Rodrigo de Loredo. “Es conveniente que el Gobierno retire de la ley el artículo de jubilaciones”
El jefe del bloque de diputados de la UCR afirma que la Casa Rosada no puede hacer pagar el ajuste a las provincias
Matías Moreno
Rodrigo de Loredo camina con pies de plomo. A la espera de que el Gobierno acceda a los cambios en el articulado de la ley ómnibus que piden los aliados, el jefe de bloque de la UCR es cauto y evita hablar de un principio de acuerdo. En plena negociación, alerta sobre el malestar de los gobernadores de Juntos por el Cambio con Javier Milei por la falta de respuesta a sus reclamos. “El Gobierno no puede hacer pagar el ajuste a las provincias”, señala.
–¿Cuán cerca están de llegar a un acuerdo con el Gobierno para aprobar la ley ómnibus?.
–Depende más de ellos que de nosotros, porque estamos esperando las precisiones que el Gobierno quedó en enviar en el texto normativo. Por lo pronto, nos parece un logro de nuestro bloque haber hecho reflexionar al Gobierno acerca de algunos puntos centrales de la ley.
–¿Por qué se podría caer el pacto? ¿Qué modificaciones concretas esperan para acompañar?
–Primero, el tema previsional no puede ser la variable de ningún ajuste. Segundo, nunca es buena la alternativa de retenciones y le pedimos al Gobierno que recapacitara sobre la chance de volver a parámetros anteriores o a retenciones cero. Tercero, que advirtiera que, si quiere iniciar un proceso de privatización, requiere que el Congreso analice cada caso en particular. E insistimos en que, desde nuestra perspectiva, en ningún caso y lugar, se debería incluir a YPF o al Banco Nación. Cuarto, es importante que el Gobierno entienda que no hay urgencias para abordar una reforma electoral de esa envergadura. Y quinto, que tenía que reflexionar sobre las emergencias de las delegaciones, que siempre son acotadas en el tiempo y en el alcance de las mismas.
–¿Esperan que se materialicen esos cambios para acompañar?
–Siempre es importante hablar sobre los textos concretos porque son temas extensos y complejos que en los detalles está lo centrales.
–¿El Gobierno debe retirar el artículo de jubilaciones? ¿O aceptaría la idea de indexar por inflación?
–Nosotros tenemos algo absolutamente claro: pese a compartir el objetivo de equilibrar las cuentas públicas y obtener el resultado del déficit cero, de ninguna manera, bajo ninguna circunstancia, ni con ningún eufemismo, pueden ser los haberes previsionales de 100.000 pesos variable de ningún ajuste. Sobre las distintas alternativas que pueda haber al respecto, es algo que ofrecía las mismas en concreto, el radicalismo analiza y da una devolución, pero, entre las que estaban sobre la mesa, es preferible que directamente se retiren esos temas de la ley.
–¿Qué modificación reclaman en retenciones? ¿Puede ser una traba para pactar?
–Va a depender de lo preciso que haya sido la voluntad que ellos han esgrimido en las reuniones de dar marcha atrás con esta idea de obtener los objetivos fiscales aumentando la presión impositiva, a través de retenciones. Hay una preocupación en el radicalismo en que se sostengan retenciones en procesos industriales en los parámetros que sugieren ellos, porque eso, incluso, agrada el sesgo primarizador.
–¿Percibe un creciente enojo entre los gobernadores de JXC con Milei por la falta de respuestas?
–Los diez gobernadores del radicalismo y Pro, que fueron los primeros en expresarse, de manera constructiva y positiva, para darle las herramientas que el Gobierno necesite para sus primeros pasos y llevar adelante su plan de gestión, entraron en un estado de preocupación y desconcierto por la desorganización del Gobierno y el riesgo de un plan que agrava el centralismo, toda vez que se sirve de derechos de exportación y retenciones, pero que no resuelve los problemas de gestión y fiscales de los gobiernos subprovinciales. Entonces, hay un reclamo creciente de que el Gobierno no puede hacer pagar el ajuste y los objetivos fiscales a jurisdicciones distintas a las que administra.
