lunes, 7 de agosto de 2023

QUILMES PRECARIO CON MENOS CIRUJEO, LA BARBARIDAD DEL COSTO DE LOS VIAJES Y DÓLAR Y FMI


Quilmes. La crisis golpea al “cirujeo” en el sector más precario de los barrios periféricos
Los depósitos que compran los materiales que recolectan los cartoneros reciben menos cantidades; se extiende la informalidad 
Javier Fuego SimondetPese a que no está permitida, la tracción a sangre es un medio cotidiano
Sobre el Camino General Belgrano, a pocos metros de la rotonda de Pasco, el contaminado arroyo San Francisco y la calle República del Líbano, en pleno oeste de Quilmes, espera con sus puertas abiertas un depósito que recibe todo tipo de material reciclable. Adentro se observan apilados elementos de descarte muy variados, muchos de ellos en bolsones que suelen utilizar los corralones para trasladar arena o piedras. Unos chicos pasan a bordo de un carro tirado por un caballo, mientras otro menor los acompaña montado en otro equino. No se detienen en el depósito. Los cartoneros que utilizan carros tirados por caballos son huidizos. En cuestión de minutos, llegan a vender el producto de su recolección del día: un carrero que utiliza una bicicleta, otro que se maneja a pie y una dupla que llevó hasta el límite la capacidad de carga de un Renault 12 desvencijado. Comienza un frenético proceso en el depósito, donde se pesan metales, se entregan cartones y todo tipo de residuos recuperados. Las transacciones en marcha son de rápida definición.
En la periferia de Quilmes, el “cirujeo” es una forma de ganar dinero bastante extendida, caracterizada por la precariedad extrema. En los depósitos que compran los materiales que recolectan los carreros, observan que la crisis pegó fuerte en el sector. Sostienen que reciben menores cantidades. Los recolectores coinciden en el panorama sombrío. Ellos pueden tirar su carro a mano, utilizar bicicletas o algún viejo auto o camioneta, pero los que están en la mira son los que apelan a otra forma de recorrer las calles quilmeñas: a bordo de carros tirados por caballos mal alimentados, maltratados y, en ocasiones, robados. La tracción a sangre está prohibida por una ordenanza, que establece zonas de exclusión progresivas.
“Es la primera vez que no entiendo lo que pasa. Siempre que al país le iba mal, a nosotros nos iba bien”, describe Diego, a cargo del depósito del Camino General Belgrano cercano a la rotonda. Atiende desde hace 20 años este lugar, que vive de recibir lo que la gente descarta o vende por necesidad. “Un 52% menos que el año pasado”, puntualiza, con precisión. Afirma que comenzó a llegar “gente nueva, que se quedó sin laburo”, para vender cosas.
Jesús se queda en la vereda de tierra del depósito, mientras su “compadre” vacía un Renault 12 que tiene cartones en el habitáculo, sobre el techo y en el baúl. “Está difícil conseguir catón y metal. Cobre y cartón es por lo que más se paga”, afirma a la nacion. Calcula que se llevarán 1000 pesos, aproximadamente, por la carga de cartón que recolectaron. Su compadre es de la zona, pero él vive en Lanús, distrito vecino de Quilmes.
Sin dar su nombre, que parece decir a toda velocidad mientras se retira del depósito, un cartonero que llegó con su carro tirado por una bicicleta asegura que, para él, la situación está “siempre igual” y que recolecta “cartón, trapos viejos, latitas”.
Escenario en baja
Sobre el mismo Camino General Belgrano, pero unas 30 cuadras en dirección a Florencio Varela, aparece un depósito que tiene su portón cerrado. Del otro lado del enrejado, un encargado confirma el escenario en baja: “La gente tira menos. Ahora, se bajan de un auto y me traen una batería para que se la compre. Lo que antes le daban a un carrito, ahora lo traen por su cuenta”. Prefiere no dar su identidad.
En el tramo que recorre Quilmes, el Camino General Belgrano muestra una sucesión de depósitos que compran material reciclable, industrias y barrios con necesidades a flor de piel. A la vera de los arroyos hay caballos pastando, muchos en mal estado. También aparecen algunos carros tirados por equinos, en los que mayoritariamente se observa a menores al mando de las riendas.
