miércoles, 9 de agosto de 2023

COSTO DE VIDA, DOLAR BLUE Y CAÍDA DEL SISTEMA INFORMÁTICO DE PAMI


La inflación porteña trepó al 7,3% en julio
De vida. La mayor suba en el índice de precios porteño se registró en el rubro de restaurantes y hoteles, que aumentó 12,5%; el dato del Indec se conocerá tras las PASO
Los restaurantes y hoteles, con las mayores subas
Es un anticipo del dato oficial caliente que se conocerá la semana que viene, tras las PASO. Según el índice de precios al consumidor (IPC) de la ciudad de Buenos Aires, la inflación llegó al 7,3% en julio y acumula 117,9% en 12 meses. Así lo informó ayer la Dirección General de Estadística y Censos porteña, que publicó su reporte mensual, donde detalló que los mayores incrementos se registraron en la categoría restaurantes y hoteles, con un ajuste del 12,5% en el mes.
Según los datos oficiales del ente estadístico de la Ciudad, el aumento de los precios en los primeros siete meses del año alcanza ya un 62,3%. Con ese valor, ya se supera la proyección del 60% que el Gobierno había estimado para todo el año en el presupuesto 2023 aprobado en el Congreso nacional.
El dato cobra relevancia porque es el último indicador de precios que se difundirá antes de las elecciones del próximo domingo. El número de inflación nacional de julio del Indec se publicará el martes 15 de agosto. Ese mismo día también se difundirá el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central (BCRA), que fue postergado.
De todas maneras, la cifra oficial en la ciudad de Buenos Aires se ubica en línea con las proyecciones que las consultoras privadas estiman a nivel nacional, con una inflación esperada en torno al 7,5%. Ese es el dato que arrojó la firma LCG, que mide semanalmente la evolución de 5000 precios de forma online y ya prevé una aceleración de los precios en agosto, producto del tipo de cambio diferencial para las exportaciones agrícolas (dólar agro), la aplicación del impuesto PAIS para las importaciones, el alza en los precios de los combustibles y la suba de los tipos de cambio paralelos, entre otros factores.
En el análisis por categorías, la mayor variación se registró en el segmento de restaurantes y hoteles, con una suba en el mes del 12,4%, que llevó el alza interanual al 137,8%. Luego se ubicaron el rubro recreación y cultura (11,5% en el mes, 115,9% interanual), y, en tercer lugar, el de educación (11% en el mes, 123,4% en 12 meses).
En tanto, la categoría alimentos y bebidas, que es la de mayor ponderación en el indicador de la inflación porteña, registró un alza del 5,6% en julio, una cifra por debajo del promedio de aumentos del mes. Con este número, acumula una suba del 63,9% en lo que va del año y del 119,2% en los 12 meses.
Otros ajustes relevantes se dieron en el rubro salud (8% en julio), por las subas en los precios de la medicina prepaga; el de bebidas alcohólicas y tabaco (7,3%), y en el de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,9%), asociado a los ajustes en tarifas y en el precio de los combustibles. En tanto, el ajuste en el rubro de prendas de vestir y calzado fue del 3,5%.
En conjunto, el segmento bienes tuvo una suba del 6,3% en el mes, mientras que el rubro servicios registró un alza del 8%.
Desde la DGEyC porteña indicaron también que los precios de los rubros estacionales tuvieron un alza del 9,3%, mientras que los regulados se movieron al 6,7% promedio. Según el informe oficial difundido ayer, este movimiento se dio “principalmente por los ajustes en las cuotas de los establecimientos educativos (de nivel inicial, primario y secundario) y de medicina prepaga. En menor medida, se destacaron los incrementos en los precios de los combustibles para vehículos de uso del hogar”.
El peso de la núcleo
De esta forma, la inflación núcleo, que excluye a las dos categorías anteriores, registró una variación del 7,2% en el mes. De esta forma, ese indicador acumula un 117,4% en los últimos 12 meses.
El dato del IPC de la ciudad de Buenos Aires, el último número oficial de precios que se conocerá antes de las PASO, mantuvo la tendencia prevista por las consultoras privadas para el mes pasado.
La firma C&T Asesores Económicos, que lideran Camilo Tiscornia y María Castiglioni, estimó que la suba de precios el mes pasado fue del 7,7%, vinculada a ajustes en rubros de esparcimiento, asociado “al pico que tuvo el turismo debido a las vacaciones de invierno” y los ajustes en alimentos y otros rubros en la segunda mitad del mes, vinculados al movimiento al alza del dólar blue, los tipos de cambio financieros y el impuesto PAIS aplicado a las importaciones de bienes y servicios. En tanto, la medición de la firma EcoGo, dirigida por la economista Marina Dal Poggetto, arrojó en julio una suba del 7,1%, mientras que en Econviews el relevamiento dio un 7,2%.