–¿Qué alternativa proponen? ¿El Gobierno deberían revisar los regímenes especiales, como el de Tierra del Fuego?
–Hace tiempo que nosotros insinuamos otras alternativas, y una particularmente es la que vos mencionabas, es decir, regímenes especiales que no cumplen claramente sus objetivos y que dan margen para avanzar en el ahorro fiscal en esos lugares.
–¿Quedaron conformes con la idea de Milei de excluir YPF del capítulo de privatizaciones o exigen acotarlo más?
–Al no tener la precisión es un poco confusa la propuesta. En términos generales, nosotros decimos que cada instancia privatizadora tiene que tener su respectiva intervención en el parlamento. Extraer una empresa de un listado de ninguna manera conlleva que nosotros estemos de acuerdo con que se avance en términos generales con la privatización de las otras empresas.
–¿Cuál es la objeción respecto de la liquidación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses? ¿También prefieren que retiren ese artículo?
–Preferiríamos que lo retire. Hay un elemento que se empiece a incorporar en esta discusión: cada vez es más creciente el pedido de las jurisdicciones subnacionales, incluso las jurisdicciones locales, de predisponerse a solucionarles los problemas al Gobierno, en la medida que la Nación no pretende llevar adelante sus objetivos fiscales a costa de provincias y municipios.
–¿Puede ser un obstáculo por la presión de los gobernadores?
–La voluntad de acompañamiento de los bloques, que así lo hemos expresado, también está atravesada por un proceder noble y solidario para que entre todos, el gobierno nacional y los gobiernos provinciales, puedan cumplir sus objetivos fiscales y de gestión. Porque si no, solamente se les resuelven las cuestiones que plantea el gobierno nacional en la ley, y queden probablemente sin resolver dejando pendiente, perjudicando situaciones de los distritos porque entiendo que hay muchos que todavía tienen situaciones no resueltas con el FGS.
–¿Las deudas?
–Claro. Es un tema en el cual no alcanza con los títulos, sino con la precisión de lo que van a enviar.
–¿Su idea es avanzar con la firma de un dictamen propio o sumarse al texto del oficialismo?
–Es un tema que está en discusión, pero no descartamos que el radicalismo, continuando con un espíritu de ofrecer alternativas de solución e incluso ser más práctico en el debate –porque es bastante desorganizado–, contribuya ofreciendo una propuesta concreta que se puede traducir en un dictamen propio o de manera conjunta con otros bloques. Esto puede terminar siendo una vía que allane una vía que allane el núcleo de conciencias básicas al que queremos arribar para que el Gobierno tenga las herramientas justas y necesarias para llevar adelante su programa.
–¿Qué ocurriría si el Gobierno insiste en enviar el paquete de cultura o medio ambiente en la ley bases?
–No tenemos inconveniente en que haya temas que advirtamos que no son urgentes, pero que forman parte del texto de la ley y en los cuales nosotros estemos de acuerdo.
–Pidieron retirar la reforma electoral...
–Pero ese es el caso probablemente más sensible.
–¿Estarían de acuerdo con eliminar las PASO?
–No está una posición aún cerrada en el bloque. Queremos que se saque el tema de las circunscripciones uninominales y rechazamos quitar los límites en el financiamiento privado. Puede llegar a ser una discusión todavía en el radicalismo, pero la gran mayoría no está de acuerdo con la eliminación de las PASO.
–¿Cree que con la ley ómnibus y el DNU la economía puede tener un rebote en los próximos meses?
–No, todo lo contrario.
–¿Falta un paquete de medidas para estabilizar?
–No vemos que en estos paquetes normativos haya un plan de estabilización monetaria, que es lo que le está haciendo falta al principal problema que tiene la economía: su escalada inflacionaria. Además, si durante años el Presidente estuvo particularmente diciendo que el problema inflacionario es monetario y no multicausal, como decían los kirchneristas, difícilmente uno pueda adjudicarle al tratamiento de estas leyes lo que está sucediendo con los riesgos hiperinflacionarios.