Bordeando el Acceso Sudeste, múltiples bolsas de cartones y otros materiales se recuestan sobre la villa Itatí. El mismo panorama aparece en algunas cuadras de la calle Montevideo, otro borde de este asentamiento de Don Bosco.
Por la calle Cevallos se arriba a la villa El Monte-matadero, que se extiende hasta las espaldas de la Municipalidad de Quilmes. Bruno vive allí y trabaja en un depósito de nylon. “Antes me traían más. Desde la pandemia, bajó, y algunos ya ni vienen”, sostiene.
El trabajo de los carreros también es usual en la ribera de Quilmes, donde emerge otro asentamiento. A un par de cuadras del río, sobre una calle secundaria, dos chicos con un carro tirado por un caballo emprenden un viaje al trote hacia el interior de la barriada.
Quienes trabajan en los depósitos o con los carros señalan que quedan pocos carreros con caballos. Pero es un panorama que no comparten rescatistas y proteccionistas.
En el depósito del Camino General Belgrano, Jesús dice que, con el Renault 12, junta “más o menos lo mismo que con un carro con caballo”. Tuvo equinos, pero dejó porque “no tenía dónde guardarlos” y señala que se hace complicado por el tema de “protección animal”. Diego, el encargado del lugar, marca que “el caballo es caro” y que muchos “reemplazaron el caballo por la motito”. En el otro centro de recepción de material reciclable ubicado en la misma ruta, el joven que atiende indica que los carreros “llegan más con carritos a mano, porque el caballo se lo sacan”. En el depósito frente a la villa El Monte-matadero, Bruno afirma: “Hace mucho que no veo un carro con caballo”.
La casa de Félix Grzemailo se identifica fácilmente. Estacionada frente a ella hay una “ambulancia para caballos”, un móvil que este rescatista de equinos diseñó para levantar caballos que no pueden sostenerse en pie y poder trasladarlos para su atención. Cuenta, entre otros dispositivos, con un aparejo que se mueve con la energía que genera un grupo electrógeno. “No existe otra. Tenés que tener pasión por esto”, subraya.
Conocido en Quilmes como El Gaucho, Grzemailo, que tiene 79 años, está en las antípodas del diagnóstico que dan carreros y encargados de los depósitos. Afirma que los carros tirados por caballos circulan de forma permanente en Quilmes. “Sanciones no hay ninguna. Al contrario, sancionan a los policías que actúan, porque esto es una cuestión política. Solucionar el tema del maltrato animal y del robo de caballos es facilísimo. No lo quieren hacer porque hay mucha plata de por medio”, afirma a la nacion. Reclama que todos los caballos cuenten con el documento único equino (DUE), que se creó con la ley bonaerense 13.627.
Grzemailo fue director de Empadronamiento Equino de Quilmes durante la intendencia de Francisco “Barba” Gutiérrez, entre 2007 y 2015. Recuerda que empadronó 476 carros cuando estuvo en funciones e introduce el tópico delictivo en el cuadro de situación. “Cuando ves pasar a un caballo que está lustradito, herrado, la cola cortita, tusadito [con las crines recortadas], es recién robado”, sostiene. “Me he encontrado con 120 dosis de droga [en un carro]. ¿Qué hace un chico de 12 o 13 años, a las cuatro de la mañana, con un carro? La policía tiene miedo”, completa.
La normativa
En Quilmes existe una ordenanza restrictiva. “La ordenanza 11.840, de 2012, prohíbe la tracción a sangre y estipula un intercambio entre caballos y motocarros. En 2019, presentamos una acción de amparo contra la municipalidad por no cumplirla y logramos que se reglamente. [La intendenta] Mayra Mendoza no la cumplió. En 2020, se modificó la ordenanza, generando plazos más largos. Estipula por zonas, de manera progresiva, que no se pueden utilizar carros tirados por caballos. Está vigente y funciona a medias. En el centro no hay y en las periferias hay menos, pero hay un montón de zonas de Quilmes donde no se cumple para nada y sigue habiendo carros tirados por caballos”, asevera Leonardo Barnabá, abogado de la organización Caballos de Quilmes.