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Cada vez hay más precios atados al dólar blue
El 30% de los productos de la economía se ajustan al ritmo de tipos de cambio distintos del oficial
Sofía Diamante
El país está a pocos días de cumplir cuatro años desde que se instauró el último cepo cambiario. Fue el domingo 1º de septiembre de 2019, cuando se limitó el cupo a US$10.000 por mes. Desde entonces, se fue restringiendo a tal punto que los analistas económicos debaten acerca de qué porcentaje de los precios de la economía todavía se mueven al ritmo del dólar mayorista oficial, que actualmente cotiza en torno de $280.
El análisis no es menor, ya que todos los candidatos presidenciales prometen eliminar el cepo. La diferencia está en la velocidad de la quita. Para ello, se analiza cuánto impacto tendría en la inflación aplicar una devaluación brusca.
En primer lugar, los analistas económicoscoinciden en que, a diferencia de diciembre de 2015, cuando se quitó el cepo cambiario en los primeros días de gobierno de Mauricio Macri, esta vez hay más productos de la economía que ajustan sus precios al ritmo del movimiento de los dólares paralelos y financieros, entre los que se encuentran el MEP ($524) y el CCL ($551). Sin embargo, todavía sigue siendo la minoría.
La consultora Equilibra estima que el 30% de los productos ajustan al ritmo del tipo de cambio del CCL, que es el dólar que se usa para ingresar y girar divisas del país, sin pasar por el mercado oficial de cambios (MULC). Para fin de año, por las mayores restricciones para importar, este porcentaje podría subir a 40%.
“Entre los rubros que seguirían más la evolución del tipo de cambio financiero que el dólar oficial están hoteles, equipos audiovisuales, autos y autopartes, diarios y libros, equipos telefónicos, muebles y electrodomésticos. En cambio, alimentos sigue más al tipo de cambio oficial, razón por la cual una devaluación tradicional impactaría con más fuerza en las canastas de los sectores más vulnerables”, dice Lorena Giorgio, economista jefe de Equilibra.
El sector energético es otro de los rubros que están atados fuertemente al tipo de cambio oficial, por lo cual una devaluación brusca impactaría en un mayor costo del gas y la generación eléctrica y, por lo tanto, haría subir el gasto que destina el Estado a los subsidios económicos.
La consultora Econviews mostró en un gráfico cómo se diferencia cada vez más la evolución de los precios de los productos importados del ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial. Esta brecha empezó a acelerarse a partir de octubre de 2022, cuando en la gestión de Sergio Massa al frente del Ministerio de Economía se aplicaron mayores restricciones a las importaciones
En el primer semestre del año, si bien las cantidades importadas cayeron 4,8%, el nivel se mantuvo casi constante gracias al mayor endeudamiento de las empresas con sus proveedores del exterior. Esta deuda comercial históricamente fue de US$20.000 millones, pero en los últimos meses superó los US$32.000 millones.
“Las importaciones tienen, además del impuesto PAIS, posdatado el acceso al mercado de cambios oficial. El Gobierno les autoriza a importar, pero deben esperar entre 60 y 180 días para poder comprar los dólares oficiales. Las empresas entonces van al mercado de futuros a cubrirse del riesgo de una devaluación. Eso tiene un costo financiero que se le carga al precio final de venta. Por lo tanto, los productos que aún consiguen el permiso de importación tienen igualmente atados sus precios a un dólar más alto que el oficial, porque incluye este costo financiero de cobertura”, dice Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma.
La cobertura que toman los importadores ante una eventual devaluación, sin embargo, no sirvió para protegerse del último encarecimiento del tipo de cambio oficial. Al aplicar el impuesto PAIS de 7,5% sobre el dólar que se utiliza para comprar bienes y de 25% sobre el que usa para importar servicios, el Ministerio de Economía encareció los costos sin tocar el tipo de cambio. Como no hay mecanismo s financieros para cubrirse de esta“d evaluación fiscal ”, los importadores tuvieron un impacto en su rentabilidad.
“A futuro, como el riesgo de que el impuesto PAIS sea mayor luego de las PASO, los importadores van a cubrirse de ese riesgo a través de su margen de rentabilidad, porque no lo pueden hacer a través del mercado financiero. Es un riesgo inherente a la operación. Van a remarcar por las dudas. Por eso, poner el impuesto PAIS a las importaciones, que se ajusta por una resolución de AFIP, es una solución peor, porque es discrecional y no hay cobertura”, afirma Caamaño.
La consultora Empiria estimó que actualmente el 40% de los precios de la economía ajustan según el tipo de cambio oficial, mientras que el 60% restante tiene dólares diferenciales. Entre ellos están también los productos de exportación que reciben un tipo de cambio más alto, como el dólar soja o el agro.
“De los que demandan dólares, 70% lo consigue a un tipo de cambio diferencial, mientras que solo 30% puede comprar a $280. Entre los que venden, está más parejo entre los que exportan al tipo de cambio oficial y los que lo hacen al diferencial más alto”, dice Milagros Gismondi, analista de la consultora Empiria.
