sábado, 5 de agosto de 2023

EL FEMICIDIO DE CECILIA Y LA MUERTE DE SU PAPÁ EN EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS...FERNANDEZ Y CAPITANICH, DOS HIJOS DE PUTA Y EL DESCUARTIZADO


La madre de Cecilia se reunirá con Capitanich
Ayer, en el día del cumpleaños de la joven asesinada, murió su padre, Miguel Strzyzowski, y hubo nuevos reclamos en la capital
Eduardo LedesmaUna nueva marcha pidió justicia en Resistencia
CORRIENTES.– El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, se reunirá con Gloria Romero, para hablar de la investigación que se lleva adelante por el brutal asesinato de su hija, Cecilia Strzyzowski, quien ayer hubiera cumplido 29 años.
El encuentro se activó en la reunión que el pasado lunes mantuvieron la madre de Cecilia y el presidente de la Nación, Alberto Fernández.
El anuncio es importante porque obedece a un pedido que el propio Presidente le formuló a Romero para que se reúna con el gobernador, para tratar de acercar posiciones, dada la situación de tirantez que se planteó desde el primer momento entre la familia de la víctima y el gobierno chaqueño.
Ayer, en el día del cumpleaños de Cecilia Strzyzowski, falleció Miguel Strzyzowski, el padre de la joven asesinada, según informaron los diarios locales. El hombre había sido internado días atrás por un infarto.
La entrevista de la madre con Capitanich tendrá lugar el jueves 10 de agosto al mediodía
Al encuentro asistirá también el abogado Fernando Burlando.
El encuentro se confirmó después de una llamada que el propio Capitanich le hizo a Romero. Fuentes del gobierno chaqueño dijeron a que el gobernador la nacion siempre estuvo dispuesto a llamarla, pero que no se dio el momento.
Gloria Romero encabezó ayer una nueva movilización pidiendo justicia, mientras en la Fiscalía de Resistencia se desarrollaba la segunda jornada de audiencias de oposición a la prisión preventiva que promueve la defensa de los piqueteros Emerenciano Sena y Marcela Acuña.
En ese marco, y en diálogo con la prensa local, Romero confirmó que se reunirá con Capitanich.
El encuentro se coordinó tras una llamada del propio mandatario, que fue, según supo la condición que puso Gloria cuando dialogó a solas con Fernández.
“El Presidente se comprometió a que el gobernador me iba a llamar, porque yo le dije que no lo iba a llamar, pero que estaba abierta (a escucharlo) desde el primer día, porque yo no tengo bandera política”, dijo Romero.
“Yo lo voy a escuchar, quiero ver qué explicación me da sobre lo que pasó, sobre la mafia de Emerenciano”, remarcó en contacto con los diarios Chaco y Norte. Según pudo reconstruir en contacto con allegados a la cion familia, el llamado de Capitanich fue un compromiso de Fernández luego de que Gloria Romero advirtió que estaba dispuesta a dialogar pero que ella no daría el primer paso.
En la reunión del pasado lunes, que fue una reunión a solas entre el Presidente y Gloria, la mujer le pidió a Alberto Fernández, incluso, que intervenga la Justicia provincial, en un diálogo de más de dos horas durante el cual también intercambiaron ideas sobre los movimientos sociales y las viviendas del Barrio Emerenciano.
El encuentro, según se informó, fue pedido en los primeros días del crimen por Gloria Romero, y se realizó el lunes en Resistencia, en el marco de la visita de Fernández al VII Congreso Internacional sobre Discapacidad.
“Estuvimos hablando más de dos horas de los movimientos sociales y yo le estuve contando todo lo que pasa acá, todo lo que yo vi”, dijo Romero en un video que subió a su cuenta de Instagram.
“Le estuve pidiendo por favor que intervenga con el tema de las casas del barrio Emerenciano. Le dije lo que yo pensaba de los políticos, que eran todos unas cucarachas y me dijo que ‘yo te voy a demostrar que no’, le tengo fe y espero que me lo demuestre”, dijo Romero.