La tracción a sangre animal es un punto polémico y es parte de las promesas de los principales aspirantes a la intendencia. Mendoza, jefa comunal y referente de La Cámpora, prometió, en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, “terminar con la tracción a sangre”, remarcó el papel del programa “Quilmes Recicla” para ese objetivo y afirmó que, a fin de año, contarán con “un camión, seis bicarros eléctricos y 146 carros manuales”.
“Salvo en lugares del oeste del distrito, prácticamente no hay más caballos en Quilmes. Se está implementando la ordenanza. Tenemos ecopuntos y eso se lleva a lugares de reciclado, a cooperativas. Hay recicladores con carros, y está el Movimiento de Trabajadores Excluidos, de [Juan] Grabois, pasan con camiones y tienen su propia cooperativa”, resume una fuente municipal consultada por la nacion.
El exintendente Martiniano Molina (Juntos por el Cambio), que se postula para volver al cargo alineado con Horacio Rodríguez Larreta, afirma que se necesita “urbanizar los barrios más populares, como en la zona de los arroyos, que es tremendo lo que pasa con la basura, para llegar con la recolección de residuos, patrulleros, ambulancias, brindar trabajo y capacitación”. Indica que hay que “trabajar con las comunidades para reemplazar los carros con caballo por otros elementos, como bicicletas o motos eléctricas”, aunque aclara: “También es cierto que las que habíamos entregado en un tiempo corto las habían vendido”.
“Hay movimientos sociales metidos, una cuestión política muy dura. Se debe tratar desde la Provincia, ya lo he hablado con El Colo [por Diego Santilli]. Es clave una ley y alternativas. El 95% de esas personas viven del ‘cirujeo’, hay algunos que utilizan esos carros para transportar cosas extrañas. Pero es tan tremenda la vida en el conurbano que esos carros terminan siendo un lugar de generación de economía y les significan seguridad a las familias. Suben los chicos a los carros, que están más seguros en el carro que en la casa”, completa Molina.
Enrolado en las filas de Patricia Bullrich, se postula para la intendencia Walter Queijeiro, que pulseará con Molina en la interna de Juntos por el Cambio. Queijerio sintetiza sus propuestas para erradicar la tracción a sangre animal y para el sector de los carreros. “La ordenanza existe y ningún intendente la hizo cumplir. Esa es la primera diferencia. Yo voy a crear la policía municipal y una de sus tareas será la de hacer cumplir la prohibición. Hay que censar los caballos, ver su estado sanitario, reubicarlos en tareas como la equinoterapia y ocuparnos de los recicladores, a los que, hasta tanto podamos reinsertar en un circuito de trabajo resguardado, vamos a sostener con carros mecánicos”, destaca.
“Hay que educar, sanitaria y ambientalmente. Vamos a usar los talleres barriales, que hoy enseñan cualquier cosa, si es que enseñan algo, para formar a los chicos en reciclado, higiene pública y cuidado ambiental. Los carros están llenos de pibes arriba, que corren riesgos”, subraya Queijeiro, quien ya fue concejal en el distrito.

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Vuelos de campaña.
Cómo viajan los políticos
Camila Dolabjian
Ni trenes, ni camiones, ni tractores. Los candidatos, para hacer campaña, se movieron en los últimos meses en vuelos privados, aviones oficiales y motorhomes. la nacion investigó cómo se trasladaron a las provincias los cuatro principales contendientes: Sergio Massa, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Javier Milei. También cuánto costaron los tramos y cómo dicen pagarlos. Los medios de transporte elegidos por cada uno evidencian diferencias sensibles en recursos y acceso a bienes estatales.
El ministro de Economía aprovecha su cargo público con un gris del Código Electoral para hacer su “gira federal”. Por ejemplo, utilizó el Tango 02 para volar a Catamarca el 14 de julio y también para su gira por San Juan, La Rioja y Tucumán, entre el 27 y el 29 de julio. En su entorno dijeron que está habilitado para hacerlo porque los motivos de los viajes no son netamente proselitistas, sino que los justifican con invitaciones de funcionarios locales por su rol como funcionario. De paso, aprovecha para hacer campaña.