–¿El mega-dnu es inconstitucional?
–Es algo que va a tener que decir la comisión bicameral. Que la bicameral no haya sido constituida es una responsabilidad exclusiva y excluyente del oficialismo. Sobre el DNU, está surtiendo efectos desde el 29 de diciembre. De manera que si el Gobierno interpreta que el efecto de estas normas depende de la situación económica del país, bueno, están en la calle y ya está surtiendo efectos. No estábamos de acuerdo con la votación a libro cerrado del DNU y vemos como un logro haya accedido a retirarlo de la ley ómnibus.
–¿Qué opina del DNU?
–A la mayoría de los temas del DNU los vemos positivos, pero no estamos de acuerdo con la lógica permanente de todo o nada. Por eso, como espacio político, no formamos parte de la lógica bloqueadora y obstruccionista del kirchnerismo, pero tampoco de este otro péndulo o de ningún fanatismo.
–¿Apoya la idea de incluir el capítulo laboral del DNU en la ley? ¿Se habló en las reuniones?
–Si se habló. Y es un tema que tenemos que conversar entre nosotros los radicales para tener una postura en común. Bien. En mi caso particular, estaría de acuerdo en avanzar con esa iniciativa.
–La convención nacional de la UCR dijo que la ley ómnibus es “improvisada y poco democrática”. ¿Coincide con esa visión?
–Siempre dijimos que el proceder era anormal y extremadamente desprolijo y que había mucha improvisación en texto de las normas y en el abordaje de su tratamiento, De manera que lo dicho por la convención no es una novedad.
–¿Llega tarde este pronunciamiento de la convención?
–No sé si tarde, pero lo tomo como respaldatoria de cosas que el bloque ya había planteado y que había logrado persuadir al Gobierno del cambio de rumbo.
–¿Usted está más cerca de la posición de Pro que de la visión de Lousteau respecto de Milei?
–No, de ninguna manera. Me siento cerca de la posición que el radicalismo siempre toma en momentos de esta complejidad: sensatez, racionalidad y equilibrio. Y me siento cerca también de este espíritu democrático que tiene nuestro partido de poner límites, pero a la par comprender y dar las herramientas a un gobierno que tiene pocos días de asumido.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Radiografía profunda de los bloques dialoguistas que definirán la ley
Hacemos Coalición Federal, la UCR y Pro protagonizaron estas semanas de intensas negociaciones con el oficialismo; todos tienen divisiones por el nivel de respaldo al Gobierno, pero buscan lograr consensos internos
UCR
Bajo la conducción de Rodrigo de Loredo, entre los 34 legisladores conviven dos facciones: una mayoría de dirigentes que busca tender puentes con otros bloques y el oficialismo, y diputados que apuestan a volver a las raíces del partido con un perfil más opositor. Aunque lograron sobrellevar sus diferencias durante las semanas de intensas tratativas, puertas adentro trascendió que el sector liderado por Facundo Manes instó a De Loredo a mostrarse menos contemplativo ante los agravios del Presidente. Aunque concuerdan en los puntos troncales a modificar de la ley ómnibus, hay matices. El ala dura no quiere otorgar poderes especiales al Ejecutivo, mientras que el otro sector considera hacerlo por un año. Sobre privatizaciones, los primeros quieren eliminarlas, mientras que los más conciliadores podrían admitir algunas, dejando de lado YPF y Banco Nación.
PRO
En el bloque presidido por Cristian Ritondo también conviven dos alas. Una comandada por los cercanos a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y otra vinculada al exjefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Mientras que los primeros se inclinan por cogobernar, los segundos se aferran a la idea de acompañar y darle herramientas al Gobierno, pero sin ser parte. Las discrepancias se hicieron evidentes con el DNU, al que el ala bullrichista no busca realizarle modificaciones. Aun así, la faceta dialoguista tomó presencia en las reuniones plenarias de comisiones de las últimas dos semanas, donde el sector larretista tomó protagonismo a través de la diputada Silvia Lospennato para comunicar los cambios innegociables que el bloque buscaba alrededor de la “ley de Bases”, aunque en un tono moderado.
