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jueves, 17 de mayo de 2018

LA OPINIÓN DE MARCELO LONGOBARDI POR MITRE

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MARCELO LONGOBARDI


La dirigencia política se desconectó del todo de la realidad
Las reacciones políticas frente al cuadro de cosas que presenta Argentina dan cuenta de una desconexión total con la realidad y de una gran irresponsabilidad. Me queda la impresión de que la política en su conjunto empezó a perder noción de la diferencia entre una crisis y una campaña.
Aplacada de manera momentánea la corrida que vivimos en las última semanas, el gobierno se abrió a la política, siendo que el presidente Macri convocó a los peronistas a discutir algunos temas, han convocado a un “acuerdo nacional”, hubo una reunión por el tema tarifas en la Casa Rosada y aparecieron Monzó y los radicales. Es más, hoy Clarín sugiere que Sanz es una suerte de ministro sin cartera.
Toda una derivación política, inclusive impulsada por el presidente, para ver cómo se hace para manejar esta situación.
Ayer Ricardo Arriazu decía que los argentinos tuvimos un comportamiento muy razonable ante la crisis, si lo comparamos con otras situaciones del pasado. Dijo inclusive que no sabía que pasaba si esto duraba una semana más. Decía el doctor De Pablo hace horas que nos pegamos un “jabón” que ha servido para que la política argentina en su conjunto se de cuenta de la magnitud del problema económico que tiene la Argentina hace 70 años.
¿Cuáles fueron las cuatro reacciones políticas, frente al cuadro de cosas de Argentina, siendo que estuvimos a horas de volcar?
Las primeras reacciones que ha tenido la política en su conjunto fueron las siguientes: los gobernadores del peronismo, que son unos tipos bastante sensatos, han dicho que un ajuste no. Hay varias crónicas hoy en los diarios respecto de que los gobernadores no están dispuestos a negociar alguna reducción del gasto del país o de ellos en este momento. Apoyan pero ponen condiciones. Me llamó la atención, siendo que los gobernadores tienen funciones ejecutivas y saben perfectamente de qué se habla.
La segunda reacción significativa fue la de los radicales. Quizás más grave porque forman parte de la coalición de gobierno y vienen complicándole la vida a los argentinos y al gobierno del presidente Macri hace bastante tiempo. El gobernador Morales y el ex senador Sanz plantearon que hay que analizar la actitud que tuvieron e ir a fondo contra los que ganaron con la corrida cambiaria. Y que hay que investigar qué empresas y sectores se beneficiaron. Por ejemplo, los bancos, el campo y la industria alimentaria. Una situación bastante parecida a la que planteaba Moreno o Kicillof en sus momentos más extraviados.
A veces la Argentina es quintaesencialmente kirchnerista.
Lo propio hizo un fiscal del peronismo, el fiscal Di Lello, que ayer le pidió al Banco Central la lista de compradores del dólar futuro.El Banco Central vendió dólar a futuro para no vender dólar a presente y parar la fuga de capitales. Hay pila de mercados a término y es muy importante en el equilibrio económico de un país. Ahora lo quieren investigar. Esto ya está en manos del juez Torres.
Arriba de esto, ayer el senador Pichetto ha dicho que le da una semana al gobierno para que presente una contrapropuesta sobre el tema de tarifas para no votar la ley que retrotrae el aumento tarifario, con un costo fiscal de 170000 millones de pesos.
Esta ha sido la reacción de la política argentina frente a una instancia muy complicada que se paró de casualidad, que pudo haber terminado muy mal y que expresa unas distorsiones macroeconómicas muy graves que vienen desde hace mucho tiempo.
Evidentemente algo no funciona más y debería cambiar.
Me queda la impresión de que la política argentina en su conjunto empezó a perder noción de la diferencia entre una crisis y una campaña.
Es como que en medio de un infarto y de una operación cardíaca, los médicos empiecen a disputarse quién va a ser el director del hospital y quién va a ser el cirujano jefe.
La política se desconectó del todo de la realidad.
Está claro que hay responsabilidad del gobierno en el estado de cosas. Y hay muchas responsabilidades del peronismo también. Pero ayer se volvieron locos todos: los peronistas, los radicales y los fiscales. Una locura.
Es muy grave la situación política del día de ayer. Hay una resistencia muy importante de la política en su conjunto a aceptar que la política gasta tres veces más de lo que tiene que gastar y que tenemos una moneda con una tasa de inflación de 25%. No puede ser que ante cada solución tengamos 10 problemas. Hemos pateado el problema por 30 días. En 30 días estaremos en la misma.
Me parece que la política argentina se volvió loca y no es consciente de su propia responsanilidad en esta situación.
Estamos claros que hay una responsabilidad que debe estar compartida y ayer vimos un acto de irresponsabilidad fenomenal.

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