También utilizó helicópteros y la flota de las fuerzas de seguridad para movilizarse a otros destinos, como el T-33 de la Fuerza Aérea Argentina para ir a Entre Ríos. Estos días estuvo por Mendoza y San Luis, provincias a las que fue con el Tango 10 de las FF.AA, debido a que los invitaron oficialmente a participar de actividades, por lo que hicieron un pedido formal a Secretaria General para que les facilitaran el traslado aéreo. Como les indicaron que el ARG03 está en servicio y que el ARG02 estaba afectado al Presidente, se solicitó a Fuerza Aérea la afectación del T-10 para trasladar al ministro.
Massa está en veda para realizar “actos de gestión” que puedan impulsar el voto. Pablo Secchi, presidente de Poder Ciudadano, que se dedica a la transparencia pública, explicó que esta cláusula implica que “no se pueden inaugurar obras públicas, hacer lanzamientos de planes, nada que pueda ser visto a favor de él o de algún partido político”. Pero, al tener la función de ministro, podría utilizar los aviones para realizar actividades cotidianas propias de su rol. “Lo que va a ser un gris es si puede viajar en estos aviones para realizar un acto de campaña”, explicó, y agregó que suele aludirse a motivos de seguridad para su utilización.
Realiza los pedidos a la Secretaría de Presidencia, que deben ser aprobados previamente por ese área. Una vez autorizados, el costo es abonado por el Ministerio de Economía. El valor varía de acuerdo con el peso y las condiciones meteorológicas, pero conocedores dentro del Gobierno explicaron a la nacion que tres horas de vuelo son, en promedio, US$10.000, solo en combustible. Algunos expertos estiman más.
Rodríguez Larreta frecuenta aviones privados para sus traslados de campaña. Los usó para por lo menos 80 tramos. Por ejemplo, el domingo pasado utilizó un Learjet 45 con matrícula LV-GVX, para ir de Aeroparque a Trelew, con regreso en la madrugada del lunes, luego de asistir al búnker de Ignacio Torres para festejar el triunfo en Chubut. El martes fue a Tandil y Bahía Blanca con la misma aeronave. Después voló a Río Gallegos ida y vuelta.
Ese avión pertenece a la firma Servicios y Emprendimientos Aeronáuticos SA, cuyo nombre de fantasía es Flyzar. Es la que más utilizó en los últimos meses. Se trata de una empresa mencionada en la causa abierta por el viaje a Lago Escondido de jueces, fiscales, funcionarios, espías y empresarios. Ese vuelo fue realizado con el Bombardier matrícula LV-GCK, con el que voló Larreta este martes por la provincia de Buenos Aires.
Según fuentes cercanas al jefe de gobierno porteño, la otra empresa a la que contrató fue a Selective Services Aéreos. Su fundador es Julio Fernando Benijes, el mismo que fue presidente de otro emprendimiento del rubro, Excel Servicios Aéreos. Esta es la empresa que transportó cientos de veces a Massa durante 2015, 2017 y 2019, años de campaña. Benijes es un histórico piloto del Banco Macro. A Excel estuvo vinculada Ernesto Clarens, financista del matrimonio Kirchner.
El arreglo con las empresas, particularmente la primera, no es por viaje, sino que se paga a fin de mes, de acuerdo con la cantidad de millas náuticas u horas de vuelo recorridas, según fuentes cercanas a Larreta. La cotización, según expertos, ronda entre los US$5 y US$6 por kilometro volado. En los últimos cinco días, en los que hizo cerca de 7727km, gastó US$38.635, unos $21 millones (a cotización informal).
Consultados al respecto, quienes se encargan de estas cuestiones en el ámbito de Larreta dijeron que el pago lo realiza Juntos por el Cambio, la lista “El cambio de nuestras vidas” 132A (la que llevará al jefe de Gobierno). Aseguran que rendirán esas cuentas al final de la campaña, en la presentación final a la Junta Electoral. Frente a la pregunta sobre el origen de los fondos, respondieron que provienen de donaciones privadas de empresarios, que si bien no figuran en la página de aportantes declarados (que está actualizada), serán transmitidos oportunamente a las autoridades.