HACEMOS
El bloque presidido por Miguel Ángel Pichetto es una de las bancadas de mayor heterogeneidad, con representantes del socialismo, del liberalismo, el sindicalismo, el peronismo y Pro. Conforman, además, un interbloque con los oficialismos provinciales de Salta, Misiones, Río Negro y Neuquén, aglutinados en Innovación Federal, con nexos concretos con el excandidato presidencial de Unión por la Patria Sergio Massa. Aunque la cohesión pareciera funcionar, en las últimas semanas las diferencias internas quedaron en evidencia. Mientras que el diputado Juan Brügge dijo que la mayoría de su bloque rechazará el decreto, su par Nicolás Massot negó que se haya tomado una decisión. Por otro lado, las agendas propias de cada legislador emergen en la discusión del detalle de la ley y suman cambios a su propuesta de dictamen.
Delfina Celichini y Ailén Vila
UCR
Rodrigo de Loredo
El presidente del bloque es quien busca tender puentes con el oficialismo y quien exigió las modificaciones principales para el bloque. Es de los más cercanos a los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gustavo Valdés (Corrientes).
Facundo Manes
El neurólogo representa al perfil menos aperturista, aquel que busca volver a las raíces del radicalismo y hoy está cerca del presidente de la UCR, Martín Lousteau, y del exdiputado Emiliano Yacobitti. Juega la pulseada por el poder con De Loredo.
Karina Banfi
La bahiense es la vicepresidenta del bloque desde 2021 y formó parte de las negociaciones con el oficialismo junto a De Loredo. Para ella hay que brindar herramientas al Gobierno, pero sin exceder los límites fijados por la Constitución.
Danya Tavela
La diputada, que proviene del bloque Evolución, pertenece al ala dura e ingresó al cargo en la lista de Manes en 2021. Sostiene que el radicalismo es opositor, pero está dispuesta a brindarle herramientas al Ejecutivo para gobernar.
Cristian Ritondo
El presidente del bloque y perteneciente al ala dura vinculada con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, es de los más cercanos al oficialismo y de los más dispuestos a “cogobernar” al punto de que no busca la apertura ni modificación del DNU.
María Eugenia Vidal
La ex gobernador a bonaerense fue de las que acompañaron aRi ton do en las negociaciones. Aunque desde un nuevo lugar, también se encargó de buscar la aprobación de la ley y el DNU de la manera necesaria para obtener el mayor consenso.
Damián Arabia
El diputado de 32 años que ingresó a la cámara este año es la mano derecha de Bullrich y uno de los encargados de mostrar la postura de Pro en las reuniones plenarias de Diputados. como el sector bullrichista, el ala dura, se acerca al cogobierno.
Silvia Lospennato
La diputada es la voz cantante del grupo larretista de pro, que busca acompañar pe ron oc o gobernar, y quien lideró la búsqueda por modificaciones de la ley ómnibus por parte del bloque en las reuniones plenarias de comisiones en Diputados.
Miguel Ángel
Pichetto
El fundador del bloque y su principal armador, junto con Emilio Monzó, es quien lleva la batuta en las negociaciones con el oficialismo y quien se presenta como más funcional al Gobierno, aunque con algunas condiciones para la ley ómnibus.
Nicolás Massot
El diputado de 39 años es una de las caras del recambio generacional del partido. El exjefe de bloque de Pro (durante la presidencia de Mauricio Macri) fue quien acompañó a Pichetto en las intensas negociaciones con el Gobierno.
Margarita Stolbizer
La legisladora, con vasta experiencia en la Cámara baja, marca una postura alternativa. Fue de las que más insistieron en rechazar la ley en caso de no obtener las modificaciones necesarias y la que más remarcó el respeto a la institucionalidad.