En otro tramo de la conversación, la madre de Cecilia le pidió a Fernández “que intervenga la justicia del Chaco”.
“No tengo ninguna bandera política. Lo único que quiero es que esas tres personas queden en perpetua para siempre”, expresó.
Cecilia fue vista por última vez a las 9.16 del 2 de junio último, cuando una cámara de seguridad registró su ingreso, en compañía de su marido, César Sena, a la casa de sus suegros, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, en la calle Santa María de Oro 1460 de Resistencia.
Por esa razón, toda la familia fue imputada como coautores del femicidio y detenidos preventivamente.
Hoy se definirá si se mantiene la prisión preventiva de Marcela Acuña y Emerenciano Sena, en el marco de la ronda de audiencias de esta semana que concluirá mañana.

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Apuestas, malos negocios y armas de amigos, el misterio que rodea a Pérez Algaba
Una mujer declaró que la víctima se sentía amenazada y que le había pedido prestada una pistola; un exsocio dijo que le robó una Glock 9 mm al visitar su casa
Gabriel Di NicolaFernando Pérez Algaba apostaba tanto a negocios digitales como en casinos virtuales
En una sola noche, Fernando Pérez Algaba, el hombre que fue asesinado y descuartizado, llegó a perder US$140.000 en el negocio de las criptomonedas. Además, perdió mucho dinero en apuestas en casinos virtuales. Además, hacía frecuentes visitas al Casino Flotante de Puerto Madero. Vivía amenazado por sus acreedores. Entonces, por seguridad y desconfianza, la documentación importante y el efectivo que manejaba los guardaba en los baúles de los autos que conducía. Tenía miedo. Y ese temor hizo que, entre febrero y marzo pasado, le pidiera prestada una pistola calibre 9 milímetros a una amiga.
Así declaró la dueña del arma en su presentación como testigo ante los investigadores del homicidio. La mujer, identificada como Flavia Lorena B., vecina de Morón y dedicada a la gestoría de automóviles, sostuvo que su amigo, apodado Lechuga, le había contado que le debía US$300.000 a Gustavo Iglesias, señalado como integrante de la barra brava de Boca Juniors.
“Yo no te voy a matar, te voy a sacar los ojos y cortar las manos para que no puedas contar más plata”, le llegó a decir Iglesias a Pérez Algaba en una conversación telefónica que fue grabada por la víctima y que fue incorporada al expediente después de que se hiciera pública en los medios de comunicación.
Tras la difusión de las amenazas, Rodrigo González, abogado de Iglesias, sostuvo: “Los audios impresionan, lo cual no quiere decir que Gustavo [por Iglesias] haya cometido el atroz crimen. Esto es parte de una discusión violenta. Son afirmaciones muy pocos felices, pero que no tienen que ver con el homicidio”.
La testigo Flavia Lorena B., según pudo confirmar de fuentes la nacion con acceso al expediente, declaró el jueves de la semana pasada.
“Fernando realizaba negocios con Gustavo Iglesias. Entre ambos compraban y vendían autos. Fernando me contó que le debía mucho dinero a Iglesias, aproximadamente 300.000 dólares, y que por ese motivo lo tenía amenazado”, explicó la testigo.
La gestora recordó que hace un mes pensó que “la bronca” entre su amigo e Iglesias ya había pasado. La última vez que Flavia Lorena B. vio a Pérez Algaba fue el 8 de julio pasado, cuando el trader le llevó de regalo un reloj. Un día antes había ido a buscar a Cooper, su bulldog francés que ella le cuido mientras él estuvo en Miami. “La relación con las personas a las que les debía dinero era cambiante. Había veces que se trataban bien y otras en las que se gritaban y se insultaban. Entre febrero y marzo pasados, cuando Fernando regresó del exterior, fue a visitarme y como soy legítima usuaria de arma de fuego y en casa tengo una pistola Bersa 9 milímetros, me la pidió prestada. Me dijo que tenía miedo y que quería tener un arma”, afirmó la amiga de la víctima.