Bullrich suele tomar vuelos de línea. Frecuenta Aerolíneas Argentinas
y también compañías low cost. Estos viajes son financiados por aportes públicos y privados (obtenidos, por ejemplo, en una cena de recaudación), que también se utilizaron para algunos tramos en chárter que realizó la precandidata de Pro. “Un 80% es por comercial”, dijo una fuente cercana a la exministra de Seguridad. Por ejemplo, los utilizó para volver de Trelew el domingo y para hacer un viaje la semana pasada a Corrientes, Chaco y Formosa. Este último tramo se estima en unos US$9000-US$10.000.
De acuerdo con fuentes cercanas, los aviones que utilizó no fueron contratados, sino que pertenecen a empresarios que “la ayudan”. Uno de ellos sería Carlos Mackinlay, el CEO de Lo-jack en la Argentina y Uruguay. El empresario negó tener aviones y aportar a su campaña, ante la consulta de la nacion. De los fondos de campaña saldría lo necesario para abonar el combustible, añadieron.
En 2020, Bullrich fue el centro de una polémica porque se conoció que Laura Rodríguez Machado, una senadora cordobesa, había utilizado pasajes del Congreso para que viajara la actual precandidata. Cada legislador recibe un lote de tickets, que son solicitados a la secretaría administrativa de las cámaras. Una parte está nominada, es decir que solo puede usarlos el diputado o senador, y otra porción (entre cinco y diez por mes, en promedio) pueden ser usados por cualquiera, aunque no con cualquier fin (como uno proselitista) y, en principio, con la intención de ir a trabajar a sus territorios de origen. Esos son los que utilizó hace unos años.
Fuentes cercanas admiten que se han usado también luego de ese episodio, para viajes que podían ser no necesariamente de Bullrich, sino de miembros de su equipo. Sin embargo, según allegados, no lo estarían haciendo en la actualidad por la cercanía a las elecciones.
Javier Milei también frecuenta vuelos de línea. Estos son pagados por “los candidatos a los que va a visitar”, dijo un miembro de su mesa chica. El libertario también se colocó en el ojo de la tormenta cuando, el año pasado, viajó a dar una clase pública a Mendoza con tickets emitidos por el Congreso, algo que no tenía que ver con su actividad legislativa. Desde ese entonces, no constan registros de que haya pedido otros, aunque sí lo ha hecho su compañera de fórmula y diputada por la Capital, Victoria Villaruel.
Milei, además, compró un motorhome para su “tour de la libertad”. Es un colectivo Mercedes Benz recuperado de alguna línea transformado, con cocina y camas adentro. Cuando llega a un destino en avión, toma este vehículo para hacer sus recorridas. El colectivo, a su vez, es transportado previamente hasta el lugar adonde él arribará. La nafta es pagada con los aportes públicos y representa $30.000 en promedio por viaje, según fuentes cercanas.
Los vuelos privados no se pagan por viaje, sino a fin de mes, de acuerdo con las millas

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Dólar y FMI, la economía en juego a partir de las PASO
Para los analistas, las primarias serán decisivas en el rumbo económico que tome el Gobierno
Melisa Reinhold
“En la Argentina, el largo plazo es el 13 de agosto”, afirma un economista, y muchos coinciden con él. A una semana de que se celebren las elecciones primarias, el mercado tiene la vista puesta en “el día después” de las PASO y en cómo los resultados de las urnas marcarán el devenir de la economía durante los próximos meses. En los últimos 30 días, el mercado cambiario se recalentó y los contratos de dólar futuro muestran la expectativa de un salto del tipo de cambio mayorista. Dos frentes de tensión que el Gobierno enfrentará hasta diciembre y que eventualmente podrían moderarse dependiendo de cómo se posicionen las diferentes fuerzas políticas.
“Las PASO realmente pueden marcar la agenda. Quedaron demasiadas cosas pendientes para después de las elecciones y su resolución puede depender mucho de los resultados. Por ejemplo, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Porque todavía no lo conocemos y tampoco está aprobado por el directorio; eso sucedería recién en la segunda quincena de agosto y de él dependen que lleguen los desembolsos [por US$7500 millones]. Entiendo que el board puede encarar totalmente diferente la reunión en función de si el oficialismo sigue o no competitivo después de las primarias. Al Fondo le importa y al mercado también”, señaló Gabriel Caamaño, socio gerente de la consultora económica Ledesma.