Mónica Fein
La santafesina es la presidenta del Partido Socialista y representante del mismo en el bloque junto con el diputado Esteban Paulón. Su postura es la que más se distancia de la mirada de Pichetto y la que más se opone al DNU y la ley ómnibus.
Rodrigo de Loredo camina con pies de plomo. A la espera de que el Gobierno acceda a los cambios en el articulado de la ley ómnibus que piden los aliados, el jefe de bloque de la UCR es cauto y evita hablar de un principio de acuerdo. En plena negociación, alerta sobre el malestar de los gobernadores de Juntos por el Cambio con Javier Milei por la falta de respuesta a sus reclamos. “El Gobierno no puede hacer pagar el ajuste a las provincias”, señala.
–¿Cuán cerca están de llegar a un acuerdo con el Gobierno para aprobar la ley ómnibus?.
–Depende más de ellos que de nosotros, porque estamos esperando las precisiones que el Gobierno quedó en enviar en el texto normativo. Por lo pronto, nos parece un logro de nuestro bloque haber hecho reflexionar al Gobierno acerca de algunos puntos centrales de la ley.
–¿Por qué se podría caer el pacto? ¿Qué modificaciones concretas esperan para acompañar?
–Primero, el tema previsional no puede ser la variable de ningún ajuste. Segundo, nunca es buena la alternativa de retenciones y le pedimos al Gobierno que recapacitara sobre la chance de volver a parámetros anteriores o a retenciones cero. Tercero, que advirtiera que, si quiere iniciar un proceso de privatización, requiere que el Congreso analice cada caso en particular. E insistimos en que, desde nuestra perspectiva, en ningún caso y lugar, se debería incluir a YPF o al Banco Nación. Cuarto, es importante que el Gobierno entienda que no hay urgencias para abordar una reforma electoral de esa envergadura. Y quinto, que tenía que reflexionar sobre las emergencias de las delegaciones, que siempre son acotadas en el tiempo y en el alcance de las mismas.
–¿Esperan que se materialicen esos cambios para acompañar?
–Siempre es importante hablar sobre los textos concretos porque son temas extensos y complejos que en los detalles está lo centrales.
–¿El Gobierno debe retirar el artículo de jubilaciones? ¿O aceptaría la idea de indexar por inflación?
–Nosotros tenemos algo absolutamente claro: pese a compartir el objetivo de equilibrar las cuentas públicas y obtener el resultado del déficit cero, de ninguna manera, bajo ninguna circunstancia, ni con ningún eufemismo, pueden ser los haberes previsionales de 100.000 pesos variable de ningún ajuste. Sobre las distintas alternativas que pueda haber al respecto, es algo que ofrecía las mismas en concreto, el radicalismo analiza y da una devolución, pero, entre las que estaban sobre la mesa, es preferible que directamente se retiren esos temas de la ley.
–¿Qué modificación reclaman en retenciones? ¿Puede ser una traba para pactar?
–Va a depender de lo preciso que haya sido la voluntad que ellos han esgrimido en las reuniones de dar marcha atrás con esta idea de obtener los objetivos fiscales aumentando la presión impositiva, a través de retenciones. Hay una preocupación en el radicalismo en que se sostengan retenciones en procesos industriales en los parámetros que sugieren ellos, porque eso, incluso, agrada el sesgo primarizador.
–¿Percibe un creciente enojo entre los gobernadores de JXC con Milei por la falta de respuestas?
–Los diez gobernadores del radicalismo y Pro, que fueron los primeros en expresarse, de manera constructiva y positiva, para darle las herramientas que el Gobierno necesite para sus primeros pasos y llevar adelante su plan de gestión, entraron en un estado de preocupación y desconcierto por la desorganización del Gobierno y el riesgo de un plan que agrava el centralismo, toda vez que se sirve de derechos de exportación y retenciones, pero que no resuelve los problemas de gestión y fiscales de los gobiernos subprovinciales. Entonces, hay un reclamo creciente de que el Gobierno no puede hacer pagar el ajuste y los objetivos fiscales a jurisdicciones distintas a las que administra.
