lunes, 18 de abril de 2016

IDENTIDAD CULTURAL


BAILAR ES "ÁNIMO DE UN SER"

Dos troesmas: Hugo Jiménez y Marina
El lenguaje que se expresa en todos aquellos que practican danzas en esta época es: "yo bailo tradicional", otro: "lo mío es estilizado" y también: "yo estoy en la proyección". Hasta algunos comentan: "me gusta la forma moderna".
Pues mi comentario es que existe "la danza criolla" en distintas formas y circunstancias. Voy hacer una referencia: La tradición como estudio antropológico es un elemento del pueblo que transmite cultura a través del tiempo.
En nuestra América, antiguamente las danzas interpretaban rogativas y agradecimientos. Pero cuando llega la transculturización no queda nada de esa cultura étnica. Entonces llega el criollismo en todas las mezclas populares. Lo gutural y la percusión se cambian por sonidos musicales. Con esa transculturización llegan danzas europeas que se convierten en criollas y se instalan en los centros culturales de los virreinatos del Perú y del Río de la Plata.
En el siglo 19 los bailes recorrieron nuestra Suramérica mediante la guerra por la independencia, lo mismo que el canto y la música. Los soldados que estuvieron en distintos lugares fueron los que transmitieron esta animosidad de bailar.
Quiero resaltar que muchos ritmos que se bailan tienen origen negro, especialmente los que venían del Callao, como la Zamacueca (palabra negra).
Quiero hacer un comentario personal: no está en ningún texto de estudio, se trata del aporte de los negros a la musicalidad, especialmente rítmica. Fue muy importante, tanto que hasta la actualidad sus denominaciones quedan; y nombro algunas: Tango- Milonga- Candombe- Zamba (viene del zambo)...
La influencia en nuestro continente es mucha. En Norteamérica el blues y jazz, en Centro América todos los ritmos son afroamericanos y los ritmos del gato y chacarera son negros. Incluso la saya de Bolivia y el Camba Cuá de Corrientes. En todas las regiones que estuvo esta raza dejó su cultura africana en nuestro continente.
Volviendo a la danza en nuestro país, nuestras regiones de Sur, Norte, Este y Noroeste adoptaron sus bailes de acuerdo a su música. Jujuy el carnavalito, Salta la cueca norteña, Tucumán la zamba, Santiago del estero la chacarera, Corrientes el chamamé, Entre Ríos la chamarrita, Buenos Aires el triunfo, Mendoza la cueca cuyana.
Con respecto a las coreografías de las danzas criollas, fueron creadas por estudiosos de las danzas populares a fines del siglo 19 y comienzos del 20. El más prolífero fue Andrés Chazarreta en el Noroeste, que lo hizo paralelamente a las recopilaciones musicales, pero eso sucedió para una metodología de la enseñanza. Pero ¿quién puede asegurar que los músicos criollos interpretaban con la medida coreográfica estipulada? Seguramente algunos tocaban de acuerdo a su modo y los bailarines seguían la música sin respetar la medida coreográfica.... Bailaban empíricamente. Por ejemplo: un gato podía durar entre 6 y 10 minutos.
Hay una anécdota que contaba don Andrés Chazarreta. Se trata de la Zamba de Vargas. El tuvo que achicar su tiempo para que entrara en el disco y así su duración pasó a ser de 3 minutos y lo mismo sucedió con otras danzas. Creo que de allí surge la medida exacta para cada danza.
Para cerrar este escrito, quiero definir que en el estudio de la danza según los textos, se estudia lo Tradicional. En cambio en lo Estilizado las conocidas se fusionan con otras técnicas y en la Proyección se recrean nuevas coreografías. Pero el error está en la aplicación de figuras tradicionales. Se deberían crear nuevas figuras y pasos nuevos, pero eso no sucede.
Como final en lo Moderno no hay fusión, lo que es confusión. Porque se hacen movimientos extraños con músicas tradicionales y no se sabe elegir la adecuada.
Por eso sigo respetando a los que bailan empíricamente, ellos no conocen lo tradicional, lo estilizado, la proyección, lo moderno. Bailan con espíritu ancestral en su estado anímico, como sus antepasados.



Hugo Jiménez y quien él siempre reconoce como su maestro: Santiago Ayala "El chúcaro"
ACERCA DEL MAESTRO HUGO JIMÉNEZ
Nacido en Salta, Hugo Jiménez partió a Buenos Aires a los 18 años e ingresó en el Ballet del "Chúcaro" en el año 1962. Allí estuvo hasta el año 69, cuando El Chúcaro le dio la oportunidad en Cosquín de presentar su coreografía con su ballet y logró la consagración como bailarín y como coreógrafo.
Recientemente tuve la oportunidad de escucharlo contar (como tantas otras veces lo hizo) parte de su historia por Radio Nacional Folklórica: "Fui uno de los primeros bailarines consagrado en Cosquín. Entonces, allí decidí armar un ballet en Salta. Antes se usaba el nombre de los bailarines para nombrar a los grupos de baile, pero a mi no me convencía del todo. Hasta que Jaime Dávalos me bautizó como "Ballet Salta".
En su niñez y juventud fue cantor y guitarrista; cantó con todos los muchachos de esa época, entre ellos Daniel Toro, Horacio Aguirre, Cesar Isella, Tomás Campos. Pero había una familia, los Gorosito, que eran santiagueños y a su casa iba a practicar folclore. Y sobre todo danzas.
Le gustó tanto el baile que dejó de cantar para dedicarse a la danza. Tanto es así que viajó a Buenos Aires para estudiar Danza Clásica y Danza Moderna (ahora contemporánea), estudió flamenco y zapateo americano.

Marina y Hugo-Hugo y Marina
Cuenta: "Allí empecé mi carrera y después fui un referente para mi familia, porque mis hijos también son bailarines de altos estudios; ellos son egresados del Teatro Colón. Mi nieto también es bailarín, tiene 18 años y baila en el Colón.
Marina (mi esposa y compañera de baile) es jujeña, nacida en La Quiaca. La ascendencia nuestra está en el Norte".







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