Sin ir más lejos, en la última semana se recalentó el mercado de futuros, segmento donde dos contrapartes acuerdan un precio del tipo de cambio mayorista para una fecha próxima. Ante el temor de que suceda un eventual salto del dólar oficial, hubo una mayor demanda por cobertura. Esto se dio en línea con la momentánea desaparición de las intervenciones del Banco Central en la rueda del lunes pasado, y en una semana en que el mayorista se movió por encima de la inflación.
Según el mercado, el dólar oficial cotizaría a $316,75 para finales de agosto. Unos $37 más que hoy ($279,35), el equivalente a una devaluación del 13,4% en los próximos 27 días. Para Caamaño, que el acuerdo con el FMI haya quedado pendiente de aprobación después de las PASO incrementó la incertidumbre, ya sea por un endurecimiento del cepo o por más restricciones para las importaciones.
Otro foco de tensión se encuentra latente en los tipos de cambio financieros. Mientras que el dólar blue cerró el viernes a $574, presionado por una mayor dolarización de cara a los comicios, el MEP se negoció $60 por debajo: cotizó a $514,71. Estas diferencias de precios se explican por las intervenciones que realiza diariamente el Banco Central a través del mercado de bonos para ponerles techo a los financieros. Esta estrategia le costó US$510 millones al Gobierno en las últimas 17 ruedas, según estimaciones de la sociedad de bolsa Portfolio Personal de Inversiones (PPI).
“Si el mercado cambiario se calma después de las PASO o no también va en línea con el resultado electoral y los desembolsos del Fondo. Si el Gobierno recibe los US$7500 millones a finales de agosto por parte del FMI, será un escenario muy diferente a que no aparezcan. Más allá de si el programa que se firma es realmente lo que el FMI busca o lo que la Argentina necesita, están financiando al Gobierno de a puchitos de cara a los próximos meses. Ahora, si esto no ocurre, ahí estamos hablando de un tipo de cambio a otros niveles”, apuntó Fernando Baer, economista de Quantum.
En definitiva, la llegada de dólares frescos le permitiría al BCRA recomponer su poder de fuego para contener al MEP con la vista puesta en octubre. “Lo que suceda con el MEP se basará en la expectativa de cambio. Si el mercado considera que la Argentina irá hacia un esquema cambiario más normal, ni siquiera te hablo de remover todos los controles de capitales desde el primer día como en 2015, sino de corregir precios relativos y recapitalizar el BCRA, las brechas se podrían comprimir. La eficacia de estabilizar la demanda se dará siempre y cuando haya gobernabilidad. Hasta ahora está todo en su lugar, mucho más de lo que uno hubiera imaginado a esta altura. Pero los desequilibrios son muy grandes y tienen que estabilizar cada uno de los frentes”, sumó Marina Dal Poggetto, directora de la consultora Ecogo.
Para la economista, hoy un escenario disruptivo podría ser que Javier Milei saque en las primarias más de un 20% de los votos. Eso marcaría una elección de tercios, y no de medios, con Juntos por el Cambio y Unión por la Patria disputándose el sillón de la Casa Rosada. Otro mal dato para el mercado podría ser que JXC saque una diferencia “demasiado chica” frente al oficialismo.
Hay algunas diferencias claves con el escenario de 2019. En primer lugar, en aquel momento no había cepo. Segundo, el mercado tenía la expectativa de que vendría un candidato de un “esquema de represión financiera”, mientras que ahora los inversores entienden que “ni siquiera hay un candidato kirchnerista dentro de las posibilidades”. Tercero, los bonos cotizaban a US$80. Hoy, apenas superan la barrera de los US$30.
En cambio, Baer consideró que el escenario es más parecido al de 2015, aunque en esta ocasión la economía argentina llega mucho más deteriorada. El Banco Central tiene reservas netas negativas, el Gobierno enfrenta muchas deudas, la inflación anual alcanzó los tres dígitos, mientras que los salarios e ingresos informales cayeron un 20% en términos reales frente al pico de noviembre de 2017.

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