Los principales tipos de cambio de referencia son: mayorista ($280), para sectores que pueden importar sin impuesto PAIS; minorista ($293); ahorro y tarjeta con consumos mensuales menores a US$300 ($512); consumos con tarjeta mayores a US$300, dólar Qatar ($585); blue ($596); MEP ($524); CCL ($551); para importación de bienes ($301); dólar para importación de servicios ($350), y dólar agro (sorgo, girasol y maíz), a $340.

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Salud: a casi una semana del hackeo, siguen afectados los servicios online de PAMI
El ataque informático obligó a la obra social de los jubilados y pensionados a volver a la receta y las órdenes en papel; se renovaron automáticamente tratamientos oncológicos, ambulatorios y especiales que se vencían a partir del 2 de este mes
Fabiola Czubaj
La intrusión a través de un virus informático habría encriptado la información alojada en los servidores que administra la obra social
En las farmacias, esta tarde se seguían dispensando medicamentos a afiliados de PAMI solo con receta en papel. La caída del sistema informático de la obra social de los jubilados está a punto de cumplir una semana y aún se desconoce en qué consistió el ciberataque que informó la institución ni en cuánto podrá resolverse.
“Reiteramos que la situación ha sido mitigada, la información de servidores protegida y, en el marco del plan de contingencia, se han tomado decisiones a los fines de restablecer pagos, medicamentos y prestaciones”, indicaron a LA NACION desde PAMI.
La intrusión a través de un virus informático, que habría encriptado la información alojada en los servidores que administra la obra social, comenzó antes de que los empleados llegaran el miércoles pasado a encender sus computadoras. Fue ahí que trascendió públicamente que habían hackeado al PAMI. La afectación, como publicó este medio en ese momento, alcanza a los trámites y servicios online que utilizan cinco millones de afiliados. Eso incluye la emisión de recetas por vía electrónica.
Fuentes del organismo aseguraron a este medio que no se recibió un pedido de “rescate” de información sensible tras el ataque, como sí ocurrió en los últimos meses en otras áreas del Estado, empresas o instituciones.
“Queremos transmitir tranquilidad: se garantiza el calendario de pagos de las próximas semanas, tanto de haberes de trabajadores, medicamentos y prestaciones, conforme a los cronogramas establecidos”, señaló el PAMI en su respuesta. “Nuestros protocolos de protección de la información han funcionado correctamente y estamos garantizando la atención médica a nuestros afiliados.”
Otros sistemas
En los servidores de la obra social, ubicados en un edificio en el centro porteño sobre la calle Paraná al 500, también está alojado el sistema nacional de trazabilidad de medicamentos y productos médicos de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). A través de ese sistema se puede seguir el recorrido de esos insumos desde que ingresan al mercado local hasta que llegan a los usuarios. Hasta el cierre de esta nota, no se obtuvo respuesta de la agencia regulatoria sobre los inconvenientes que está generando la suspensión del servicio de trazabilidad y el acceso al Vademécum Nacional de Medicamentos.
“Todos nuestros sistemas informáticos son demasiado débiles”, afirmó a este medio una especialista en auditoría de productos médicos que solicitó reserva de su nombre. Refirió, también, que el lunes de la semana pasada ya habían empezado a circular información sobre problemas con recetas electrónicas de la obra social de los jubilados y, al día siguiente, advirtieron anomalías en algunas farmacias que podrían estar asociadas con un uso irregular de prescripciones asociado con este ataque, según se pudo reconstruir a partir de testimonios.
“Están tratando de recuperar la información, pero eso siempre demanda tiempo y algo siempre se pierde –siguió la especialista–. Hay que ver cuánto tiempo se sostiene la falta de trazabilidad de medicamentos y productos médicos.”
En PAMI afirman que la dispensa en la red de farmacias está “en volúmenes habituales”. Aclararon, a la vez, que la entidad renovó automáticamente “todos los tratamientos oncológicos, ambulatorios y especiales vencidos a partir del 2 de agosto. Esto incluye los tratamientos de diabetes y con suplementos nutricionales”.
En las farmacias, esta tarde, continuaba la dispensa con recetas de papel. “Sigue todo como desde la semana pasada. Es posible que dure varios días. En principio, ya que PAMI no puede generar recetas electrónicas, seguimos atendiendo a los afiliados de manera manual, con recetas de los recetarios que tengan los médicos. Basta que tenga todos los datos pedidos en la resolución de PAMI”, explicó Ricardo Pesenti, presidente de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA).
Esos datos incluyen firma y sello del médico de cabecera y otros profesionales que no podrán estar escaneados. Lo mismo se aplica para consultas médicas, prácticas y derivaciones. El afiliado debe presentar su carnet y DN
Marcelo Peretta, secretario del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb), señaló que desde la semana pasada están recibiendo consultas de sus afiliados, que son directores técnicos de las farmacias. “Esto demuestra la gran vulnerabilidad de los sistemas y que no puede un solo organismo concentrar todos estos servicios”, señaló Peretta.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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