–¿Qué alternativa proponen? ¿El Gobierno deberían revisar los regímenes especiales, como el de Tierra del Fuego?
–Hace tiempo que nosotros insinuamos otras alternativas, y una particularmente es la que vos mencionabas, es decir, regímenes especiales que no cumplen claramente sus objetivos y que dan margen para avanzar en el ahorro fiscal en esos lugares.
–¿Quedaron conformes con la idea de Milei de excluir YPF del capítulo de privatizaciones o exigen acotarlo más?
–Al no tener la precisión es un poco confusa la propuesta. En términos generales, nosotros decimos que cada instancia privatizadora tiene que tener su respectiva intervención en el parlamento. Extraer una empresa de un listado de ninguna manera conlleva que nosotros estemos de acuerdo con que se avance en términos generales con la privatización de las otras empresas.
–¿Cuál es la objeción respecto de la liquidación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses? ¿También prefieren que retiren ese artículo?
–Preferiríamos que lo retire. Hay un elemento que se empiece a incorporar en esta discusión: cada vez es más creciente el pedido de las jurisdicciones subnacionales, incluso las jurisdicciones locales, de predisponerse a solucionarles los problemas al Gobierno, en la medida que la Nación no pretende llevar adelante sus objetivos fiscales a costa de provincias y municipios.
–¿Puede ser un obstáculo por la presión de los gobernadores?
–La voluntad de acompañamiento de los bloques, que así lo hemos expresado, también está atravesada por un proceder noble y solidario para que entre todos, el gobierno nacional y los gobiernos provinciales, puedan cumplir sus objetivos fiscales y de gestión. Porque si no, solamente se les resuelven las cuestiones que plantea el gobierno nacional en la ley, y queden probablemente sin resolver dejando pendiente, perjudicando situaciones de los distritos porque entiendo que hay muchos que todavía tienen situaciones no resueltas con el FGS.
–¿Las deudas?
–Claro. Es un tema en el cual no alcanza con los títulos, sino con la precisión de lo que van a enviar.
–¿Su idea es avanzar con la firma de un dictamen propio o sumarse al texto del oficialismo?
–Es un tema que está en discusión, pero no descartamos que el radicalismo, continuando con un espíritu de ofrecer alternativas de solución e incluso ser más práctico en el debate –porque es bastante desorganizado–, contribuya ofreciendo una propuesta concreta que se puede traducir en un dictamen propio o de manera conjunta con otros bloques. Esto puede terminar siendo una vía que allane una vía que allane el núcleo de conciencias básicas al que queremos arribar para que el Gobierno tenga las herramientas justas y necesarias para llevar adelante su programa.
–¿Qué ocurriría si el Gobierno insiste en enviar el paquete de cultura o medio ambiente en la ley bases?
–No tenemos inconveniente en que haya temas que advirtamos que no son urgentes, pero que forman parte del texto de la ley y en los cuales nosotros estemos de acuerdo.
–Pidieron retirar la reforma electoral...
–Pero ese es el caso probablemente más sensible.
–¿Estarían de acuerdo con eliminar las PASO?
–No está una posición aún cerrada en el bloque. Queremos que se saque el tema de las circunscripciones uninominales y rechazamos quitar los límites en el financiamiento privado. Puede llegar a ser una discusión todavía en el radicalismo, pero la gran mayoría no está de acuerdo con la eliminación de las PASO.
–¿Cree que con la ley ómnibus y el DNU la economía puede tener un rebote en los próximos meses?
–No, todo lo contrario.
–¿Falta un paquete de medidas para estabilizar?
–No vemos que en estos paquetes normativos haya un plan de estabilización monetaria, que es lo que le está haciendo falta al principal problema que tiene la economía: su escalada inflacionaria. Además, si durante años el Presidente estuvo particularmente diciendo que el problema inflacionario es monetario y no multicausal, como decían los kirchneristas, difícilmente uno pueda adjudicarle al tratamiento de estas leyes lo que está sucediendo con los riesgos hiperinflacionarios.
–¿El mega-dnu es inconstitucional?