Flavia Lorena B. le respondió a su amigo que no le iba a prestar la pistola. Cuando él se fue de su casa, la testigo advirtió que le faltaba el arma de fuego. Entonces, sin perder tiempo, llamó a Pérez Algaba y le pidió que se la devolviera. Pérez Algaba le dijo que había sido una broma y al otro día le llevó la Bersa a su amiga.
Lo mismo hizo con Maximiliano Pelipich, exsocio de Pérez Algaba en el rubro inmobiliario y quien declaró haber participado en la que, hasta ahora, se considera la última reunión conocida que la víctima mantuvo antes de que lo asesinaran y descuartizaran.
Según consta en el expediente, Pelipich contó que unos cuatro meses del crimen, tras una reunión de trabajo que mantuvieron en su casa, Pérez Algaba se llevó una pistola marca Glock calibre 9 milímetros sin que él lo notara. En cuanto lo advirtió, le reclamó el arma a Lechuga, quien le contestó que la necesitaba “para protegerse” y que no se hiciera problema, ya que era legítimo usurario.
En esa conversación, dijo Pelipich, su exsocio le dijo que quería dejar las cuentas claras con él para luego mudarse definitivamente a Europa, donde planeaba viajar el 19 de julio pasado mediante un vuelo con destino a Barcelona, España.
Hasta ese día tenía alquilado un departamento en Ituzaingó. Había firmado un contrato temporario por seis noches. Pero como no devolvió las llaves y no respondía los mensajes, la propietaria del inmueble presentó una denuncia por averiguación de paradero y la Justicia ordenó un allanamiento. En el lugar, la policía solo se encontró con el pasaporte, dos valijas, un bolso de mano, ropa prolijamente doblada, zapatillas, perfumes, un portarretrato con una foto, medicamentos, anteojos de sol y alimento para el perro de la víctima, Cooper. Todo quedó registrado en fotografías, que fueron incorporadas al expediente.
“En el departamento se secuestró un certificado de su psiquiatra en el que se consigna que Pérez Algaba tenía un cuadro depresivo y de ansiedad. En ese informe se aconsejaba que viajará con su perro”, dijeron fuentes judiciales.
El departamento alquilado por la víctima estaba en un tercer piso de un edificio situado en Olazábal al 1000, en Ituzaingó. Pérez Algaba se había contactado con la propietaria por redes sociales. Lo había alquilado desde el 13 de julio pasado.
Los investigadores también secuestraron del departamento una computadora MacBook Pro y un iPad, que ayer comenzaron a ser peritados. El análisis de esa información estará a cargo de especialistas del Laboratorio Informático Forense del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, luego de que el peritaje no lograra realizarse en la Policía Federal Argentina (PFA) por cuestiones técnicas.
Contacto en General Rodríguez
Pérez Algaba, apodado Lechuga y de 41 años, fue visto con vida por última vez el 18 de julio pasado en una zona descampada de General Rodríguez. Allí se encontró con su examigo Nahuel Vargas y con Pilepich, quienes, según declararon, le habrían entregado US$60.000 que le debían. Vargas y Pilepich explicaron, bajo juramento de decir la verdad, que se habían encontrado con Lechuga para terminar de cancelar una deuda de US$150.000 y que ese día, el 18 de julio, le entregaron US$60.000. Antes le habían entregado US$90.000, supuestamente, en una escribanía.
Cinco días después, restos de su cuerpo comenzaron a ser encontrados en un arroyo de Lomas de Zamora. Lo habían asesinado de dos balazos y después lo descuartizaron.
La autopsia marcó como data de la muerte un lapso que va del 18 al 20 de julio.
Hasta el momento se encuentra detenida Nicol Chamorro, la mujer trans que fue arrestada por su presunta participación secundaria en el homicidio. La pista seguida a partir de la valija en la que fueron hallados restos de Pérez Algaba llevaron hasta esa sospechosa. Sin embargo, un peritaje sobre las manchas encontradas en prendas de la detenida favoreció su posición, ya que se demostró que no se trataba de sangre.
Una testigo aseguró que el hombre conocido como Lechuga le había comentado sobre una deuda de US$300.000 que tenía con un barra

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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