el cuarto trimestre como base de cálculo, y de -2,6%, si se utiliza diciembre. “Es muy difícil que este año dé positivo, el arrastre es muy negativo y el primer trimestre va a ser malo. El consenso es que cerrará con -2,5/-3% de caída anual”, concluyó el especialista.
González Rouco destacó que, aun si la economía empieza a crecer en el segundo semestre, el promedio del año va a ser malo, con una caída aproximada de 3/4%. “Los primeros meses van a ser muy duros. El salario real está en niveles mínimos y no va a crecer, y eso tiene impacto en ingreso disponible, consumo e importaciones, pensando del lado de la demanda. Por parte de la oferta se da un correlato de eso y ya hay datos de caída”, indicó el economista.
En este contexto, Bacigalupo proyectó una recesión corta, pero profunda, con la actividad tocando piso en abril/mayo y mostrando después una recuperación incipiente. “Mantenemos estimaciones de caída promedio de PBI de 4% para el año”, concluyó la economista.
Es muy difícil que 2024 sea bueno con el arrastre estadístico negativo de 2023
Se estima que habrá una recesión corta, pero profunda, con piso en abril/mayo
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