–Es algo que va a tener que decir la comisión bicameral. Que la bicameral no haya sido constituida es una responsabilidad exclusiva y excluyente del oficialismo. Sobre el DNU, está surtiendo efectos desde el 29 de diciembre. De manera que si el Gobierno interpreta que el efecto de estas normas depende de la situación económica del país, bueno, están en la calle y ya está surtiendo efectos. No estábamos de acuerdo con la votación a libro cerrado del DNU y vemos como un logro haya accedido a retirarlo de la ley ómnibus.
–¿Qué opina del DNU?
–A la mayoría de los temas del DNU los vemos positivos, pero no estamos de acuerdo con la lógica permanente de todo o nada. Por eso, como espacio político, no formamos parte de la lógica bloqueadora y obstruccionista del kirchnerismo, pero tampoco de este otro péndulo o de ningún fanatismo.
–¿Apoya la idea de incluir el capítulo laboral del DNU en la ley? ¿Se habló en las reuniones?
–Si se habló. Y es un tema que tenemos que conversar entre nosotros los radicales para tener una postura en común. Bien. En mi caso particular, estaría de acuerdo en avanzar con esa iniciativa.
–La convención nacional de la UCR dijo que la ley ómnibus es “improvisada y poco democrática”. ¿Coincide con esa visión?
–Siempre dijimos que el proceder era anormal y extremadamente desprolijo y que había mucha improvisación en texto de las normas y en el abordaje de su tratamiento, De manera que lo dicho por la convención no es una novedad.
–¿Llega tarde este pronunciamiento de la convención?
–No sé si tarde, pero lo tomo como respaldatoria de cosas que el bloque ya había planteado y que había logrado persuadir al Gobierno del cambio de rumbo.
–¿Usted está más cerca de la posición de Pro que de la visión de Lousteau respecto de Milei?
–No, de ninguna manera. Me siento cerca de la posición que el radicalismo siempre toma en momentos de esta complejidad: sensatez, racionalidad y equilibrio. Y me siento cerca también de este espíritu democrático que tiene nuestro partido de poner límites, pero a la par comprender y dar las herramientas a un gobierno que tiene pocos días de asumido.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Radiografía profunda de los bloques dialoguistas que definirán la ley
Hacemos Coalición Federal, la UCR y Pro protagonizaron estas semanas de intensas negociaciones con el oficialismo; todos tienen divisiones por el nivel de respaldo al Gobierno, pero buscan lograr consensos internos
UCR
Bajo la conducción de Rodrigo de Loredo, entre los 34 legisladores conviven dos facciones: una mayoría de dirigentes que busca tender puentes con otros bloques y el oficialismo, y diputados que apuestan a volver a las raíces del partido con un perfil más opositor. Aunque lograron sobrellevar sus diferencias durante las semanas de intensas tratativas, puertas adentro trascendió que el sector liderado por Facundo Manes instó a De Loredo a mostrarse menos contemplativo ante los agravios del Presidente. Aunque concuerdan en los puntos troncales a modificar de la ley ómnibus, hay matices. El ala dura no quiere otorgar poderes especiales al Ejecutivo, mientras que el otro sector considera hacerlo por un año. Sobre privatizaciones, los primeros quieren eliminarlas, mientras que los más conciliadores podrían admitir algunas, dejando de lado YPF y Banco Nación.
PRO
En el bloque presidido por Cristian Ritondo también conviven dos alas. Una comandada por los cercanos a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y otra vinculada al exjefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Mientras que los primeros se inclinan por cogobernar, los segundos se aferran a la idea de acompañar y darle herramientas al Gobierno, pero sin ser parte. Las discrepancias se hicieron evidentes con el DNU, al que el ala bullrichista no busca realizarle modificaciones. Aun así, la faceta dialoguista tomó presencia en las reuniones plenarias de comisiones de las últimas dos semanas, donde el sector larretista tomó protagonismo a través de la diputada Silvia Lospennato para comunicar los cambios innegociables que el bloque buscaba alrededor de la “ley de Bases”, aunque en un tono moderado.
HACEMOS
El bloque presidido por Miguel Ángel Pichetto es una de las bancadas de mayor heterogeneidad, con representantes del socialismo, del liberalismo, el sindicalismo, el peronismo y Pro. Conforman, además, un interbloque con los oficialismos provinciales de Salta, Misiones, Río Negro y Neuquén, aglutinados en Innovación Federal, con nexos concretos con el excandidato presidencial de Unión por la Patria Sergio Massa. Aunque la cohesión pareciera funcionar, en las últimas semanas las diferencias internas quedaron en evidencia. Mientras que el diputado Juan Brügge dijo que la mayoría de su bloque rechazará el decreto, su par Nicolás Massot negó que se haya tomado una decisión. Por otro lado, las agendas propias de cada legislador emergen en la discusión del detalle de la ley y suman cambios a su propuesta de dictamen.
Delfina Celichini y Ailén Vila
UCR
Rodrigo de Loredo
El presidente del bloque es quien busca tender puentes con el oficialismo y quien exigió las modificaciones principales para el bloque. Es de los más cercanos a los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gustavo Valdés (Corrientes).
Facundo Manes
El neurólogo representa al perfil menos aperturista, aquel que busca volver a las raíces del radicalismo y hoy está cerca del presidente de la UCR, Martín Lousteau, y del exdiputado Emiliano Yacobitti. Juega la pulseada por el poder con De Loredo.
Karina Banfi
La bahiense es la vicepresidenta del bloque desde 2021 y formó parte de las negociaciones con el oficialismo junto a De Loredo. Para ella hay que brindar herramientas al Gobierno, pero sin exceder los límites fijados por la Constitución.
Danya Tavela
La diputada, que proviene del bloque Evolución, pertenece al ala dura e ingresó al cargo en la lista de Manes en 2021. Sostiene que el radicalismo es opositor, pero está dispuesta a brindarle herramientas al Ejecutivo para gobernar.
Cristian Ritondo
El presidente del bloque y perteneciente al ala dura vinculada con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, es de los más cercanos al oficialismo y de los más dispuestos a “cogobernar” al punto de que no busca la apertura ni modificación del DNU.
María Eugenia Vidal
La ex gobernador a bonaerense fue de las que acompañaron aRi ton do en las negociaciones. Aunque desde un nuevo lugar, también se encargó de buscar la aprobación de la ley y el DNU de la manera necesaria para obtener el mayor consenso.
Damián Arabia
El diputado de 32 años que ingresó a la cámara este año es la mano derecha de Bullrich y uno de los encargados de mostrar la postura de Pro en las reuniones plenarias de Diputados. como el sector bullrichista, el ala dura, se acerca al cogobierno.
Silvia Lospennato
La diputada es la voz cantante del grupo larretista de pro, que busca acompañar pe ron oc o gobernar, y quien lideró la búsqueda por modificaciones de la ley ómnibus por parte del bloque en las reuniones plenarias de comisiones en Diputados.
Miguel Ángel
Pichetto
El fundador del bloque y su principal armador, junto con Emilio Monzó, es quien lleva la batuta en las negociaciones con el oficialismo y quien se presenta como más funcional al Gobierno, aunque con algunas condiciones para la ley ómnibus.
Nicolás Massot
El diputado de 39 años es una de las caras del recambio generacional del partido. El exjefe de bloque de Pro (durante la presidencia de Mauricio Macri) fue quien acompañó a Pichetto en las intensas negociaciones con el Gobierno.
Margarita Stolbizer
La legisladora, con vasta experiencia en la Cámara baja, marca una postura alternativa. Fue de las que más insistieron en rechazar la ley en caso de no obtener las modificaciones necesarias y la que más remarcó el respeto a la institucionalidad.
Mónica Fein
La santafesina es la presidenta del Partido Socialista y representante del mismo en el bloque junto con el diputado Esteban Paulón. Su postura es la que más se distancia de la mirada de Pichetto y la que más se opone al DNU y la ley ómnibus.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.